14 nov. 2015

La urbanización del cielo de Londres (rascacielos en la capital británica).

Londres. En primer término, The Shard y al fondo la concentración de rascacielos del sector oriental de la City.
En 2012, los 87 pisos y 310 metros del rascacielos londinense “The Shard” se convertían en el techo de Europa. Desde entonces, la propuesta de grandes torres no ha cesado y Londres está “urbanizando” su cielo (en los próximos años está prevista la construcción de 236 edificios que superarán las 20 plantas). Pero no solamente las oficinas serán las protagonistas de esta conquista del cielo de Londres, porque las viviendas también definirán el nuevo skyline de la capital británica. De hecho, la nueva generación de rascacielos londinenses es mayoritariamente residencial.
Londres comenzó tarde su relación con los grandes edificios en altura. Hasta la década de 1960 no se sobrepasarían las referencias de Victoria Tower y la cúpula de St. Paul. A partir de ese momento, emergerían tímidamente los rascacielos, que se concentraron (aunque no exclusivamente) en la City y en Canary Wharf. Pero la nueva generación, aunque potencia alguna de esas ubicaciones (como la ampliación de Canary Wharf denominada Wood Wharf), se despliega también por otras zonas de la ciudad.
Los nacientes rascacielos, más allá de su valor representativo e icónico, responden a una estrategia en favor de la densidad urbana, aunque en localizaciones muy determinadas que, asociadas a los nodos principales de transporte público, configurarán nuevas áreas de centralidad en la ciudad. Londres ha apostado definitivamente por un crecimiento hacia arriba.

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La tímida conquista inicial del cielo londinense.
Desde 1710, y durante muchos años, los 111 metros de altura de la cúpula de St. Paul fueron el punto más elevado de Londres. Ni siquiera la Torre Victoria del Palacio de Westminster superaba esa cota al quedarse en 102 metros. No obstante, la Victoria Tower, construida en 1858, se convirtió en la referencia a superar, ya que la cúpula era parte de un edificio religioso y no era por tanto comparable.
Aunque en 1950 se levantó la Crystal Palace Transmitter hasta los 219 metros, esta estructura era una torre de comunicaciones no habitable. Algo similar ocurrió con la conocida Battersea Power Station, cuyas chimeneas se alzaron hasta los 113 metros en 1953.
Londres. La cúpula de St. Paul y Victoria Tower, los “techos” históricos de la capital británica.
Por eso, no sería hasta 1961 cuando se llegaría a sobrepasar el teórico “techo” edificatorio londinense que marcaba la Victoria Tower. En ese año, se finalizaría la construcción del Shell Centre, con sus 107 metros, diseñado por Sir Howard Robertson en la margen derecha del río Támesis, frente al Palacio de Westminster (fue conocido como Upstream Building, el edificio “aguas arriba”). Hoy, desde la orilla de Westminster, el Shell Centre proporciona un telón de fondo a la famosa noria “London Eye” (que alcanza los 135 metros). La construcción de este edificio de oficinas abriría la “veda” y Londres comenzaría a levantar sus siguientes rascacielos, aunque con una ambición muy lejana a la de otras grandes capitales occidentales.
El “London Eye” y, tras la noria, el Shell Building, vistos desde Westminster.
También en 1961, en West Brompton, se completaría el Empress State Building, con 100 metros de altura según el proyecto de Stone, Toms & Partners (en 2003 el edificio recibiría una ampliación en altura hasta los 117 metros). En 1962 se terminarían la Portland House (de 101 metros) con diseño de Howard Fairbairn & Partners y el hotel London Hilton en Park Lane, con sus 101 metros y proyecto de William B. Tabler Architects. Y en 1963, la Millbank Tower (de 119 metros), obra de Ronald Ward & Partners.
La década de 1960 marcaría su techo con la construcción de la BT Tower, una torre de comunicaciones y oficinas ubicada en Fitzrovia, que presentó sus 177 metros de altura (191 contando la antena) (1964, Eric Bedford). El record marcado por este rascacielos no sería superado hasta 1980 cuando se construyó la Tower 42 (originalmente NatWest Tower) proyectada por Richard Siefert & Partners con sus 183 metros de altura. Con esta torre, la City volvió a recuperar el liderazgo de la altura londinense.
Esta situación de privilegio se mantendría durante once años en Londres, ya que sería superada en 1991 por los 235 metros de la torre One Canada Square; pero duraría treinta y un años dentro de la City, hasta 2011, cuando se completó la Heron Tower, con 230 metros según el diseño de Kohn Pedersen Fox. Por su parte, la torre One Canada Square que había sido diseñada por Cesar Pelli & Asociates en el complejo Canary Wharf, cedería el primer lugar del ranking en 2012 ante The Shard, el rascacielos diseñado por Renzo Piano que alcanza los 310 metros de altura (y que también es hoy el “techo” de Europa).
Actualmente (2015), los doce edificios más altos de Londres son los siguientes:

         denominación                                 altura (m.)   plantas    año fin      arquitectura
1       The Shard                                        310           87          2012         Renzo Piano
2       One Canada Square                         235           50          1991         Cesar Pelli & Asociates 
3       Heron Tower                                   230           46          2011         Kohn Pedersen Fox
4       122 Leadenhall Street                     225           46          2014         Rogers Stirk Harbour + Partners
5=     8 Canada Square HSBC Tower          200           42          2002         Norman Foster & Partners
5=     25 Canada Square                            200           42          2002         Cesar Pelli & Asociates 
7       Tower 42 (NatWest Tower)             183           47          1980         Richard Siefert & Partners
8       St George Wharf Tower                    181           49          2014         Broadway Malyan
9       30 St Mary Axe (Swiss Re)               180           40          2003         Norman Foster & Partners
10     Torre BT                                           177           34          1964         Eric Bedford
11     Broadgate Tower                              161           35          2009         Skidmore, Owings & Merrill
12     20 Fenchurch Street                         160           37          2014         Rafael Viñoly

Alzados de seis de los rascacielos icónicos de Londres. De izquierda a derecha: The Shard, One Canada Square, 122 Leadenhall Street, 30 St Mary Axe, 20 Fenchurch Street y Lloyd’s Building.
La distribución de los grandes edificios de Londres se ha concentrado principalmente en la City y en Canary Wharf, lugares a los que prestaremos una especial atención a continuación (aunque no son las únicas ubicaciones históricas de los rascacielos londinenses). No obstante, la nueva generación de rascacielos potencia alguna localización (como la ampliación de Canary Wharf, es decir, Wood Wharf) pero se extiende por muchas otras zonas, como veremos en la última parte de este artículo.

Imagen aérea de la City londinense. En primer término, el Banco de Inglaterra y la London Stock Exchange, que dan paso a los rascacielos del sector oriental de la City. Al fondo Canary Wharf.
La City mira al cielo.
El primer rascacielos que llegó a la City de Londres lo hizo en 1967, en su periferia norte, en el número 1 de Ropemaker Street. Fue el City Point (originalmente llamado Britannic Tower), diseñado por F. Milton Cashmore y H. N. W. Grosvenor que, con sus 122 metros, sobrepasó la altura marcada por la cúpula de la catedral de St. Paul (el City Point fue remodelado en el año 2000 por Sheppard Robson, quien incrementó su altura hasta los 127 metros).
Tras ese primer rascacielos, la City, y especialmente su sector oriental, se convirtió en la ubicación preferida de los grandes edificios, reforzando así su papel y su imagen como gran centro de negocios internacional. Así, en 1968, en 20 Fenchurch Street, se levantó una nueva torre de 91 metros de altura según el proyecto del arquitecto William H. Rogers (pero este edificio sería derribado en 2008 para dar paso a un nuevo rascacielos, más alto, que recibe el mismo nombre, como veremos más adelante).
Los rascacielos denominados 20 Fenchurch Street. A la izquierda el primero que fue derribado para dar paso al segundo (a la derecha), la polémica torre apodada el “walkie talkie”.
En 1969 se terminó la torre St. Helen's (originalmente denominada Aviva Tower), ubicada en 1 Undershaft con 118 metros de altura según el proyecto de Gollins Melvin Ward Partnership. Estas torres seguían la tendencia inspirada en la arquitectura de la Segunda Escuela de Chicago y en particular en la obra de Ludwig Mies van de Rohe (como el Federal Center de Chicago o el Seagram de Nueva York). En 1970 se completó, en el centro de la City, la Stock Exchange Tower de 100 metros, hoy llamada 125 Old Broad Street, diseñada por Llewelyn-Davies Weeks dentro de la estética brutalista del hormigón visto (el edificio ha sido profundamente remodelado en 2009, ampliando su perímetro y cambiando su imagen de hormigón por la de muro cortina de vidrio, bajo la dirección de Grimshaw Architects y GMW Architects -Gollins Melvin Ward-).
Uno de los proyectos más característicos del Londres de la década de 1970 sería el complejo Barbicane Centre que se encuentra ubicado en la zona noroeste de la City, sobre un gran solar que había quedado devastado por el Blitz de la Segunda Guerra Mundial. Diseñado por Chamberlin Powell & Bon y construido entre 1965 y 1976, el conjunto es otra muestra de la arquitectura brutalista. Su extenso programa acoge diversos equipamientos culturales y 2.000 viviendas distribuidas en trece bloques lineales y tres torres de 42 plantas y 123 metros de altura cada una: la Cromwell Tower (completada en 1973), la Lauderdale Tower (de 1974) y la Shakespeare Tower (de 1976).
Londres, rascacielos residenciales de dos épocas diferentes. A la izquierda la Lauderdale Tower en Barbican Centre y a la derecha la Vauxhall Tower (St. George Wharf Tower).
También en 1976 se completaría el edificio ubicado en 99 Bishopsgate con sus 104 metros de altura proyectado por GMW Architects -Gollins Melvin Ward-. En 1979 se terminaría la torre One Angel Court con 101 metros, según diseño de Fitzroy Robinson and Partners (esta torre está siendo actualmente remodelada por Fletcher Priest Architects y tiene prevista su finalización para 2016).
Los nuevos edificios adoptaron, por lo general, la estética moderna, más o menos canónica hasta la llegada del Lloyd’s Building. Esta torre (modesta en altura ya que solo alcanza los 88 metros) fue diseñada por Richard Rogers (1933) y construida entre 1978 y 1986. El Lloyd’s Building marcaría un hito para las grandes construcciones en altura londinenses que transformarían definitivamente el paisaje urbano del centro de la ciudad.
Imagen de alguno de los iconos de la City, en el centro, el Lloyd’s Building de Richard Rogers y a la derecha, 30 St Mary Axe de Norman Foster. 
Otros grandes edificios irían poblando la City londinense sobre todo en su parte oriental generando un gran foco de concentración. Entre ellos destacan: la Tower 42, originalmente NatWest Tower (183 metros, de 1980, proyectada por Richard Siefert & Partners); la 30 St Mary Axe, inicialmente Swiss Re Building (180 metros, 2003, Norman Foster & Partners); el Willis Building, en 51 Lime Street, (125 metros, 2007, Norman Foster & Partners); la Heron Tower ubicada en 110 Bishopsgate (230 metros, 2011, Kohn Pedersen Fox); o la 122 Leadenhall Streetthe Cheesegrater”, el “rallador de queso”, (225, metros, 2014, Rogers Stirk Harbour + Partners).
Una de las últimas incorporaciones ha sido el polémico rascacielos de 20 Fenchurch Street (apodada el “walkie-talkie” por su peculiar forma). Fue diseñado por Rafael Viñoly, con una altura de 160 metros y completado en 2014 (sobre el solar de la torre anterior del mismo nombre que fue derribada, como hemos comentado).
Nuevos rascacielos continuarán el ascenso a los cielos de la City en el futuro próximo. Para 2017 se espera inaugurar la torre ubicada en 52-54 Lime Street, diseñada por Kohn Pedersen Fox con 192 metros de altura. Otro futuro rascacielos, que tiene previsto su inicio en 2016, es el 100 Bishopsgate, proyectado por las firmas Allies and Morrison y Woods Bagot para alcanzar los 172 metros de altura. También está a la espera el edificio 40 Leadenhall Street, que proyectado por Make Architects (Ken Shuttleworth) tiene prevista una altura de 177 metros.

En primer término, 30 St Mary Axe y al fondo los rascacielos de Canary Wharf.
De Canary Wharf, la nueva zona empresarial londinense, a Wood Wharf.
La Isle of Dogs (Isla de los perros) es una península que el rio Támesis conforma gracias a uno de sus meandros más cerrados, aguas abajo de la City. Este lugar comenzaría a destacar cuando, a principios del siglo XIX, se construyeron varias instalaciones portuarias, que se convertirían en el principal puerto de la ciudad. Sus diversas dársenas y diques (West India Docks se abrió en 1802, East India Docks en 1806 y, finalmente, Millwall Dock en 1868) funcionaron a pleno rendimiento hasta la Segunda Guerra Mundial (fue el puerto más activo del mundo). Duramente castigado durante la contienda, se recuperaría ligeramente, pero, a partir de los años sesenta, comenzaría un declive inducido por la obsolescencia de sus instalaciones y los cambios en las técnicas portuarias, que provocaría su cierre en 1980.
Imagen aérea de la Isle of Dogs.
El lugar sería reconvertido dentro del contexto de las políticas de regeneración urbana impulsadas por los gobiernos conservadores de Margaret Thatcher, que liberalizaron los marcos reguladores para fomentar la intervención de la iniciativa privada. En 1981 se creó la agencia estatal London Docklands Development Corporation (LDDC) que fue preparando el marco para el desarrollo de una zona empresarial que transformaría uno de sus muelles más conocidos (el Canary Wharf de los West India Docks) en un nuevo CBD (Central Business District) de la capital británica, en competencia directa con la City.
Esquema de la ordenación de Canary Wharf.
El proyecto fue desarrollado finalmente por la empresa canadiense Olympia & York, que comenzó su construcción en 1988 según el masterplan realizado por Skidmore, Owings & Merrill. El primer gran rascacielos fue One Canada Square (también llamado Canary Wharf Tower, proyectado por Cesar Pelli y finalizado en 1991) con 235 metros de altura. En ese mismo año también se terminaron varios de los edificios que conforman la plaza Cabot Square. Pero la crisis inmobiliaria sufrida por Londres en aquellos años llevó a la empresa promotora a la bancarrota en 1992. La operación no sería retomada hasta 1995 cuando una nueva firma Canary Wharf Limited (actualmente denominada Canary Wharf Group) se hizo cargo del proyecto. Los nuevos rascacielos comenzarían a levantarse desde 2001, fecha en que se completó 25 Canada Square (Citigroup Centre 2) diseñado por César Pelli & Associates con 200 metros de altura. En 2002 se inauguraría la HSBC Tower (8 Canada Square) según proyecto de Norman Foster, también de 200 metros. 
Londres. Cabot Square en Canary Wharf, con el One Canada Square en el eje de la composición.
Durante esos años, la imagen de Canary Wharf reflejó la construcción en altura londinense, con los rascacielos más altos de la ciudad (con el permiso actual de The Shard que es la mayor altura desde 2012). La operación conllevó igualmente importantes infraestructuras como la prolongación de la línea de metro Jubilee Line hasta los Docks.
Masterplan de Wood Wharf.
El éxito de Canary Wharf ha animado a sus promotores a realizar una ampliación, operación conocida como Wood Wharf. Este proyecto, que extiende al anterior por su parte oriental, ha sido aprobado en 2014 tras varios años de gestación. El masterplan propone hasta 30 nuevos rascacielos de usos diversos, que incluyen 240.000 m2 cuadrados de oficinas, 3.100 viviendas y numerosos equipamientos y espacios comerciales, así como una importante propuesta de espacio público (unas 3,6 hectáreas). El proyecto urbano, desarrollado por la firma Allies and Morrison, incorpora nuevos rascacielos como los proyectados por Herzog & de Meuron, Stanton Williams o los propios Allies and Morrison.
Imagen de Canary Wharf junto a la recreación del futuro Wood Wharf.

La “nueva generación” de rascacielos londinenses.
Wood Wharf es parte de la nueva generación de edificaciones en altura que va a caracterizar el futuro próximo de Londres. Este nuevo horizonte de la capital británica fue mostrado en una exposición denominada “Londres crece” (London's Growing Up!) que se celebró en Londres en 2014 organizada por la asociación NLA (New London Architecture) para presentar las conclusiones sobre su estudio acerca los nuevos rascacielos y su implantación urbana. En ella se presentaban las más de 230 nuevas torres que, superando las veinte plantas, van a levantarse en los años venideros, manifestando la nueva estrategia urbana para el área central londinense.
Plano con la ubicación de 71 de los nuevos rascacielos londinenses..
Los rascacielos han vuelto a recuperar protagonismo a principios de esta década con la finalización de alguno de los últimos iconos londinenses. Por ejemplo, en la City, la Heron Tower abierta en 2011 con 230 metros; la Broadgate Tower (165 metros) en 2012, proyectada por Skidmore, Owings and Merrill; o la 122 Leadenhall Streetthe Cheesegrater”, el “rallador de queso”, (225, metros, 2014, Rogers Stirk Harbour + Partners. En Canary Wharf, en 1 Millharbour, el conjunto residencial Pan Peninsula (147 metros) diseñado por Skidmore, Owings and Merrill y completado en 2009. O en la ribera sur del Támesis, en Southwark, The Shard, inaugurado en 2012 con sus 310 metros de altura; el Strata SE1 (148 metros) proyectado por BFLS y abierto de 2010, o en Vauxhall, la torre residencial St. George Wharf Tower (Vauxhall Tower, 181 metros) obra de Broadway Malyan, que se terminó en 2014;
A la izquierda, Karma House. A la derecha el rascacielos diseñado por Herzog & De Meuron en Wood Wharf.
Los nacientes rascacielos, más allá de su valor representativo e icónico, responden a una estrategia en favor de la densidad urbana, aunque en localizaciones muy determinadas que, asociadas a los nodos principales de transporte público, configurarán nuevas áreas de centralidad en la ciudad. Londres ha apostado definitivamente por un crecimiento hacia arriba.
Esquema sobre las nuevas áreas de centralidad de Londres vinculadas a los rascacielos de la capital.
Así pues, la selección de implantaciones para los nuevos rascacielos se realiza sobre la base de los grandes nodos de transporte público (ya existentes en casi todos los casos). Los beneficios son dobles. Primero por la reducción del transporte privado, ya que la única forma de luchar contra la congestión circulatoria, la contaminación derivada o las dificultades de aparcamiento es privilegiar el transporte público; y segundo porque, como destacan los responsables municipales y los promotores, la concentración favorece la sostenibilidad (al optimizar recursos gracias a la densidad) y ofrece ventajas comerciales gracias a las economías de escala. Ahora bien, también se advierte la necesidad de que estos nuevos rascacielos estén adecuadamente diseñados y se articulen correctamente con el entorno en el que van a integrarse.
Londres. Nine Elms. Arriba esquema de las zonas del proyecto y debajo las claves de la jerarquía urbana propuesta.
Una de las nuevas áreas de centralidad vinculada a puntos focales de transporte público es Nine Elms. La operación pretende regenerar y potenciar un área extensa, entre Vauxhall y Battersea, que se encontraba dominada por instalaciones industriales y ferroviarias. Entre ellas destacan la icónica Battersea Power Station (culminada en la década de 1950), el gigantesco mercado de frutas, verduras y flores (New Covent Garden Market, abierto en 1974, cubriendo un área de 23 hectáreas) o las líneas ferroviarias que discurren hasta Waterloo Station. Se ha anunciado el traslado de la embajada estadounidense hacia esa zona (y también algún otro país se ha manifestado en la misma línea), cuestión que puso el foco en sus posibilidades como nueva área de centralidad londinense.
Dos de las torres previstas para Nine Elms. A la izquierda, la Merano Tower y a la derecha, Keybridge House.
Son muchos otros los lugares, como Lambeth, Greenwich o Newham, los que verán crecer torres con mayor o menor concentración. Particularmente residenciales, porque el 80% de los rascacielos futuros son de viviendas. Según informaba la exposición comentada, 45 torres habían comenzado ya su construcción y 113 habían recibido su licencia, mientras que 72 todavía estaban en fase de proyecto.
A la izquierda, el 22 Bishopsgate de la City (antiguo The Pinnacle). A la derecha, el nuevo rascacielos de Renzo Piano en Paddington.
En cualquier caso, la City sigue recibiendo nuevos iconos, como el 22 Bishopsgate, un rascacielos de 278 metros diseñado por PLP Architects que modifica el proyecto anteriormente conocido como The Pinnacle (obra de Kohn Pedersen Fox). Este rascacielos, iniciado en 2008, que vio paralizada su construcción en 2012 como consecuencia de la crisis económica internacional ha sido rediseñado, cambiado su nombre y tiene prevista su terminación para 2019. Otro de los nuevos rascacielos que ha despertado gran expectación es el recientemente presentado por su autor, Renzo Piano, un edificio cilíndrico de 224 metros de altura localizado en Paddington Station y que ha sido anunciado para 2020.

Como dijo Renzo Piano en esa presentación: “las ciudades deben crecer hacia arriba o en extensión (built up or build out)” y Londres ha optado por las alturas. Aquella vieja ciudad tradicional, de baja altura, que comenzó a levantar rascacielos tarde y con timidez, parece que quiere recuperar el tiempo perdido y va a transformarse en los próximos años ofreciendo un skyline totalmente renovado.

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