1 nov. 2014

Ríos reconvertidos en solares: la Promenade du Paillon y los grandes equipamientos de Niza.

La Promenade du Paillon en una imagen nocturna.
Los rios fueron fundamentales para las ciudades. Su presencia se convirtió en una de las claves para la elección de los lugares donde asentarlas. Los rios han cumplido muchas misiones, desde suministradores de agua, de energía o evacuadores de residuos hasta servir como medio de transporte, lugar de ocio, o incluso de lavandería (aunque también han sido fuente de problemas).
Algunos rios también se convierten en soportes para el crecimiento urbano, sobre todo para suplir carencias dotacionales o de espacios públicos. En esos casos, se prescinde de los rios, que son cubiertos, y las plataformas resultantes se transforman en solares sobre los que construir el programa deseado. Además, frente al tradicional efecto barrera de los cauces fluviales, corregido en parte con el tendido de puentes, se abren nuevas opciones para la estructura urbana.
Es el caso de Niza, que acabó cubriendo buena parte del tramo final del rio Paillon, construyendo sobre él varios de los equipamientos principales de la ciudad (teatro, museo, biblioteca, palacio de congresos, etc.) y creando la Promenade du Paillon, un gran parque lineal inaugurado ahora hace un año. La reconversión del Paillon, comenzada en 1868, fue realizada por tramos hasta que en 2013 recibió su última configuración, creando un eje urbano, verde y dotacional, fundamental para el centro de Niza.

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Niza es una ciudad con una larga y agitada historia, fundada como colonia griega hacia el siglo V a.C., que ha estado condicionada durante siglos por su carácter fronterizo. Contenida históricamente en el “triángulo” formado por la ladera occidental de la Colina del Castillo, el mar Mediterráneo y el tramo final del río Paillon, Niza no saltó sobre este cauce fluvial hasta el siglo XIX. Entonces se evidenciaron las dificultades que el curso de agua producía en la conexión entre la “ciudad vieja” y la “ciudad nueva” y, sobre todo, se pusieron de manifiesto déficits de espacios libres y de edificaciones dotacionales imprescindibles para consolidar su liderazgo en la Riviera francesa.
Vamos a aproximarnos someramente a la evolución urbana de Niza para profundizar después en las operaciones de cubrición del rio Paillon y sus repercusiones urbanas.

Aproximación a la evolución urbana de Niza.
Niza, un antiguo y disputado puerto comercial.
Las características geográficas del entorno de Niza sugirieron su elección para un nuevo asentamiento vinculado a la colonia de Marsella (Masilia) que griegos procedentes de Focea habían fundado previamente hacia el año 600 a.C. El lugar presentaba un peculiar relieve en el que una cadena de colinas formaba un anfiteatro abierto al mar y protegido de los vientos del norte. Allí desembocaba el río Var (que durante siglos sería frontera entre territorios) y cerca de él, en ese entorno resguardado, destacaba un punto junto a la salida al mar de otro rio, el Paillon, que ofrecía un promontorio desde el que se dominaba la zona. Allí se fundaría Nicae.
Topografía del entorno de Niza. Se puede apreciar el pequeño promontorio costero (la Colina del Castillo) que motivó la fundación del asentamiento inicial.
Los romanos conquistaron la zona en el año 154 a.C. y el rio Var se convirtió en frontera entre La Galia y la provincia romana de Alpes Martimae (Alpes marítimos) que se integraba en la IX Región (Liguria). Nicae se transformó en un pujante puerto comercial de la costa ligur mediterránea. Pero la caída del Imperio Romano inició un largo periodo muy azaroso para la ciudad, en el que sufrió invasiones (ostrogodas, lombardas, etc.) y tuvo que resistir fuertes tensiones y asedios de los pueblos italianos, francos, borgoñeses-provenzales e incluso de los árabes.

Niza, puerta marítima del Ducado de Saboya y del Reino de Cerdeña.
Niza era un lugar estratégico que encabezaba el pequeño territorio de su entorno, el Condado de Niza, bien definido geográficamente y con una fuerte identidad. Tras la turbulenta Edad Media, el Condado de Niza se integró en 1388 en el Condado de Saboya (que se transformaría en el Ducado de Saboya en 1416 y finalmente en el Reino de Piamonte-Cerdeña en 1720). Niza era su única salida al mar Mediterráneo, lo que le otorgaba un fuerte valor estratégico.
Como consecuencia del sitio francés a la ciudad en 1543, los duques optan por reforzar el castillo existente en la cima de la colina creando una Ciudadela y fortificando el pequeño casco urbano, dentro de una estrategia de protección del litoral marítimo del Ducado que se complementaba con la Ciudadela de Villefranche y el fuerte de Mont Alban entre otras construcciones militares.
La consolidación del Ducado de Saboya y el traslado de su capital desde Chambéry a Turín en 1563 fueron muy positivos para Niza. La ciudad era muy apreciada por los duques y  viajaban a ella con cierta frecuencia iniciando en 1571 las obras de su nueva residencia: el Palacio de los Duques de Saboya, que se convertiría siglos después en Palacio Real (actual Palais de la Préfecture des Alpes-Maritimes). El palacio se complementaría con unos jardines (que con el tiempo se transformarían en la actual Place Pierre Gautier)
Un hecho crucial para la ciudad se produjo en el contexto de la tensión europea originada por la Guerra de Sucesión española. Las desavenencias entre Francia y el Ducado de Saboya llevaron al rey Luis XIV a atacar Niza y a tomar posesión de la ciudad. En 1706 ordenó la destrucción de la Ciudadela y de las fortificaciones que la defendían. No obstante, el Tratado de Utrecht de 1713 devolvería Niza a Saboya, pero la ciudad había cambiado. Entonces el Duque Victor Amadeo II decidió no reconstruir la fortaleza y poner en marcha la ampliación de la ciudad (que hasta entonces había resultado imposible por la presencia de las murallas). El castillo, en lo alto de la colina, permanecería en ruinas hasta que la cima fue reconvertida, una parte como cementerio y otra como parque.
Esquema de la ciudad vieja de Niza. En gris el promontorio que acogió el castillo-ciudadela (la Colline du Château), en negro el núcleo medieval, en rojo las extensiones del siglo XIV y en azul sus ampliaciones dieciochescas.
La ciudad vieja fue ampliada hacia 1718, todavía dentro de la ribera izquierda del rio Paillon.  La extensión se realizó siguiendo el litoral marítimo hacia el oeste. El modelo turinés fue la referencia que se reflejaba en la aparición de espacios como la gran plaza (place du Palais de Justice) que articulaba lo preexistente con la ampliación, o en la propuesta de calles paralelas que estructuraban la extensión (una de las cuales desembocaba en el nuevo espacio público creado al sur del Palacio Ducal, el Cours Saleya).
Durante la década de 1780, Niza también se amplía por el norte, hacia el valle del Paillon, con el objetivo de dotar a la ciudad de una entrada representativa para su conexión con Turín. La actuación se centra en una nueva gran plaza (la Place Garibaldi) concebida como una “plaza real”, un gran espacio casi cuadrado formalizado por edificios porticados, que fue proyectado por el arquitecto de Niza, Antoine Spinelli. La nueva vía que partía hacia Turín (entonces Route Royal y actual Rue de la République) serviría de base a una nueva estructura reticular para el sector nororiental de Niza que también debía organizar la trama que se dirigía hasta el puerto, el Port Lympia, que se había consolidado con varios proyectos desde mediados de siglo a partir de la zona lacustre que había bajo la ladera oriental de la Colina del Castillo.
Hasta el siglo XIX, Niza se encontraba limitada por la Colina del Castillo, el Mar Mediterráneo y el último tramo del rio Paillon. Será en este siglo cuando la ciudad fije la mirada en la margen derecha del rio y proceda a la “conquista del oeste” saltando sobre el cauce fluvial y comenzando a planificar su desarrollo futuro.
Tras la paz que siguió a la caída de Napoleón en 1815, se reanudó la revisión urbanística de Niza. Había muchas tareas pendientes, desde la remodelación de la fachada marítima y la modernización de la vieille ville hasta la mejora del Puerto; pero también se pretendía anticipar la ciudad del futuro, urbanizando con criterios racionales la ribera occidental del rio Paillon. Con ese objetivo, el arquitecto municipal Jean-Antoine Scoffier y el geómetra Louis Trabaud elaboraron un plan urbano que fue presentado 1825 y sería aprobado por el rey en 1832. Para tutelar su ejecución se creó ese mismo año el Consiglio d’Ornato, una agencia urbanística que seguía la línea marcada por el Consiglio degli Edili que se había instituido en 1773 en Turín. El Consejo, carente de atribuciones jurídicas y de capacidad de inversión económica, se dedicaba a la reflexión urbana y a la aprobación de las propuestas, papel en el que alcanzó un elevado prestigio.
El Plan Regulador de 1832 definió los ejes de crecimiento en la margen derecha del rio, uno siguiendo la línea de costa y otro hacia el interior, siguiendo la direccionalidad marcada por el Pont Neuf (actual Avenue Jean Medecin). Los dos ejes abrían la posibilidad para dos grandes espacios públicos (un parque público vinculado a la playa, el futuro  Jardin Public y una plaza porticada hacia el interior, la futura Place Masséna). El Plan también realizaba propuestas sobre la ciudad vieja con intervenciones de esponjamiento y reestructuración interna, abriendo calles y plazas que apoyaban a los edificios públicos principales como la Place Rossetti para la Catedral y la Place Saint François para el antiguo Ayuntamiento.
Arriba esquema de Niza en 1860 y debajo propuesta del Plan Regulador de ese año para la urbanización de la orilla derecha del Paillon (la ciudad nueva).
Pero la definición más precisa de la urbanización de la ciudad nueva no llegó hasta 1860 (fecha muy importante para Niza, ya que se convertirá en ciudad francesa). Ese año se aprobó el segundo Plan Regulador de Niza, realizado por François Aune. Entonces se concretó el nuevo ensanche. Los grandes espacios públicos se convierten en los puntos de partida de la trama urbana. Los futuros Place Masséna y Jardin Public son el punto de partida del crecimiento occidental, y la Place Garibaldi o la Place Île-de-Beauté son el lugar de arranque del crecimiento oriental de la ciudad. El trazado de la “ciudad nueva” intenta conjugar la geometría del litoral mediterráneo con la direccionalidad del rio Paillon, creando una retícula que va girando para adaptarse a cada orilla. Las vías que cierran ese ensanche son los actuales bulevares Gambetta, por el oeste;  Victor Hugo y Dubouchage, por el norte; el bulevar Carabacel por el noreste; y por el sur, los muros de contención fluvial. En el interior de la retícula se ubican plazas secundarias, surgidas de espacios que se reservaban sin construir para tal fin, y pensadas para ejercer de nodos comerciales de barrio (como la Place Wilson o la Place Grimaldi) o como antesala de algún equipamiento público importante (como es el caso de la Place Marshall, vinculada al hospital Saint-Roch).  En 1863 se completarían los muros de contención del rio y su enlace con los muelles marítimos creando la square des Phocéens en la ribera izquierda y el Jardin Public en la derecha.

Nuevamente es Turín el modelo, manifestado en la jerarquía viaria, con grandes ejes principales y otros secundarios que dividen el interior, la articulación de tramas mediante espacios públicos (plazas principalmente) o la aparición de pequeñas plazas interiores de barrio.

Niza en el siglo XX, la consolidación de una ciudad francesa vacacional.
Como se ha comentado, 1860 será un año clave para Niza. La ciudad y su territorio se habían convertido en moneda de cambio cuando el Reino de Cerdeña solicitó ayuda al Imperio francés para iniciar el proceso de unificación italiana. Francia prestó su apoyo pero lo condicionó a la cesión del territorio de Niza, que sería integrado en el estado galo.
Así, en ese año, Niza (y la parte occidental de Saboya) es anexionada al Imperio francés, iniciando una nueva etapa en su evolución histórica. La integración en Francia fue muy polémica. Se justificó con un referéndum (adulterado) que no calmó las tensiones, lideradas por el héroe de la independencia italiana Giuseppe Garibaldi, que había nacido en Niza y no reconocía (como muchos de sus compatriotas) la subordinación a Francia. Las reivindicaciones obligaron a la intervención del ejército francés para someter a los rebeldes que reclamaban su unión con Italia. Durante la década de 1870 hubo numerosas detenciones, juicios, condenas a prisión, deportaciones y emigraciones hasta que se sofocó definitivamente la insurrección.
En esos años, ya hacía unas cuantas décadas que Niza se había convertido en destino invernal para un parte de la aristocracia europea (y especialmente inglesa). La estabilización de la situación política, ya dentro del Segundo Imperio francés, permitió fijar definitivamente ese nuevo rumbo para Niza, recibiendo un espaldarazo cuando Victoria I de Inglaterra la escogió como lugar de descanso durante varios años. La nueva condición de Niza como lugar de gran atracción turística y vacacional, centro de la denominada Costa Azul, quedó definitivamente fijada a finales del siglo XIX.
Niza como gran destino vacacional. Imagen de la Promenade des Anglais y del Palais de la Jetée a finales del siglo XIX.
El siglo XX será el periodo en el que Niza se transformará en una importante metrópoli de servicios. La ciudad que contaba en 1800 con 18.475 habitantes y había alcanzado los 48.273 en 1861, llegó en 1901 a los 105.109 residentes. El crecimiento urbano que llevó aparejado su aumento de población (tanto de residentes de hecho como de visitantes temporales) fue espectacular, extendiendo la mancha urbana a lo largo del valle del Paillon, y también hacia el oeste y el interior de los otros valles y colinas del entorno. El éxito de Niza, tuvo un gran periodo de esplendor durante la Belle Epoque europea, propiciando la creación de un ambiente arquitectónico y urbano muy característico.
Su población actual es de 344.064 (2011), cifra que la convierte en la quinta ciudad francesa, por detrás de París, Marsella, Lyon y Lille, pero recibe cuatro millones de visitantes anuales.

El cauce del Paillon cubierto, desde la desembocadura hasta el Palacio de Exposiciones, en una imagen de 2010, previa a la remodelación de la Promenade du Paillon.
La cubrición del Paillon: la creación de un eje verde y dotacional para Niza.
El Paillon es un rio típico de la costa mediterránea, que presenta un régimen torrencial, con poco caudal durante buena parte del año, pero con grandes avenidas puntuales. Esta contingencia había sido solventada por las fortificaciones de la ciudad vieja, que ejercían de muro de contención para las eventuales riadas. Pero con la desaparición de las murallas, la crecida de las aguas volvió a ser un problema. Éste se agravó con la expansión de la ciudad vieja hacia el rio, lo que finalmente obligó a la construcción de nuevos muros de contención en ambos márgenes, desde la desembocadura hasta el Pont Neuf, entre 1832 y 1836. Pero la Niza que se estaba consolidando como el gran destino vacacional de la Riviera francesa comenzó a tener otros problemas como consecuencia de su nueva vocación. La ciudad tenía importantes carencias dotacionales y de espacios libres y no contaba con lugares reservados para acomodar esos usos. Por eso, comenzó a mirar hacia el Paillon. El rio, que no ofrecía demasiado valor paisajístico, dada su escasa escorrentía y el depósito de desechos, y su importancia como proveedor de recursos estaba minimizada, empezó a ser visto con gran interés por los ojos inmobiliarios. El Paillon podría ser la solución, convirtiéndose en proveedor de suelo para esos nuevos usos urbanos necesitados por la ciudad. Se trataba, simplemente, de cubrirlo y convertir las plataformas resultantes en solares (públicos).
El tramo final del rio Paillon, hacia 1860, antes de comenzar los procesos de cubrición.

Los primeros tramos: espacios públicos y el Casino Municipal.
A mediados del siglo XIX, el rio se encontraba atravesado por tres puentes. El antiguo Pont Vieux que conectaba las dos riberas del Paillon desde el siglo XIII, el Pont Neuf que se levantó en 1824, y el Pont des Anges, tendido en 1865 justo en la desembocadura del cauce para dar continuidad a los muelles marítimos.
Lavanderas en el cauce del rio Paillon (hacia finales del siglo XIX)
En aquellos tiempos la pujante industria turística padecía situaciones de desigualdad en la oferta hotelera. Mientras que los establecimientos del borde marítimo y los situados junto al Jardin Public triunfaban, los que se situaban en las riberas del rio estaban en desventaja por culpa  del rio. Los hosteleros de la zona se quejaban de la falta de espacios para el paseo y, sobre todo, de que los alojados recibían los aromas de un “rio fétido”. Las presiones de estos empresarios, que reclamaban un espacio ajardinado que ocultara una parte del rio (el frente hotelero), fueron escuchadas. Durante 1867 y 1868 se realizaron las obras para cubrir el rio entre las actuales rue Alberti y rue Gubernatis. El proyecto del ingeniero Joseph Durandy diseñaba, una plaza en la que se erigió una estatua en honor al mariscal André Masséna, uno de los grandes generales napoleónicos nacido en Niza. Fue la primera Place Masséna (aunque años después, con el traslado de la denominación a su actual ubicación, esta plaza sería rebautizada como Square Général Leclerc).
La relación con el rio inició una estrategia doble que conjugaría la cubrición con la apertura de nuevos puentes, que fueron construyendo conforme se iban desarrollando los barrios a ambos lados del valle del Paillon. Es el caso, por ejemplo, del Pont Garibaldi (1872-1873), que enlazaría la Place Garibaldi y la rue Defly o el Pont Barla (1899) tendido entre la rue Barla y el boulevard Carabacel.
Pero la estrategia cobertora fue ganando terreno dado que la ciudad se iba sofisticando y al carecer de reservas de suelo en el centro, no encontraba lugares para ofrecer el nivel de servicios y dotaciones exigidos.
El desaparecido Casino Municipal que se construyó sobre la cubierta del rio, con su fachada a la Place Masséna
Por ello, el segundo tramo de la cubrición se realizaría entre 1879 y 1882, aguas abajo del anterior, motivado por la iniciativa privada, que deseaba construir un Casino y lugares de ocio. En un temprano ejemplo de colaboración público-privada, el promotor negoció con el municipio el levantamiento del edificio en el suelo público “fluvial”, obteniendo una concesión de uso de ochenta años a cambio de financiar la obra de cubrición de otra parte del Paillon, en la que se instalaría el edificio. Este segundo tramo iba desde el Pont Neuf (que estaba aproximadamente en el eje de la actual Place Masséna y quedó incorporado a la plataforma) hasta unos 25 metros antes de la rue Alberti (dejando ese espacio sin cubrir). El gran Casino Municipal sería inaugurado en 1884 (en paralelo se había construido el Palais de la Jetée, pilotado sobre el mar enfrente del Jardín Public, un edificio recreativo que seguía el ejemplo inglés de Brighton, abierto en 1883 y demolido en 1944 por el ejército alemán).
En 1890 se continuó la cubrición del río con una tercera plataforma que iba desde la actual Place Masséna hasta la desembocadura, integrando el Pont des Anges. Toda esa superficie permitió ampliar el Jardin Public para convertirlo en los Jardins Albert Premier (unos jardines de 32.000 metros cuadrados que fueron abiertos al público en 1895, aunque su diseño actual procede de la remodelación dirigida por el arquitecto municipal François Aragon entre 1945 y 1946). Este tercer tramo también permitió dar la forma definitiva  a la Place Masséna. Por el otro lado, el espacio que había quedado sin cubrir entre el primer y segundo tramo fue completado en 1893 (construyéndose allí una primera estación de autobuses en 1934). Con estas obras, las plataformas decimonónicas habían conseguido una cubrición continua desde la desembocadura del rio hasta la actual Square Général Leclerc.

Los tramos del siglo XX y los grandes equipamientos.
En 1921 se continúa la cubrición con un nuevo tramo que abarca desde la Square Général Leclerc hasta la rue Tonduti de L’Escarène (delante del Teatro Nacional). La construcción de esta plataforma supondrá la destrucción del Pont-Vieux. En 1925, el puente Garibaldi fue derribado para levantar una nueva plataforma que se iría completando por etapas durante los años siguientes (principalmente durante la década de 1960). Su primera fase fue concluida en 1931. Esta nueva superficie (Esplanade Risso) no fue inicialmente edificada, sirviendo como espacio libre para ferias de atracciones, de exposiciones o de ganado, así como para la ubicación de circos y desfiles militares. Finalmente se convertiría en un gran aparcamiento en superficie que sería reducido gradualmente conforme se fueron construyendo los grandes equipamientos.
Aguas arriba, en 1956 comenzaron de forma independiente, las obras del Palacio de Exposiciones, un inmenso edificio que cubría todo el ancho del rio y que quedaría concluido en 1964. El proyecto fue realizado por Richard y Michel Laugier (en los años ochenta se construyeron dos hoteles delante de su fachada sur).
Aspecto del lugar a mediados de la década de 1970 con el edificio del aparcamiento y los jardins suspendus. Al fondo, todavía en pié el Casino Municipal.
La concesión del antiguo Casino Municipal finalizó en 1964 y el edificio pasó a ser propiedad del Ayuntamiento. Pocos años después, bajo el mandato del alcalde Jacques Médecin, que deseaba construir en ese lugar un Palacio de Congresos, tanto el Casino como la Estación de Autobuses inicial sería demolidos (en 1979 y 1980 respectivamente). Aunque finalmente el edificio congresual fue levantado aguas arriba, más allá del Pont Barla, y el solar resultante de la desaparición del Casino y de la estación fue ajardinado convirtiéndose en el “Forum Jacques Médecin”, que se inauguró en 1983. Entre 1971 y 1973 se construyó un aparcamiento (Parking Shell, un edificio de tres plantas con capacidad para 485 vehículos) y entre 1974 y 1976, la nueva Estación de Autobuses (Gare Routiére), ambos proyectados por los arquitectos Yves Bayard y Henri Vidal. Entre los dos ocupaban una superficie de algo más de 20.600 metros cuadrados (aproximadamente la mitad cada uno). Los edificios contaban con unas cubiertas ajardinadas accesibles (que se llamaron los jardins suspendus) y pistas deportivas. Estas cubiertas se encontraban conectadas entre ellas por una pasarela metálica.
El conjunto edificado fue muy controvertido ya que ejercía un fuerte contraste con la Niza del entorno y, además, suponía una barrera entre los barrios de los dos márgenes urbanos. A pesar del éxito inicial, el espacio y particularmente los jardins suspendus, fueron cayendo en desuso, perdiendo definitivamente el aprecio ciudadano. La pasarela de conexión fue la primera en desaparecer ya que en 2008 fue eliminada para habilitar una zona peatonal entre los edificios, que serían demolidos poco después para la creación de la Promenade du Paillon.
En 1981 comenzaron las obras del deseado Palacio de Congresos, que se ubicó delante del edificio de Exposiciones. Abriría sus puertas 1984 según el diseño de Georges Buzzi, Pierre Bernasconi y Pierre Baptiste. El conjunto de los dos grandes equipamientos es conocido como Acropolis (Acropolis-Expositions y Acropolis-Congrès).
El tramo superior del Paillon cubierto con los grandes equipamientos. En primer término se encuentran todavía los jardins suspendus sobre las cubiertas de los desaparecidos aparcamiento y estación de autobuses. Tras ellos emerge el Teatro nacional, tras el que surgen las torres del MAMAC y la Acropolis (Palacio de Congresos). Al fondo se observa el Palacio de Exposiciones. Se aprecia el contraste de escala entre las inmensas moles dotacionales y los edificios del entorno.
A finales de la década de 1980 se construiría el gran complejo cultural que integraba un teatro, un museo y una biblioteca. El Théâtre National fue inaugurado en 1989 (tras demoler en 1988 un edificio provisional que se había levantado en 1969). Está conectado con el  Musée d'Art Moderne et d'Art Contemporain, el MAMAC, inaugurado en 1990 y con la gran biblioteca Louis Nucera (terminada en el 2000). El conjunto fue proyectado por Yves Bayard y Henri Vidal. La cubierta que unifica los edificios (salvo las torres que emergen en los accesos) se configuró como un espacio público accesible desde la calle por medio de escaleras: la Promenade des Arts (Paseo de las Artes), un lugar ajardinado con esculturas al aire libre. La biblioteca Louis Nucera cuenta con un remate muy particular en una de sus esquinas (al norte, junto a la Traverse Barla). Se trata de la sorprendente Tête Carrée (cabeza cuadrada) una escultura habitable que acoge los servicios administrativos de la biblioteca, consistente en un cubo de 14 metros de lado apoyado sobre la parte inferior de un busto (de la boca para abajo), formando un conjunto que alcanza casi los 30 metros de altura. El peculiar edificio fue inaugurado en 2002 según el proyecto de los arquitectos Yves Bayard y Francis Chapus y del escultor Sacha Sosno.
El sorprendente edificio administrativo de la biblioteca, la Tête Carrée.
En 1991 se acomete el último tramo (hasta hoy) de cubrición, aguas arriba del Palacio de Exposiciones y separado del resto. El objetivo fue habilitar una nueva plataforma para ubicar en ella una institución educativa (el Liceo del Este ó Lycée Guillaume Apollinaire). Los edificios principales fueron terminados en 1992 (proyectado por André Biancheri, Louis Chevalier y Toussaint Del Furia) y en 2007 se construyó el gimnasio (obra de Pierre-André Comte y Stéphane Vollenweider) en el límite sur de la parcela junto al puente de la línea ferroviaria.
En poco más de un siglo, el rio había desaparecido del centro de la ciudad, cubierto tramo a tramo, creando una plataforma continua de unos 2,3 kilómetros, desde el Palacio de Exposiciones hasta el mar (sin contar el tramo desconectado del Liceo). Ahora el Paillon discurre bajo esas cubiertas urbanas que se han poblado de plazas, parques y edificios dotacionales, pero faltaba el “toque final”. Una operación de reestructuración  de la parte próxima al mar, recuperando espacio público y unificando el diseño.

Dibujo de la propuesta de la Promenade du Paillon, el parque lineal que une la desembocadura con el Teatro nacional.
La Promenade du Paillon: el parque lineal
La construcción de las plataformas había posibilitado la creación de los equipamientos requeridos, pero los espacios públicos, se habían ido realizando yuxtaponiendo diferentes propuestas sin ninguna coherencia. Esta situación era particularmente grave en los espacios públicos de la zona más próxima al mar.
En 2010 se toma la decisión de remodelar todo el espacio existente entre la desembocadura (Promenade des Anglais) y el Teatro Nacional. La deslocalización de la estación de autobuses permitió el derribo de la Gare Routière y del Parking Shell (la primera fue demolida en 2011 y el aparcamiento lo sería en 2012) para conseguir un gran parque lineal continuo, habilitando una superficie aproximada de 12 hectáreas (un directriz de poco más de un kilómetro con una anchura variable en torno a los 100 metros).
La Place Masséna con las esculturas de Jaume Plensa.
En ese mismo año 2010, se convocó un concurso para la definición del nuevo Corredor Verde (Coulée Verte) en el que fue seleccionada como ganadora la propuesta de los paisajistas Christine y Michel Péna, un proyecto que aspiraba a “reencontrarse “con el recorrido del rio, que sería “recreado” con elementos de jardinería. El parque lineal sería finalmente conocido como la Promenade du Paillon (Paseo del Paillon). La propuesta recompone los enlaces entre la vieja Niza y sus ampliaciones decimonónicas de la otra ribera del Paillon, transformando el último tramo del rio en un parque, aunque sobreelevado respecto al lecho acuático. La remodelación permite por primera vez disponer de un gran espacio con un tratamiento unitario.
Dos imágenes del Miroir d’eau, surtidores y lámina de agua en la Promenade du Paillon.
El recorrido incluye propuestas singulares como el Miroir d’eau (espejo de agua) una superficie de 3.000 metros cuadrados con 128 surtidores que logran una lámina de agua que rememora al río cubierto o el Plateau des brumes (plataforma de las nieblas) una superficie de 1.400 metros cuadrados con centenares de nebulizadores. Ambas esconden una compleja instalación de fontanería. También es reseñable el bestiario marino, el parque de juegos infantiles poblado de numerosos peces-escultura utilizables por los niños. El ajardinamiento es muy importante, con 40.000 metros cuadrados de superficie plantada de los cuales 17.000 son praderas de césped, y miles de árboles, arbustos y plantas de una gran variedad que ofrecen un viaje botánico exótico. Fuentes, estatuas y mobiliario complementan esta especie de “Central Park” de Niza.
La Promenade du Paillon ha cambiado el centro de Niza proporcionando un parque público que arranca en el paseo marítimo de la Promenade des Anglais y los jardines Albert Premier e hilvana espacios principales como la Place Masséna o la Esplanade de la Bourgada, en una reestructuración del centro de la ciudad que ha sido muy bien recibida por la ciudadanía.

Tras tres años de trabajo (y casi 40 millones de euros) la Promenade du Paillon se inauguró en octubre de 2013.
La Promenade du Paillon, el día de su inauguración.

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