29 ago. 2015

El sueño del nuevo frente fluvial (waterfront) de Belgrado.

Belgrado aguarda la renovación urbana de sus orillas fluviales con espectaculares propuestas.
Durante siglos, Belgrado fue una ciudad fronteriza porque los dos ríos que la acompañan, el Sava y el Danubio ejercían de límites políticos. Estos dos grandes cauces fluviales separaron, por ejemplo, el Imperio Romano de los pueblos “bárbaros” o el Imperio Otomano del Austro-húngaro. Por esta razón, hasta casi el siglo XX, los ríos de Belgrado eran como “mares” con una sola orilla, y por la misma causa tampoco estaban cruzados por puentes (el más antiguo es el ferroviario tendido a finales del XIX sobre el Sava).
Esta situación ha cambiado. La reestructuración territorial europea tras la Primera Guerra Mundial, que terminó con la situación de frontera de Belgrado, o la necesidad de extensión urbana provocada por las migraciones recibidas, obligaron a bascular la ciudad hacia las riberas opuestas. La relación de la ciudad con sus ríos es hoy muy distinta. Las orillas tradicionales de Belgrado, (las riberas derechas del Sava y del Danubio) buscan una nueva formalización. Una sucesión de espectaculares proyectos pretenden crear un nuevo “waterfront” para esas dos orillas continuas. Renombrados arquitectos como Zaha Hadid, Daniel Libeskind, Jan Gehl, SOM, o Sou Fujimoto, participan en la remodelación que sueña Belgrado.

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La Europa Central y balcánica está determinada por la presencia del rio Danubio. El gran cauce fluvial fijó fronteras políticas durante siglos (por ejemplo marcando los límites septentrionales del Imperio Romano en esa parte del continente o separando los imperios otomano, del que formaba parte Serbia, y el austro-húngaro, que controlaba la región de Voivodina, al norte de la línea formada por el Sava y el Danubio). En su largo recorrido desde los Alpes hasta el Mar Negro, el Danubio llega a  la llanura panónica y la atraviesa de norte a sur, dividiéndola aproximadamente por la mitad. En su región meridional recibe las aguas del rio Sava, su mayor afluente por la margen derecha, y cambia de dirección hacia el este. El rio Sava también es una corriente muy vinculada a la historia europea. La franja existente entre el Sava y el Danubio definiría una fértil región, Sirmia, que sería muy disputada. Actualmente el rio Sava conecta tres capitales europeas: Liubliana en Eslovenia, Zagreb en Croacia y Belgrado en Serbia.
Europa Central física con el recorrido del Danubio y la situación de Belgrado (punto rojo) en la confluencia con el rio Sava.
Belgrado nacería como una fortaleza, primero celta y después romana (Singidunum), en un promontorio que dominaba la confluencia de ambos ríos. Esta localización estratégica sería el origen tanto de su prosperidad como de las desgracias que marcarían su historia. El hecho de que los dos grandes cauces marcaran límites territoriales, obligaría al desarrollo de la ciudad únicamente en una de sus riberas (las derechas) generando una peculiar relación del Belgrado histórico con sus ríos.
Los ríos tienen dos orillas, pero cuando su cauce es muy ancho, las dos riberas tienden a no relacionarse. Además, si a esta circunstancia geográfica, le añadimos un contexto político que convierte a los ríos en fronteras de estados enemigos, las corrientes de agua se “transforman” en mares, con una única orilla y con un distanciamiento total sobre lo que pueda suceder al otro lado. Esto ocurrió con Belgrado durante muchos siglos, prácticamente hasta el siglo XX, cuando la reestructuración política de los Balcanes propiciaría que los ríos Sava y Danubio, que bañan la capital serbia, perdieran su carácter fronterizo en ese punto y “recuperaran” su condición de ríos con dos orillas conectables.
Belgrado se desarrolló durante siglos en la orilla derecha de los ríos Sava y Danubio (y así lo reflejaban los planos en los que no solía aparecer la margen izquierda). No sería hasta el siglo XX cuando daría el salto a la otra ribera con nuevos crecimientos y anexiones de municipios. Arriba plano de Belgrado en 1695 grabado por Harmanus van Loon. Debajo plano de figura-fondo actual.
La reordenación territorial del municipio de Belgrado llevaría a la anexión de una parte de la Voivodina meridional. En concreto, el extremo oriental de Sirmia, es decir la orilla izquierda del rio Sava (donde se encuentran Zemun y Novi Beograd) y también a la incorporación de Palilula, en la margen izquierda del Danubio. De esta forma, los ríos extremos pasaban a ser centrales.
En otros artículos profundizamos en la estructura de la ciudad (tanto del viejo Belgrado como de Novi Beograd, Nuevo Belgrado). En este, nos aproximaremos al reencuentro de la ciudad con sus ríos y, sobre todo, al sueño que busca remodelar espectacularmente su orilla tradicional.

Belgrado se reencuentra con sus ríos.
En las últimas décadas, muchas de las principales ciudades del mundo han descubierto el potencial de sus frentes acuáticos (marítimos o fluviales), transformando áreas portuarias, zonas industriales, o instalaciones obsoletas, en muchos casos abandonadas y degradadas, por medio de programas de reconversión que presentan una mezcla de usos comerciales, culturales, de ocio, deportivos y también nuevas residencias.
Belgrado es una de las últimas capitales europeas en incorporarse a esta dinámica de renovación de frentes acuáticos. Las posibilidades de las orillas derechas del Sava y del Danubio son grandes dada su estrecha relación con el centro histórico de la ciudad. Entre los objetivos de las intervenciones proyectadas están el generar inversión económica y activar la vida urbana de la zona, tanto para los belgradenses como para el turismo que se intenta fomentar.

Los puentes de Belgrado, el primer paso de reencuentro con los ríos.
La relación distante de Belgrado con los ríos que la bañan duró muchos siglos pero desde finales del XIX, comenzaron a tenderse puentes sobre ellos, iniciando el reencuentro de la ciudad con unos cauces que hasta entonces habían sido vistos con recelo.
Aunque parece que en época bizantina se llegó a construir un puente sobre el rio Sava, no queda una constancia documental fehaciente. No obstante, ese paso desapareció, quedando de nuevo separadas las dos orillas. Por eso, el puente más antiguo de los existentes en Belgrado se levantó en 1884 sobre el río Sava para el ferrocarril (el Antiguo Puente Ferroviario, que sería destruido en 1914 y reconstruido posteriormente). Hasta 1930 no comenzó a construirse un nuevo puente sobre el Sava. Sería el puente Rey Alejandro I que se inauguró en 1934 y que sería destruido por la Luftwaffe en 1941.
Actualmente, este rio se encuentra atravesado por seis puentes (que conectan la ciudad vieja de la ribera derecha con la Nueva Belgrado nacida en la izquierda). La nómina de puentes iría aumentando con el conocido como Antiguo Puente del Sava, que fue tendido por los alemanes en 1942, para solventar la ausencia de paso que ellos mismos habían provocado (este puente ha sufrido varias remodelaciones, la última en 2008). Tras la Segunda Guerra Mundial se levantaría, en 1957, el puente de Branko, en sustitución del desaparecido puente Rey Alejandro I. El puente Gazela sería construido entre 1966 y 1970 para aliviar el tráfico de los dos anteriores, convirtiéndose en la conexión principal entre las dos orillas de Belgrado. En 1979 se construiría el Nuevo Puente Ferroviario, diseñado por Nikola Hajdin. Finalmente, entre 2008 y 2011 se construyó el puente de Ada, diseñado por los arquitectos Viktor Markelj y Peter Gabrijelčič tras vencer en el concurso convocado en 2004.
El Puente Ada, inaugurado en 2011, supuso una nueva conexión entre las dos orillas del Sava. El puente cuenta con un apoyo intermedio en el extremo de la isla del mismo nombre.
Aguas arriba del rio Sava, aunque en una posición algo alejada del centro urbano, hay otros dos puentes que fueron destruidos por los bombardeos de la OTAN de 1999 y reconstruidos en 2006: el viaducto y el puente ferroviario de Ostružnica.
Sobre el Danubio hay dos puentes que conectan la ciudad con el territorio septentrional. El primero es el puente Pančevo (que comunica Belgrado con Pančevo, el municipio situado en la orilla izquierda del Danubio, pero perteneciente a la provincia autónoma de Voivodina). Este puente fue tendido en 1946, aguas abajo de la confluencia entre el Sava y el Danubio, en sustitución del antiguo puente del Rey Pedro II que se había construido entre 1933 y 1935 y fue derribado en 1941 por la aviación alemana. Aguas arriba, en la zona de Zemun, se ha construido recientemente, en el año 2014, el segundo cruce del Danubio: el puente Pupin.

Un paso más hacia la apreciación fluvial: ocio en las islas del rio Sava.
El rio Sava, junto a su desembocadura, forma dos islas muy longitudinales (Ada Ciganlija y Ada Međica) y una tercera con el Danubio, en el punto de unión de los dos cauces (la isla de la Gran Guerra). Con la primera, Belgrado comenzó a aprovechar el potencial de ocio del rio Sava. En el lejano 1967, la isla Ada (Ada Ciganlija) vio cerrar el brazo oriental del rio al construir dos diques en sus extremos norte y sur. Con ello se creó un lago artificial (el lago Sava) de 4,2 kilómetros de longitud y una anchura de unos 200 metros (la profundidad media está entre los cuatro y seis metros). La orilla de la isla Ada y la opuesta orilla fluvial (identificada con el nombre de Makiš) sumarían unos siete kilómetros de contacto con el agua y ofrecerían desde entonces playas e instalaciones deportivas muy populares entre la población.
El cierre del brazo sur del rio Sava, junto a la isla Ada Ciganlija, creó el lago Sava con sus populares playas.
La otra isla, Ada Međica (mucho más pequeña, de aproximadamente un kilómetro de largo y doscientos metros de anchura), tiene un planteamiento diferente, aunque también vinculado con el ocio. Es una isla boscosa, que no es accesible, salvo en barca, y no está habitada permanentemente. No obstante cuenta con un buen número de casitas de campo vacacionales, que muchos belgradenses suelen utilizar los fines de semana veraniegos.
Hay una tercera isla en el encuentro entre los dos ríos, formada por la aparición de un corto brazo que el Danubio abre por el sur, justo antes del encuentro con el Sava. Es la mayor de todas, la isla de la Gran Guerra (Veliko Ratno ostrvo), que presenta una forma entre triangular y semicircular con una superficie de unos dos kilómetros cuadrados. Esta isla esta deshabitada, ya que suele inundarse con las crecidas del Danubio. En ese punto también aparece la diminuta isla de la Pequeña Guerra (Malo Ratno ostrvo) que era mayor antiguamente pero se vio reducida porque su arena fue aprovechada para mejorar las bases del terreno del Nuevo Belgrado.

El sueño de Belgrado: el proyecto del nuevo frente fluvial.
El paso definitivo de reconciliación entre Belgrado y sus ríos se producirá gracias a la remodelación del frente fluvial de las riberas derechas del Sava y del Danubio que envuelven la parte antigua de la capital Serbia.
Estas intervenciones en los frentes fluviales forman parte de la estrategia de Belgrado para olvidar el pasado reciente, en el que la ciudad fue, de nuevo, campo de batalla durante la dramática década de 1990 en la que Yugoslavia se desintegró violentamente. Los bombardeos de la OTAN en 1999, que afectaron a varios elementos estratégicos, como la torre de comunicación Avala, puentes, depósitos o industrias, supusieron un gran trauma (el vecino municipio de Pančevo igualmente fue muy castigado). Tras el cese del conflicto, el primer paso fue la reconstrucción de estas infraestructuras esenciales, pero en los últimos años, Belgrado aspira a fijar definitivamente un nuevo rumbo y las transformaciones urbanas, gracias a su capacidad regenerativa al ofrecer un escenario renovado, son fundamentales para conseguirlo.  Por eso, las orillas tradicionales de Belgrado, (las riberas derechas del Sava y del Danubio) bastante marginadas del desarrollo de la ciudad, buscan una nueva formalización con un doble objetivo: convertirlos en espacios activos y atractivos para los ciudadanos (tanto belgradenses como turistas) e integrarlos en el funcionamiento urbano de la capital. Una sucesión de espectaculares proyectos pretenden crear un nuevo “waterfront” para esas dos orillas continuas. Renombrados arquitectos como Zaha Hadid, Daniel Libeskind, Jan Gehl, SOM (Skidmore, Owings& Merrill), o Sou Fujimoto, participan en la remodelación que sueña Belgrado.
Vamos a repasar los cuatro principales:
  • La “Ciudad del Agua”, la transformación del Puerto de Belgrado en el Danubio en zona urbana.
  • El proyecto Beton Hala, un conector entre la fortaleza y el Puerto del Sava.
  • El proyecto Beko, un nuevo hub multiusos en un solar industrial abandonado, y
  • Belgrade Waterfront” (Beograd na vodi), el polémico proyecto del frente fluvial sobre terrenos ferroviarios junto al rio Sava.

Ubicación de los cuatro proyectos presentados para la renovación de waterfront de Belgrado: 1. Puerto de Belgrado sobre el Danubio; 2. Proyecto Beko; 3. Beton Hala; y 4. Belgrade Waterfront/Beograd na vodi.


La “Ciudad del Agua”, la transformación del Puerto de Belgrado en el Danubio en zona urbana.
La futura “Ciudad del Agua” se ubicará en la ribera derecha del rio Danubio, cerca del puente de Pančevo, en las actuales instalaciones del Puerto de Belgrado que fue construido en 1961 y que tiene su previsto su traslado a otra localización. El puerto actual, que está gestionado por la empresa Luka Beograd (Puerto de Belgrado), cuenta con instalaciones que han perdido operatividad y por eso, en el año 2008, se puso en marcha una operación combinada de traslado a un puerto nuevo y de reconversión de los terrenos originales en zona urbana. Para ello, se contrató un amplio equipo técnico liderado por los arquitectos Daniel Libeskind (1946) y Jan Gehl (1936).
Puerto de Belgrado en el Danubio. Visión de conjunto.


La actuación se desarrolla sobre 96 hectáreas (85 de terreno y 11 de agua) que van desde la Central de producción de calor Dunav hasta el Puente de Pančevo en el barrio de Dorćol. Sobre esa superficie se ha proyectado un conjunto arquitectónico con un desarrollo total de unos 2.200.000 metros cuadrados. El proyecto cuenta con varios hitos arquitectónicos destacando especialmente el rascacielos proyectado por Libeskind de 250 metros de altura, pero también resulta innovadora la propuesta de activación del espacio urbano realizada por Jan Gehl, basada en el predominio de los peatones y de los ciclistas sobre el automóvil. El proyecto, presentado en 2009, remarcaba la utilización de criterios de la arquitectura bioclimática y del desarrollo urbano sostenible. El planteamiento inicial se realizó en cinco fases que se irían ajustando según las necesidades del mercado.
Puerto de Belgrado en el Danubio. Detalle de la Marina y de la torre propuestas por Libeskind.
El programa ofrecía una mezcla de usos para actividades económicas y viviendas, incluyendo  también dotaciones culturales, un centro de congresos, así como escuela y guardería. La ocupación del suelo alcanzaba el 60% (dividido en dos mitades, residencial y actividades económicas). El resto quedaba repartido entre espacios verdes (se diseñó un nuevo parque urbano) y áreas acuáticas (en parte para un puerto deportivo), así como viario y otras infraestructuras. La integración urbana de esta parte de la ciudad conllevaba el alargamiento de la calle Francuska hasta el rio, rematada en una gran plaza que se abriría al cauce y en la que se ubicaría la icónica torre proyectada.
El primer paso debe ser el traslado del puerto que se localizaría en la margen izquierda del Danubio, cercano al Puente Pupin, pero los problemas financieros llevan años retrasando su arranque. Las últimas noticias (abril de 2015) indican la posibilidad de cooperación con inversores chinos para su construcción. Parece que la transformación del viejo puerto en zona urbana contará con plazos largos….

El proyecto Beton Hala, un conector entre la fortaleza y el Puerto del Sava.
Savamala (el barrio del Sava) fue el primer barrio construido fuera de la fortaleza, bajo el cerro Kalemegdan, sobre la pantanosa ribera derecha del rio Sava. Su construcción comenzó hacia 1830, dentro del proceso de liberación del control turco. El príncipe Miloš Obrenović (1780-1860, fundador de la dinastía Obrenović) ordenó levantarlo para ubicar en él población serbia que contrarrestara la mayoría turca que todavía existía en la ciudad. En el barrio se construiría, entre 1881 y 1884, la primera estación ferroviaria de la ciudad, instalación que junto a su amplia playa de vías acabaría dejando en una posición un tanto marginal al barrio portuario. A pesar del riesgo de inundaciones es una zona de gran ambiente en el que destaca la actual Beton Hala (Nave de Hormigón), un edificio de almacenes 330 metros de largo y 25 de ancho que se construyó entre 1936 y 1937 al comienzo de la calle Karađorđeva, junto al puerto del rio Sava para dar servicio al mismo. Su uso actual es diferente. La nave existente acoge varios restaurantes de vanguardia y galerías que, a pesar de su complicada conexión con el centro de la ciudad, son un punto muy frecuentado.
En el año 2011, se convocó un concurso internacional de arquitectura para el diseño del Centro del Frente Fluvial (Beton Hala Waterfront Center). El proyecto parte de la necesidad de proponer conexiones peatonales entre el puerto del Sava, el conjunto de la Beton Hala actual, la fortaleza de Belgrado, el parque de Kalemegdan, rediseñando las circulaciones de la zona. Complementariamente, el programa solicitaba el diseño de 5.000 metros cuadrados comerciales, otros 6.000 para exposiciones de diferentes tipos, un parking cubierto (para 800 vehículos y 15 autobuses), así como el rediseño del trazado del tranvía. Las bases del concurso exigían la preservación de la nave actual, la Beton Hala, la única muestra conservada de la arquitectura portuaria de entreguerras, que cumple un papel destacable en la identidad de esa zona de Belgrado.
Beton Hala. Imagen exterior del proyecto propuesto por Sou Fujimoto.
La resolución del concurso ofreció dos ganadores: el japonés Sou Fujimoto (1971) y el equipo serbio "ARCVS", que compartieron el primer premio.
La propuesta de Fujimoto, identificada por él mismo, como una “nube flotante”, presenta un conjunto de rampas suspendidas y entrelazadas  que van dando acceso a los diferentes usos del programa creando una estructura espacial de un elevado potencial icónico. En el interior de ese torbellino circulatorio se plantea una plaza que da acceso a los espacios expositivos y comerciales, así como a los restaurantes y cafeterías. La variedad de recorridos y vistas que generan convierten al edificio en un vibrante punto de conexión entre todos los elementos del entorno.
Beton Hala. Imagen interior del proyecto propuesto por Sou Fujimoto.
Los simbolismos sobre el flujo o la flexibilidad fueron muy valorados por el jurado que le otorgó el primer premio exaequo junto a los serbios "ARCVS", quienes plantearon una propuesta mucho más moderada con un juego de volúmenes y espacios ajardinados que colonizaban las cubiertas como una quinta fachada.
No hay noticias acerca de las posibilidades reales de este proyecto.

Beko Master Plan. Vista del proyecto desde la fortaleza del Belgrado.
El proyecto Beko, un nuevo hub multiusos en un solar industrial abandonado.
Beko fue una importante fábrica textil estatal situada junto al Danubio, en el histórico barrio de Dorćol, que cesó su actividad y quedó abandonada. Su ubicación, en la ladera norte del Kalemegdan, convierte el solar industrial (de algo más de cuatro hectáreas) en un lugar importante para conseguir el objetivo de reconversión del frente fluvial y de integración de una zona que ha sufrido cierta degradación urbana. Las vistas hacia el castillo o hacia la confluencia de los dos ríos le proporcionan una singularidad muy remarcable.
Beko Master Plan. Planta de la actuación propuesta por Zaha Hadid.
El solar fue comprado en el año 2007 por la compañía griega Lamda Development (por 55,8 millones de euros para una inversión total prevista en torno a los 200). En él se proyectó un complejo multiusos (con una edificabilidad de 94.000 metros cuadrados) que se integraría en el nuevo eje de actividad previsto para la ribera de los ríos. En 2012 fue presentado el diseño para la gran parcela, realizado por el equipo de la arquitecta anglo iraquí Zaha Hadid (1950).
La idea es transformar ese espacio en un hub cultural, un nodo concentrador de la actividad que se prevé recuperar en esa zona de la ciudad. El concepto del proyecto se basa en las ideas de flujo y fusión. Todo fluye, al igual que las aguas del vecino Danubio. Para ello, la planta baja es un nuevo espacio público, donde una sorprendente topografía, suavemente ondulada, va conectando los diferentes edificios, cuyas formas curvadas ofrecen una continuidad formal con las sugerencias del suelo. El proyecto fusiona lo público y lo privado, la arquitectura y el espacio urbano, a partir de una serie de “líneas de flujo” que buscan expresar la complejidad de los estilos de vida del siglo XXI. La fusión también se manifiesta en un programa de usos que incluirá oferta residencial, espacios comerciales, un gran centro de convenciones, un hotel boutique de cinco estrellas y varias instalaciones públicas.
Beko Master Plan. Vista de conjunto (el bloque rectilíneo es una preexistencia conservada de la antigua fábrica textil).
Parece que tras varios años de conflictos legales sobre la propiedad de una de las parcelas del conjunto, los tribunales han fallado a favor de la compañía griega (vinculada al magnate heleno Spiros Latsis quien, según la revista Forbes, encabeza la lista de mayores fortunas de Grecia). La empresa inmobiliaria anunció que esperaba iniciar el proyecto para el año 2016.

Belgrade Waterfront/Beograd na vodi. Vista desde el rio Sava con el protagonismo de la gran torre central.
“Belgrade Waterfront” (Beograd na vodi), el polémico proyecto del frente fluvial sobre terrenos ferroviarios junto al rio Sava.
La mayor de las intervenciones en los frentes fluviales de Belgrado es la última en aparecer en escena y está generando un importante polémica. En el verano de 2014 se presentó la ambiciosa remodelación que afectará a una extensión de casi dos millones de metros cuadrados que, en la actualidad, están mayoritariamente ocupados por instalaciones ferroviarias en el barrio de Savamala. Meses después, en abril de 2015 se escenificó la firma de contratos para el arranque del denominado proyecto “Belgrade Waterfront”, promovido por la Administración Pública serbia y la empresa Eagle Hills, una promotora inmobiliaria de Abu Dhabi (integrada en el grupo EMAAR). El empeño personal del actual Primer Ministro Aleksandar Vučić, quien había anunciado la intención de abordar el proyecto en 2012 y de buscar la financiación del mismo, parece avalar su futuro. Esta prevista una inversión de 3.500 millones de euros para los próximos treinta años, que es el periodo estimado para su construcción.
Belgrade Waterfront/Beograd na vodi. La presentación del proyecto en 2014 generó una expectación enorme.
El megaproyecto pretende crear un nuevo nodo comercial, cultural y de negocios en Belgrado, con proyección a los Balcanes. Incluye la construcción de 5.700 viviendas (principalmente de alto standing), un espectacular centro comercial de 140.000 metros cuadrados, oficinas para 12.700 personas y 2.200 habitaciones de hotel, junto a otros usos complementarios menores. Las imágenes y maquetas del proyecto (con la participación de la firma norteamericana SOM, Skidmore, Owings& Merrill), aunque todavía no parecen ser definitivas, han generado una expectación enorme, focalizada en su espectacular rascacielos de 180 metros de altura, próximo al puente de Gazela, y en el gran mall comercial, que se convertirá en el mayor de Europa Central.
La ubicación ocupa hoy una posición central en Belgrado, pero no siempre fue así, ya que esta situación fue propiciada por la creación de Nuevo Belgrado. Hasta entonces, esa parte de la ciudad era una zona límite, cedida al ferrocarril y ocupada por la estación principal urbana (Glavna Stanica) junto a sus playas de las vías férreas. El plan urbanístico de 1972 previó el traslado de la estación ferroviaria que comenzó a construirse en 1980, en Prokop, en el barrio Savski Venac (junto al intercambiador Mostar). No obstante, todavía está pendiente de finalización (hay que recordar el dramático paréntesis bélico y la crisis subsiguiente). Los trabajos se retomaron en 2013 (tras la aprobación de una inversión kuwaití de 25 millones de euros). No obstante, la antigua estación central permanecerá como una referencia arquitectónica, rehabilitada para otros usos.
Belgrade Waterfront/Beograd na vodi. Planta y Fases previstas para el proyecto.
El proyecto es muy polémico y está generando fuertes controversias. Por supuesto, cuenta con el apoyo (más político que ciudadano) de quienes lo defienden como una muestra más de la “nueva Serbia” que emerge tras los dramáticos acontecimientos que acompañaron la disolución de Yugoslavia, pero hay un gran número de escépticos que lo ven como una megalomanía irrealizable que buscaría crear un Dubai en los Balcanes. También está el rechazo de los que desconfían de la financiación árabe y le achacan ser una operación de blanqueo de dinero apuntando a sombras de corrupción. A estas voces se suman las que advierten de los riesgos económicos y financieros de una gigantesca operación para la que no hay una demanda real (y que podría comenzarse y no concluirse). La presentación del proyecto ha originado varias manifestaciones ciudadanas de rechazo, denunciándolo como una operación elitista alejada de los intereses de los ciudadanos normales (que tienen problemas de acceso a la vivienda, por ejemplo). Los activistas se han organizado formando un colectivo denominado “Ne da(vi)mo Beograd“. Acusan al gobierno de opacidad y de acciones poco democráticas como modificar el Plan General Urbano a la conveniencia de los inversores, eliminar la participación pública del proceso, e incluso desechar la opción de convocar concursos de ideas entre arquitectos y profesionales.
Belgrade Waterfront/Beograd na vodi. Vista aérea desde la zona del Viejo Belgrado.
No obstante, el primer paso se ha dado con la rehabilitación en 2014 del emblemático edificio de la Cooperativa de Belgrado, más conocido como Geozavod, construido entre 1905 y 1907, según el proyecto de Andra Stevanović y Nikola Nestorović. El edificio (ubicado en el número 48 de la calle Karađorđeva) es uno de los monumentos destacados de la ciudad y se encontraba en mal estado. La compañía lo ha reconvertido en el escaparate de la actuación con zonas expositivas y un restaurante. Pero el segundo paso, todavía espera.


Un halo de incertidumbre sobrevuela los proyectos de renovación del waterfront de Belgrado. La ciudad aguarda.

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