17 ago. 2012

Nicknames and Architecture: metáforas y caricaturas expresivas de la arquitectura.

La sorprendente ampliación del Stedelijk Museum de Amsterdam. ¿Una "bañera" para sumergirse en la cultura?

La metáfora es un recurso expresivo utilizado habitualmente como base conceptual del diseño arquitectónico. Pero la asignación posterior de una analogía para calificar edificios debido a su semejanza con otra cosa es algo diferente.
El hecho de asociar edificios a formas conocidas no es nuevo, pero se ha intensificado en los últimos años. A ello ha contribuido la arquitectura de las últimas décadas, que ha escalado por las elevadas cumbres de los egos de algunos arquitectos para alcanzar, con la ayuda de sofisticados programas de diseño asistido, cotas que asombran al mundo por su inventiva formal.
El público ha premiado estos denodados esfuerzos con apodos que sintetizan la imagen ofrecida. Son motes o nicknames que, en ocasiones, resultan graciosos o incluso cariñosos, y en otras, hirientes y despectivos, pero tienen en común su fuerza expresiva y su poder comunicativo.
Son metáforas o caricaturas que nos ofrecen objetos cotidianos como bañeras, máquinas de afeitar o abrebotellas. También animales como armadillos, dinosaurios o escorpiones, e incluso, alimentos como pepinillos o calabazas.



La asignación de apodos a determinadas obras de arquitectura no es nueva. Algunos edificios históricos los han recibido, bien porque destacaba en ellos alguna componente formal que llamaba mucho la atención o simplemente porque no eran apreciados por el gran público.
Algo así le sucedió a Antonio Gaudí y a su sorprendente casa Milá, construida en Barcelona entre 1906 y 1910, cuando comenzó a ser denominada la Pedrera (la cantera, en catalán).

Otro ejemplo, en Madrid, es el actual Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), proyectado en 1965 por Fernando Higueras y Antonio Miró, que pronto fue conocido como la corona de espinas por su peculiar remate de cubierta.

En ocasiones, el mote asignado al edificio manifiesta el descontento popular, como en el caso del Monumento Nazionale a Vittorio Emanuele II que se levantó en el centro de Roma, y recibió el apelativo del acordeón o la máquina de escribir. Proyectado por el arquitecto italiano Giuseppe Sacconi fue inaugurado en 1911 (aunque no se completaría hasta 1935).
Pero estos ejemplos eran casos esporádicos que no tienen que ver con la profusión de nicknames que reciben muchos edificios actualmente.
Ciertamente la arquitectura actual favorece el encuentro de esas analogías, dado que la disponibilidad de herramientas de diseño asistido, ha permitido a muchos arquitectos generar formas espectaculares que difícilmente hubieran sido concebidas sin la ayuda de ordenadores y complejos programas informáticos.
Además, la búsqueda de un reconocimiento mediático ha iniciado, en algunos casos, una carrera en la que la principal variable es la oferta de formas impactantes y novedosas. Las cuestiones estéticas, funcionales e incluso constructivas pueden pasar a segundo plano a favor de la configuración de iconos que publiciten la obra y la ciudad en la que se encuentra. Es innegable el valor de los apodos como sintetizadores de toda la potencia comunicativa de un edificio.
Esta afición bautismal es, en ocasiones, fomentada por políticos y empresarios inmobiliarios que están de acuerdo con la frase atribuida a Oscar Wilde "Lo importante es que hablen de ti, aunque sea mal" (y que luego transformó Salvador Dalí en “Lo importante es que hablen de ti, aunque sea bien”).

Vamos a por diferentes ejemplos:

El armadillo, es el nombre recibido por el Clyde Auditorium (Scottish Exhibition and Conference Centre SECC) de Glasgow. El auditorio fue proyectado por Normar Foster and Partners y construido entre 1995 y 1997.

El Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, inaugurado en Valencia en el año 2000 y proyectado por Santiago Calatrava, fue bautizado como el esqueleto de dinosaurio

El escorpión fue el mote recibido por el  Auditorio de Tenerife, construido entre 1997 y 2003 siguiendo el proyecto de Santiago Calatrava.

El pepinillo (The Gherkin) es la denominación que recibe el edificio 30 St Mary Axe de Londres (anteriormente Swiss Re Building) diseñado por Normar Foster and Partners y finalizado en 2003.

La esponja es el nombre popular asignado a la residencia de estudiantes del MIT en Boston, el Simmons Hall, que se construyó entre 2000 y 2003 y proyectado por Steven Holl.

El pepino es uno de los motes asignados a la Torre Agbar de Barcelona, inaugurada en 2005 y proyectada por Jean Nouvel en colaboración con b720 Arquitectos.

El National Centre for the Performing Arts (NCPA) de Beijing fue redenominado por el público como el gran huevo de pato. Diseñado por Paul Andreu, se construyó entre 2001 y 2007.

El archivador es el nombre coloquial con el que se conoce al Manchester Civil Justice Centre Building construido en Manchester entre 2003 y 2007 y proyectado por los australianos Denton Corker Marshall.

El nido de pájaro fue el nombre con el que se bautizó popularmente al Estadio Olímpico de Beijing construido para los Juegos de 2008 y proyectado por Herzog y de Meuron.

En 2008 se inauguró el Shanghai World Financial Center (SWFC) diseñado por Kohn Pedersen Fox. Desde entonces se le conoce como el abrebotellas.

Los calzones (The Big Boxer Shorts) es el nickname atribuido a la Sede de la Televisión China (China Central Television Headquarters CCTV Building) de Beijing. Fue proyectado por Rem Koolhaas-OMA tras ganar un concurso internacional celebrado en 2002. El edificio fue finalizado en 2009.

El Soccer City Stadium de Johannesburgo, fue remodelado por Populous y Boogertman + Partners para el Mundial de Fútbol de Sudáfrica 2010, pasando a ser conocido como la calabaza.

La torre londinense ubicada en Strata SE1, construida entre 2007 y 2010 y diseñada por BFLS ha recibido la etiqueta coloquial de la maquinilla de afeitar (The Razor)

El sombrero chino, es como se conoce al Centre Pompidou Metz, que en esa ciudad francesa se construyó entre 2006 y 2010 siguiendo el diseño de Shigeru Ban Architects.

La bañera es el mote colocado a la Ampliación del Stedelijk Museum de Amsterdam, construida entre 2004 y 2012 según proyecto de Benthem Crouwel Architects.

La patata pringle ha sido el apodo asignado al velódromo construido en Londres para los Juegos Olímpicos de 2012 según diseño de Hopkins Architects.

En Londres, se esperan nuevas muestras para esta lista que ya han recibido su nickname incluso antes de ser finalizados. Es el caso de
The Shard ó the shard of glass, los fragmentos o astillas de vidrio, es el nombre con el que ya se conoce a la London Bridge Tower, diseño de Renzo Piano. Recientemente concluida, se espera su inauguración a principios de 2013. En este caso, el apodo no tiene un origen popular sino que fue ideado por sus diseñadores y promotores.

El rallador de queso, apodo que espera al Leadenhall Building, diseñado por Rogers Stirk Harbour + Partners  que se está construyendo actualmente y tiene prevista su finalización para 2014.

Para ese mismo año se espera la conclusión del walkie talkie, el edificio ubicado en 20 Fenchurch Street y diseñado por Rafael Viñoly.


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