20 sept. 2014

La Plaza de España de Madrid: Pasado, presente y ¿futuro? de un espacio en búsqueda de su identidad (2. El presente)

Imagen del Edificio España, ya vacío, que sirvió de base para una de las instalaciones artísticas de la “noche en blanco” madrileña de 2007.
La Plaza de España de Madrid está suscitando una intensa controversia acerca de su futuro. Los nuevos edificios y usos hoteleros previstos, así como la publicación de las intenciones municipales para la remodelación del espacio central han colocado a este lugar en el centro del debate madrileño.
Nos aproximamos al conocimiento de esta plaza en tres artículos. En el primero nos acercamos a la peculiar historia de su configuración.En esta segunda entrega exploraremos el presente, atendiendo tanto a los edificios de la Plaza de España, como a su espacio central. Dejaremos para el tercer y último capítulo, la reflexión sobre algunos de los principales retos a los que se enfrenta la plaza en su futuro próximo y sobre las intervenciones anunciadas y sus polémicas.

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El presente de la Plaza de España causa desasosiego. Durante los últimos años se ha producido un importante declive de la que fue una de las piezas más representativas de Madrid. Sus grandes emblemas arquitectónicos se han ido quedado vacíos y el espacio central no cuenta con el aprecio ciudadano.
Pero algo se mueve en la plaza. Varios grupos empresariales han anunciado la instalación de nuevos hoteles y el Ayuntamiento ha aventurado una posible intervención en la isla central que ha levantado fuertes polémicas. Parece que la plaza está a la espera de un nuevo futuro, como analizaremos en el tercer artículo de esta serie. Pero la realidad actual se debate todavía entre las brumas de la indefinición. En esta segunda entrega nos acercamos al presente de la Plaza de España, a sus edificios y a su espacio central.

Los edificios y espacios de la Plaza de España.
La Plaza de España integra 19 edificios en números correlativos aunque, serían 21 inmuebles si consideramos la Casa Gallardo (cuya dirección postal es calle Ferraz, 2) y el Templo de Santa Teresa (direccionada en la calle Irún, 1). No obstante, la integración de los números 3, 4 y 5 para el nuevo Hotel VP, dejará el conjunto en 17 (ó 19 edificios). Los números de la plaza comienzan en la esquina con la Gran Vía (Edificio Vitalicio) y desde allí, en sentido horario, llegan hasta el último, que corresponde al Edificio España. Curiosamente, los números 1, 2 y 14 de la plaza no existen, ya que los edificios que ocupan esos lugares tienen su acceso por otras vías, aunque tienen “reservado” el turno en la Plaza de España. Los usos son variados, existiendo viviendas, oficinas, hoteles, y también una iglesia y un convento. El anuncio de la construcción de nuevos hoteles parece orientar la plaza hacia ese uso predominante, hasta el punto de que algún medio ha sugerido el apelativo de la “plaza de los hoteles”.
Esquema de la Plaza de España y sus diferentes edificios (elaboración propia a partir de la imagen aportada por el periódico El País)
El espacio central de la plaza es un lugar predominantemente ajardinado, con grandes árboles, pero se ha convertido en una “isla desconectada” del resto por la existencia de una circulación rodada perimetral muy intensa a la que se suma la presencia de rampas y pasos de tráfico a distinto nivel. Tampoco la topografía ha facilitado la relación de este espacio con la arquitectura que le da fachada. Además, se encuentra condicionado, en su mitad norte, por la existencia de un aparcamiento subterráneo y sus accesos.
El estado actual es inhóspito, poco estimado por los ciudadanos y con muestras evidentes de deterioro. Sumando a este panorama la desocupación de unos cuantos edificios, se incrementa la sensación decadente de un espacio que brilló con luz propia décadas atrás.

La fachada sureste.
La fachada sureste fue el primer frente en consolidarse, aunque sus edificios actuales son recientes. El más antiguo es la Real Compañía Asturiana de Minas que data de 1899 y, en estos momentos, se está proyectando el que será la última incorporación (de momento) a la plaza: el nuevo Hotel VP (ya se han demolido los edificios que ocupaban el solar).
La fachada sureste: en la imagen superior los números 1 y 2 (Edificio Vitalicio y Edificio Compostela), tras ellos se parecían los inmuebles del 3, 4 y 5 antes de su derribo. En la imagen inferior, desde el punto de vista contrario, a aparecen los números 6, 7 y 8 (la Real Compañía Asturiana de Minas), previamente se observa el solar tras el derribo de los inmuebles del 3, 4 y 5.
(Plaza de España 1) Gran Vía 73: Edificio Vitalicio
El Edificio Vitalicio ejerce la labor de “rotula” entre el final de la Gran Vía y la Plaza de España, dando fachada a ambos espacios singulares (y con una tercera fachada a la calle Leganitos). Es un edificio de viviendas con locales comerciales en la planta baja (bares y restaurantes), cuyo acceso principal  se produce por Gran Vía 73, su último número impar. Fue proyectado por Fernando de Escondrillas y López de Alburquerque y construido entre 1929 y 1930.
(Plaza de España 2) calle Leganitos 47: Edificio Compostela
El Edificio Compostela es un edificio de oficinas construido en 1993 (dirección de obra de José María Gómez Santander). Su seña identidad es el torreón de vidrio azulado que emerge en la esquina entre la plaza y la calle Leganitos.
Plaza de España 3, 4 y 5: Nuevo Hotel VP
El primer número real de la plaza es el 3, aunque a partir de ahora se reunirá con los solares del 4 y 5 para una única edificación: el anunciado próximo Hotel VP. La reciente historia de estos tres inmuebles ha sido muy azarosa. Dos de ellos, albergaban dependencias de la compañía Telefónica, cuyo traslado a su nueva sede central al norte de Madrid, los dejó vacíos. Los tres inmuebles fueron adquiridos en 2006 por Renta Corporación, quien a su vez, los vendió a Monteverde Grupo Inmobiliario por 110 millones de euros. Esta empresa atravesó dificultades, dejando sin uso las edificaciones. Esta situación fue aprovechada por el Movimiento Okupa que “okupó” los tres edificios creando un lugar alternativo cuya visibilidad los envolvió en la polémica. La liquidación de Monteverde permitió a la empresa hotelera VP hacerse con el conjunto (con una considerable reducción de precio, según se cuenta). La empresa VP anunció la construcción de un nuevo hotel para lo que convocó un concurso restringido que fue ganado por la propuesta presentada por b720/Fermín Vázquez Arquitectos. De momento, se ha procedido al derribo de los tres inmuebles y se está a la espera del inicio de la construcción.
Secuencia del proceso sufrido por los edificios del 3, 4 y 5 de la Plaza de España. De arriba abajo: su imagen anterior, los edificios “okupados”, los andamios para su demolición, los solares tras los derribos y finalmente la propuesta ganadora del concurso para el nuevo Hotel VP.
Plaza de España 6: Edificio Catalunya
El Edificio Catalunya es un inmueble dedicado a oficinas diversas. Tras su fachada de granito negro y vidrio se alojan despachos profesionales, dependencias de distintas instituciones y el Círculo Catalán.
Plaza de España 7: Apartahotel/Apartamentos Plaza de España
El edificio de ladrillo rojo que se levanta en el número 7 de la plaza es un ApartaHotel. Fue construido en 1988 según proyecto de P. Aldaz y R.M. Esperanza.
Plaza de España 8: Real Compañía Asturiana de Minas
La Real Compañía Asturiana de Minas fue una importante empresa minera y metalúrgica que se reconvertiría en 1957 como Asturiana de Zinc, S. A. (AZSA). En la actualidad sigue operando, aunque dentro de la multinacional Glencore, pero su histórica sede madrileña dejó de pertenecer a la empresa para pasar a ser propiedad de la Mutua Madrileña.
Tras pasar varios años abandonado, el edificio fue alquilado, entre 1988 y 2009, para albergar la sede de la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid. Desde entonces, el edificio ha acogido exposiciones esporádicas y algún evento cultural (como Casa Decor 2012 o Guerreros de Xian en 2013) pero su realidad actual es de edificio vacío.
El edificio fue proyectado en 1891 por el arquitecto Manuel Martínez Angel, que era directivo de la empresa, además de profesor de la Escuela de Arquitectura. La obra se desarrolló entre 1896 y 1899. Ha tenido varias rehabilitaciones: dirigidas por José Luis Martín Gómez (1988, para el uso administrativo), Gabriel Allende Gil de Biedma (1989, sala de exposiciones)  o por Ignacio Blanco Lecroisey y José Antonio Gironella García (2002). Tiene incoado un expediente como Bien de Interés Cultural desde 1977.
Circulan especulaciones acerca de la posibilidad de que pueda convertirse en otro hotel para la zona.
El edificio de la Real Compañía Asturiana de Minas es uno de los más sobresalientes de la plaza. Tras él aparece el Palacio del Senado.

La fachada suroeste.
La fachada suroeste es la fachada “marginada” de la plaza. Los edificios que integran esta manzana (números del 9 al 13) son inmuebles de viviendas y el Templo de Santa Teresa, que se encuentran muy separados de la vida de la plaza por rampas y calzadas de tráfico rodado.

La fachada suroeste: en la imagen superior los edificios de viviendas de los números 9 al 12, sobre la “oscuridad” provocada por el paso elevado entre los cruces de la Cuesta de San Vicente y el eje Ferraz-Bailén; en la imagen inferior, la viviendas del número 13 y el Templo de Santa Teresa y Convento de Padres Carmelitas.
Plaza de España 9: Edificio de viviendas
Construido en la década de 1940.
Plaza de España 10, 11 y 12: Edificio de viviendas (3 portales)
Con tres portales a la plaza, este bloque de viviendas fue construido en la década de 1940 (aunque hubo fases).
Plaza de España 13: Edificio de viviendas
En el año 2000 se construyó el último edificio de la manzana, que es vecino al Templo de Santa Teresa y Convento de Padres Carmelitas y se encuentra alineado con éste en un importante retranqueo y giro respecto a los anteriores.
Templo de Santa Teresa y Convento de Padres Carmelitas
Aunque oficialmente estos edificios no forman parte de la Plaza de España (de hecho la dirección postal del conjunto es calle Irún 1) es indudable su imponente presencia como parte de la fachada suroeste de la plaza. Más aún cuando su peculiar estilo lo convierte en una de las construcciones más extravagantes del entorno.
La iglesia, que fue la primera en Madrid en construirse con hormigón armado, es una ecléctica mezcla de estilos. En ella se reúnen influencias medievales, góticas, bizantinas, renacentistas, o incluso modernas. El conjunto, dedicado a Santa Teresa de Jesús, tuvo una inspiración directa en cuestiones relativas a la Santa, como es el caso de su libro “Las Moradas ó Castillo Interior” que sugirió su imagen de fortaleza, incluso almenada. La portada de la iglesia (que cumple funciones de parroquia de Santa Teresa y San José) se ve flanqueada por dos torres poligonales que protegen el cuerpo central como si se tratara del acceso a un castillo medieval. Su implantación sobre el fuerte desnivel de la zona hace que el piso de la iglesia se convierta en una cuarta planta en la calle Cadarso, que la delimita por detrás.
El proyecto fue redactado por Jesús Carrasco-Muñoz y Encina (1869-1957), quien había sido el autor del proyecto de 1910 para la Plaza de España que quedó en el papel. El Templo y el Convento se construyeron entre 1923 y 1928. El conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural en 1995.

La fachada noroeste.
La fachada noroeste se encuentra flaqueada por dos de los edificios más sobresalientes de la plaza: la Casa Gallardo y la Torre de Madrid.
La fachada noroeste: en la imagen superior la Casa Gallardo y el Edificio Gaviota; en la central la sede original de los Seguros Santalucía y el edificio de su ampliación y tras la calle el inmueble de oficinas públicas; en la imagen inferior reaparece este edificio de la Administración junto al arranque de la Torre de Madrid.
Calle Ferraz 2: Casa Gallardo
Aunque no tenga reservado número en la plaza, por tener su acceso desde la calle Ferraz, la Casa Gallardo es uno de los emblemas del lugar. El edificio es una de las cumbres del modernismo cosmopolita madrileño, que partiendo del “art nouveau”, incorporaba elementos muy diversos, dando como resultado un eclecticismo, lujoso y elegante muy del gusto de la burguesía de la época. El sentido plástico de la fachada hace que, sobre un esquema bien ordenado, surjan curvaturas casi barrocas y elementos ornamentales de gran dinamismo, como balcones, rejas o relieves de piedra artificial. La cúpula recubierta de pizarra le otorga un cierto aire parisino, reflejando ese “afrancesamiento” arquitectónico tan apreciado en aquellos tiempos.
El edificio fue promovido por las hermanas Asunción y Esperanza Gallardo como reforma de un palacete anterior (proyectado por el italiano Enrique Daverio) para convertirlo en edificio de viviendas. No obstante, la remodelación fue de tal alcance que las trazas del inmueble preexistente son inapreciables. El proyecto fue realizado por Federico Arias Rey (con la participación de Luis Vidal en la dirección de obra). Su construcción se prolongó entre 1911 y 1914.
Recibió el premio del Ayuntamiento al mejor edificio construido en Madrid en ese año y se encuentra catalogado como Bien de Interés Cultural. La planta baja del edificio acoge el Club Allard, uno de los templos gastronómicos de la capital con sus dos estrellas Michelin.
 (Plaza de España 14) calle Juan Álvarez Mendizábal 1: Edificio Gaviota
En el solar de Plaza de España 14, se produce también un acceso indirecto, similar al anterior, ya que el portal no se encuentra en la plaza, sino en la calle Juan Álvarez Mendizábal 1. Pero en contra de lo que le sucede al precedente, éste si tiene “reserva” de número (el 14). El Edificio Gaviota es un inmueble de viviendas con locales en la planta baja (que se encuentran ocupados por oficinas de la contigua compañía Seguros Santalucía). Su formalización busca la articulación volumétrica entre la altura de la Casa Gallardo y el edificio terciario del número 15. El resultado es una edificación de dos cuerpos, en respuesta a cada caso, del que llama la atención el particular remate de la última planta y de la cubierta, una abstracción de las mansardas parisinas.
Plaza de España 15: Edificio Santalucia
El edificio es la sede tradicional de la compañía de Seguros Santalucía. La compañía fue constituida en A Coruña en el año 1922 y su primera sede estuvo precisamente en la calle Santa Lucía de la ciudad gallega. El traslado a Madrid de la empresa les llevó a la calle Preciados y luego, a principios de la década de 1950, a Gran Vía 68. Durante los años sesenta, la reorientación de la empresa, con la apertura a otros mercados de seguros, como los de Incendios o los de Vida (hasta entonces solamente comercializaban seguros de Decesos) hizo necesaria una nueva sede, construyéndose el edificio de Plaza de España 15. Fue inaugurado en 1967 según el proyecto redactado por el arquitecto Juan Pan da Torre. La ampliación de las instalaciones al nuevo edificio contiguo (Plaza de España 16) ha llevado a su reciente remodelación interior y la rehabilitación de la fachada.
Plaza de España 16: Ampliación del Edificio Santalucía
La compañía propietaria del número 15, Seguros Santalucía, adquirió el inmueble  adyacente (el 16) para proyectar sobre su solar la ampliación de sus instalaciones. Para ello convocó un concurso restringido que fue ganado por los arquitectos Ignacio Vicens y Hualde y José Antonio Ramos Abengozar. El nuevo edificio finalizado en el año 2008 presenta una superficie de 7.000 metros cuadrados, más otros 3.000 en plantas de sótano. El proyecto se enfrentó al reto de relacionar su fachada con la del edificio original. La propuesta final es una poderosa fachada de hormigón blanco que forma una estructura reticular. En ella destaca la celosía escultural de las últimas plantas, una arboleda de bronce esculpida por Javier Martínez.
Plaza de España 17:
El número 17 de la plaza es un edificio de titularidad pública en el que se encuentras alojadas diferentes oficinas de la Administración del Estado: por ejemplo la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas o la Dirección Territorial de Madrid de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
Entre este edificio y el siguiente (la Torre de Madrid) surge la breve calle que se abre a la plaza Emilio Jiménez Millas de la que hablaremos más adelante.
La Torre de Madrid con sus 142 metros de altura.
Plaza de España 18: Torre de Madrid
Los números 18 y 19 encuentran ocupados por los dos grandes hitos de la Plaza de España, que son también referentes identitarios de la ciudad de Madrid. Sus solares surgieron como resultado de la transformación estructural que conectó la calle Princesa con la Gran Vía. Ambos serían promovidos por la Compañía Inmobiliaria Metropolitana, propiedad de los hermanos Otamendi, a quienes dedicamos un artículo en este blog. (Esta firma se fusionaría años después con la Inmobiliaria Vasco Central creando Metrovacesa, que llegaría a ser, en su momento, la principal empresa inmobiliaria española).
Con sus treinta y siete plantas y 142 metros de altura, la Torre de Madrid  fue diseñada por el arquitecto Julián Otamendi (con la colaboración de su hermano José María Otamendi) y construida en su primera fase entre 1954 y 1957 (la última se concluyó en 1960). Durante años fue el edifico más alto de la ciudad, al relevar al Edificio España.  Ocupó este primer puesto hasta 1982 cuando se terminó Torrespaña o, si no se acepta la torre de comunicaciones como competidora, hasta que se finalizó la Torre Picasso en 1988.
Con la Torre de Madrid, Julian Otamendi se despojó de los argumentos historicistas de sus obras anteriores para proponer una nueva arquitectura, más sintonizada con las corrientes de la época.
El edificio ha sido rehabilitado en 2012, manteniendo el uso de viviendas en su parte central y superior (los pisos 15 a 34). Los catorce pisos de su parte inferior (anteriormente dedicados a oficinas, hoy vacías) parece que van a ser transformados en un nuevo hotel en sus primeras diez plantas dejando las cuatro restantes para nuevas viviendas.

La fachada noreste.
La fachada noroeste está presidida por el imponente Edificio España, que capitaliza la totalidad del frente, aunque los inmuebles vecinos, que ocupan el final de la Gran Vía (Edificio Intercontinental) y el comienzo de la calle Princesa (Edificio Sanva), también tienen una notable presencia en la imagen de esa parte de la plaza.
La fachada noreste está presidida por el imponente Edificio España y sus 107 metros de altura.
(Plaza de España 19) calle Maestro Guerrero 1/Gran Vía 86: “Edificio España”.
Junto a la Torre de Madrid, el Edificio España ofrece la imagen más representativa de la plaza. Su impresionante mole de 107 metros de altura y veintiséis plantas y su ubicación lo convierten en la referencia más reconocible de la plaza. El Edificio España posibilitó la creación de la imagen típica de la Plaza de España, actuando como fondo del monumento a Cervantes, con Don Quijote y Sancho Panza situados en primer plano, y que proliferó en multitud de postales y guías turísticas de la capital.
El Edificio España fue realizado según el proyecto del arquitecto Julián Otamendi y la colaboración de su hermano José María Otamendi, ingeniero, que además dirigía la empresa promotora (son muchas las publicaciones que incluyen como autor a Joaquín Otamendi, sin que este hermano, también arquitecto, participara en el Edificio España). Se construyó entre 1948 y 1953 y, desde el principio, estuvo envuelto en polémicas por la excesiva edificabilidad y altura concedidas por el Ayuntamiento (la primera versión del edificio se quedaba en 41 metros de altura y desde allí fue subiendo hasta alcanzar la cota actual).
El edificio fue concebido con un estilo grandilocuente y monumental y fue presentado como estandarte de la recuperación de la “nueva España” de posguerra. Fue el edificio más alto de Madrid hasta que perdió ese estatus en favor de la Torre de Madrid.
En sus tiempos de plena ocupación, era un edificio complejo, con una superficie sobre rasante de unos 68.000 metros cuadrados repartidos en diferentes usos (hotelero, con el suntuoso Hotel Plaza, comercial y viviendas) y aproximadamente 9.000 metros cuadrados bajo rasante (un total de algo más de 77.000 metros construidos).
Los últimos años han sido muy turbulentos para el Edificio España. Metrovacesa, la compañía inmobiliaria propietaria inicial del edificio lo vendió en 2005 a Santander Real Estate, la gestora inmobiliaria de Grupo Santander en España. La valoración que se publicó fue de 389 millones de euros. En ese mismo año dejó de operar el hotel Crowne Plaza. La crisis afectó gravemente a las rehabilitación del edificio. Actualmente, el Edificio España acaba de ser comprado por el grupo inmobiliario Dalian Wanda, especializado en hoteles de lujo y centros comerciales, que se encuentra presidido por el magnate chino Wang Jianlin (se ha difundido la cifra de 260 millones como valor de la transacción). Los equipos de Norman Foster & Partners y Estudio Lamela, están trabajando en el proyecto de reconversión del edificio en un nuevo hotel de lujo, un gran centro comercial y aproximadamente 300 viviendas de alto standing.
La intervención prevista en el edificio ha levantado una fuerte controversia sobre el grado de protección patrimonial. La propuesta aceptada por el Ayuntamiento de reducir el nivel de catalogación para permitir una intervención drástica, manteniendo únicamente la fachada principal y las laterales pudiendo demoler el resto, es rechazada por diferentes asociaciones que se oponen a la desprotección y han presentado alegaciones en esa línea. Además, otros colectivos también están recogiendo firmas de ciudadanos en contra, que se sustancian en varias decenas de miles. En la próxima entrega volveremos sobre este espinoso asunto.

El espacio central.
El diseño del espacio central de la Plaza de España ha presentado diferentes configuraciones a lo largo del tiempo. Desde su primera distribución de parterres, hasta la reforma obligada por la construcción del aparcamiento subterráneo, pasando por las modificaciones debidas a la instalación del Monumento a Cervantes, en sus diversas disposiciones. Este monumento tuvo, inicialmente, separado el grupo de Don Quijote y Sancho del hito cervantino, aunque finalmente “se reunieron”. En los años setenta recibió la instalación del actual estanque delante del mismo. El espacio interior de la plaza se ve condicionado, en su mitad norte, por la existencia de un aparcamiento subterráneo.
El espacio central de la plaza ha tenido diversas disposiciones. Arriba en 1918 (foto aérea e imagen a ras de suelo, con la Casa Gallardo al fondo). Debajo en 1948 tras la instalación del Monumento a Cervantes (con el grupo de Quijote y Sancho separado). Después, imagen de 1965, previa a la construcción del aparcamiento subterráneo. A continuación imagen de 1971, tras la inauguración del parking apareciendo la nueva fuente pero sin el estanque que acompaña al monumento cervantino. Finalmente, una imagen reciente.
El espacio central de la plaza es una isla desconectada de los edificios que le proporcionan su fachada. No resulta fácil acceder a ella: el contacto con el eje Gran Vía Princesa, aunque se encuentra al mismo nivel, se encuentra separado por ocho carriles y una mediana central que incluye una de las rampas de entrada al aparcamiento; la Cuesta de San Vicente va hundiéndose desde su conexión con la Gran Vía produciendo un cambio de nivel en sus aceras salvado por escaleras; el paso del Eje Ferraz-Bailén es tortuoso por la presencia de las rampas del paso elevado para el tráfico rodado;  por último, el lateral noroeste, también a nivel, se encuentra separado en buena parte de su trazado por rampas de garaje y conexiones rodadas subterráneas que atraviesan la calle Ferraz. Así pues,  la anchura de las calzadas y el intenso tráfico, sumado a las fuertes barreras topográficas (con muros de contención), a las circulatorias (paso elevado por el sur y sus accesos) o a las entradas al parking, convierten el acceso al espacio central de la Plaza de España en un prueba de obstáculos.
La isla central queda separada por múltiples barreras topográficas y rodadas.
El paso elevado entre los cruces de la Cuesta de San Vicente y el eje Ferraz-Bailén. Vista exterior y vista interior.
El espacio interior es, predominantemente, un espacio ajardinado cuyas superficies pavimentadas presentan muestras evidentes de deterioro. Su situación actual es bastante inhóspita para el ciudadano, como prueba la baja intensidad de su uso y la escasa actividad que recoge (salvo los periódicos mercadillos instalados junto al Monumento a Cervantes).
A la izquierda, muestras del deterioro del espacio central. A la derecha su utilización como lugar para “mercadillos” entre la Fuente del Nacimiento del Agua y el Monumento a Cervantes.
Barrera entre el espacio central y la fachada noroeste por el paso subterráneo del tráfico rodado bajo la calle Ferraz.
El aparcamiento Subterráneo y el “pasaje chino”.
En 1968 se inauguró el gran aparcamiento subterráneo con una capacidad de 800 vehículos y que ocupa aproximadamente la mitad norte de la plaza. Su construcción supuso cambios muy importantes para el espacio central, que se convertía en esa zona en una cubierta arquitectónica. Todo su espacio fue replanteado, en cuanto a su formalización, niveles, arbolado, etc. La reforma del espacio público redefinió los parterres y espacios transitables, apareciendo un nuevo elemento significativo: la fuente del Nacimiento del Agua. Finalmente, en 1972 los nuevos jardines de la Plaza de España fueron inaugurados por el entonces príncipe Juan Carlos de Borbón.
Una de las curiosidades del aparcamiento es el pasaje subterráneo de acceso peatonal que se encuentra acompañado por una serie de locales comerciales que configuran un mini “Chinatown” longitudinal. Allí ofrecen sus servicios una agencia de viajes, un bar-restaurante, un bazar, una tienda de alimentación o una librería, todos regentados por la comunidad china.
El “pasaje chino” que proporciona el acceso principal al aparcamiento subterráneo.
La concesión administrativa existente para la explotación del parking finaliza en 2016, lo que libera al ayuntamiento de sus compromisos y le permite intervenir en la plaza integralmente. Los primeros avances sobre las intenciones municipales (quizá “globos sonda”) han generado mucha polémica, como veremos en la entrega dedicada al “futuro” de la plaza.
El Monumento a Cervantes desde dos puntos de vista diferentes.
Esculturas en la Plaza
La implantación de un gran monumento a Miguel de Cervantes fue una de las ideas que contenía el proyecto fallido que se realizó en 1910 para la plaza. Con motivo del tercer centenario del fallecimiento del escritor, en 1916 se convocó un concurso para erigir el monumento. El resultado otorgó la victoria a la propuesta del arquitecto Rafael Martínez Zapatero junto con el escultor Lorenzo Coullaut Valera (1876-1932). Las obras se comenzaron en 1925 contando con la participación del arquitecto Pedro Muguruza (1893-1952) que simplificó mucho la proposición inicial. En 1929 se inauguró la obra, aunque no estaba totalmente concluida. No quedaría definitivamente completa hasta después de la Guerra Civil, con las aportaciones de Federico Coullaut-Valera (1912-1989), hijo del anterior y también escultor.
El otro conjunto escultórico de la plaza es la fuente del Nacimiento del Agua (o fuente de las Conchas) en la que dos ninfas de bronce vierten agua sobre el vaso elíptico inferior, escoltando un surtidor vertical. El proyecto de fuente corrió a cargo del arquitecto municipal Manuel Herrero Palacios, entonces director del Departamento de Parques, Jardines y Estética Urbana del Ayuntamiento de Madrid (autor también de la reforma de 1950 de la Puerta del Sol). Las esculturas fueron realizadas por Antonio Campillo Párraga (1925-2009). Su instalación se produjo en 1969 a raíz de la reforma producida por la construcción del aparcamiento subterráneo.

Otros espacios y edificios del entorno relacionados con la plaza.

Gran Vía 80: Edificio Intercontinental
El Edificio Intercontinental, remata la Gran Vía en su encuentro con la Plaza de España, aunque su fachada más extensa se abra a la calle de los Reyes, enfrentándose al lateral del Edificio España. Construido en 1945, el proyecto inicial fue redactado por el arquitecto José María Plaja Tobía. En la actualidad se está transformando en un nuevo hotel promovido por la empresa Secasa (vinculada a la familia Sebrango de Santander, ciudad en la que cuentan con gestión hotelera). El proyecto de adaptación está firmado por Anselmo Sedano Arce.
Princesa 2: Edificio Sanva
El Edificio Sanva es un inmueble de oficinas que se construyó en la década de 1970, con acceso desde la calle Princesa y vuelta por la calle de San Leonardo, enfrentándose al lateral del Edificio España.
Sin posición oficial en la plaza, los edificios que flanquean al Edificio España desde el final de Gran Vía y el principio de la calle Princesa tienen una notable presencia en esa parte de la misma.  A la izquierda el Edificio Sanva. A la derecha el Edificio Intercontinental.
Jardines de Sabatini
El derribo de las Reales Caballerizas ofreció un grandioso solar vacío en el triángulo norte de los terrenos adscritos al Palacio Real. Habían sido demolidas en tiempos de la Segunda República, cuando el Palacio fue incautado y convertido en “Palacio Nacional”. El solar vacío fue cedido al Ayuntamiento de Madrid y en 1934 se proyectaron sobre él unos jardines, recuperando la idea original del arquitecto del Palacio Real, Juan Bautista Sacchetti para ese lugar. El resultado serían los Jardines de Sabatini (denominados así por ocupar el lugar del desaparecido edificio proyectado por este arquitecto) y que constituirían un nuevo parque público de 2,5 hectáreas, diseñado por el arquitecto Fernando García Mercadal (1896-1985), quien había vencido en el concurso convocado a tal efecto con una propuesta de estilo neoclásico. El parque, tras el parón provocado por la Guerra Civil, fue inaugurado en 1950, siendo remodelado en 1972 como consecuencia de la modificación de las vías perimetrales.
El complejo Princesa 3 (Plaza de los Cubos)
Tras la definición del solar de la Torre de Madrid, entre ésta y la calle Ventura Rodriguez quedaba un heterogéneo conjunto arquitectónico protagonizado por el antiguo Convento de las Religiosas Adoratrices. Este espacio sería objeto de una profunda remodelación, que implicaba el derribo de todo lo preexistente para dar paso a un complejo comercial y de oficinas, viviendas y aparcamiento. La operación “Princesa 3” se realizó en 1972 promovida por la empresa inmobiliaria Vallehermoso (compañía que se unió al grupo Sacyr en 2003).
El espacio más reconocible fue la plaza que se abría hacia la calle Princesa entre las imponentes moles arquitectónicas y que es conocida popularmente como “Plaza de los Cubos”. Su nombre deriva de la instalación en ella de la escultura “Reflexiones” de Gustavo Torner (1925), uno de los más destacados artistas abstractos del panorama español de la segunda mitad del siglo XX. El nombre oficial de la plaza, desconocido por casi todos, es Emilio Jiménez Millas. Esta denominación se conserva en la pequeña plaza anexa (enlazada por un pasaje bajo los edificios que también da acceso peatonal al parking) y que conecta con la Plaza de España, entre el edificio del número 17 y la Torre de Madrid, a través de una breve calle sin identidad propia.
Palacio del Senado
En frente de los Jardines de Sabatini, tras el edificio de la Real Compañía Asturiana de Minas se alza el complejo arquitectónico del Palacio del Senado, aunque sin presencia directa en la plaza. Su núcleo inicial era el antiguo Colegio de la Encarnación perteneciente a los religiosos Agustinos Calzados (que había formado parte del Real Monasterio de la Encarnación). Este edificio, proyectado en el siglo XVI por Francisco de Montalbán, fue reconvertido para su albergar funciones “políticas”, dada su cercanía al Palacio Real. Este cambio de uso ocasionó numerosas reformas para adaptarlo a su nuevo cometido, comenzando en 1820 con la intervención del arquitecto Isidro González Velázquez que transformó la iglesia en salón de sesiones. Las transformaciones continuaron con las de Aníbal Álvarez Bouquel (1844-1850), Emilio Rodríguez Ayuso (1882) ó Manuel Ambrós Escanellas (1969) hasta la remodelación y ampliación definitiva como Palacio del Senado (1987-1991) según el proyecto de Salvador Gayarre Ruiz de Galarreta, que le proporcionó la característica forma semicircular que presenta hacia la calle Bailén.


En la tercera y última entrega sobre la Plaza de España nos aproximaremos a los principales retos a los que se enfrenta la plaza en su futuro próximo, así como a los proyectos anunciados y a las polémicas abiertas.

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