11 dic. 2016

La “construcción de Europa” en Bruselas: la transformación del Quartier Léopold en el Barrio Europeo.

En el Barrio Europeo, la rue du taciturne, muestra el contraste entre el pasado residencial y los nuevos edificios terciarios (al fondo el Edificio Lex).
La elección de Bruselas para albergar a las principales instituciones de la Unión Europea supuso una transformación sustancial del barrio escogido para ubicarlas, uno de los más singulares de la ciudad: el Quartier Léopold, que, por esa razón, es conocido oficiosamente como el “Barrio Europeo”. En las últimas décadas, para adaptarlo y dar cabida a los grandes edificios que acogen a la Comisión, a los Consejos o al Parlamento entre otras sedes, el Quartier Léopold ha sufrido modificaciones trascendentales que le han llevado a perder buena parte de su antigua esencia. Además, los bruselenses se refieren con fina ironía a la “construcción de Europa” para designar el estado permanente de obras (arquitectónicas y urbanas) producidas por las necesidades de los diferentes organismos.
Nos aproximamos brevemente a la creación del barrio y a la peculiar (y complicada) organización de la Unión Europea con el objetivo de constatar un proceso de transformación que entronca con la noción de “bruselización”, una estrategia urbana de cambio radical con pocas consideraciones respecto a la ciudad preexistente.


---------------------------------------------------------------------------------------------------
Los defensores de los cambios urbanos radicales suelen recurrir al conocido dicho que recuerda que “no se puede hacer tortilla sin romper los huevos”, alegando que, para la consecución de un fin necesario y deseado, puede valer cualquiera de los medios empleados, entre ellos la desconsideración hacia lo preexistente.
Con esa filosofía, y en aras de la modernización y el desarrollo de las ciudades, se acometieron, durante las décadas de 1960 y 1970 intervenciones que hacían “tabula rasa” con la herencia histórica. Esta estrategia urbana de modificaciones sustanciales, con poco (o ningún) respeto a la ciudad anterior, fue tan habitual en Bruselas que llegó a alumbrarse el neologismo “bruselización” para identificarla (como ya vimos en otro artículo de este blog).
Desde aquellos años, las cosas han cambiado mucho y Bruselas procura la conservación de su memoria, pero la apuesta que hizo para acoger a las grandes instituciones europeas obligó al sacrificio de un barrio decimonónico (el Quartier Léopold) recordando los tiempos del desarrollismo más voraz. La transformación del Quartier Léopold es tan radical que cuesta reconocer su vocación residencial primigenia, suplantada por los gigantescos edificios de la Unión Europea, cuyas funciones, escalas, estilos y volumetrías contrastan brutalmente con las viviendas tradicionales del barrio. Hasta tal punto esto es así que, oficiosamente, es conocido como el “Barrio Europeo" olvidando su nombre original. Además, las obras de edificación, renovación o ampliación, tanto arquitectónicas como urbanas o infraestructurales, no abandonan el barrio desde hace décadas y los bruselenses se refieren con fina ironía a la “construcción de Europa” para designar ese estado casi permanente de work in progress del barrio.
Nos aproximamos brevemente a la creación del barrio y a la peculiar (y complicada) organización de la Unión Europea con el objetivo de constatar un proceso de transformación imprescindible para entender la Bruselas actual.

La creación del Quartier Léopold.
Hasta mediados del siglo XIX, Bruselas se mantuvo dentro de los límites que habían marcado las murallas de su segundo y último recinto (el “pentágono”). Su entorno inmediato tenía un carácter mayoritariamente rural y campestre, aunque se habían formado puntualmente algunos modestos arrabales constituidos por hileras de casas que seguían los caminos que partían de la ciudad.
Por ejemplo, en el sector oriental, desde la Puerta de Lovaina (Porte de Louvain) nacía el camino (actual Chaussée de Louvain) que se dirigía a esa ciudad y, apoyándose en él como eje, fue creciendo un humilde caserío que, con el tiempo, acabaría integrándose en el municipio contiguo de Saint-Josse-ten-Noode. Por el sureste sucedería algo parecido: a partir de la Puerta de Namur (Porte de Namur) arrancaba un camino que, con esa ciudad como destino final, hilvanaba los pueblos cercanos de Ixelles o Etterbeek.
El sector oriental de Bruselas en 1836. Se observa el arrabal formado junto al a Puerta de Lovaina y el gran lago del arroyo Maelbeek.
Entre esos dos caminos, serpenteaba el arroyo Maelbeek, discurriendo de sur a norte para desembocar finalmente el rio Senne. El riachuelo recogía agua de otros pequeños cauces y en su curso medio alimentaba un extenso lago natural (que era conocido como lago Saint-Josse). El curso principal iría poblándose de molinos y favorecería la construcción en su entorno de algunas villas de recreo para la nobleza bruselense. Por todo ello, se trazaría un camino paralelo al arroyo que acabaría siendo pavimentado llegaría a ser la vía principal de la zona, conectando Saint-Josse-ten-Noode al norte con Etterbeek al sur (su trazado coincidía con las actuales rue de la Pacification, la parte occidental de la square Marie-Louise, la Avenue Livingstone, la Chaussée d’Etterbeek, para terminar en la Avenue du Maelbeek)
La demolición de las murallas, completada en 1842, puso en marcha el proceso de expansión planificada de Bruselas. Así, entre los dos arrabales mencionados, que habían surgido espontáneamente siguiendo la estructura de caminos, se proyectaría un primer ensanche que llevaría a la capital belga a superar definitivamente los límites de la ciudad histórica.
Primera versión del Quartier Léopold realizada en 1837 por Tilman-François Suys.
En 1837 el arquitecto Tilman-François Suys (1783-1861) presentó una primera propuesta de ordenación ortogonal desde los bulevares de Bruselas (Avenue des Arts) hasta el camino y el arroyo Maelbeek, cuyo pequeño valle se convertía en un obstáculo natural limitante. El trazado del nuevo barrio, que recibiría el nombre de Quartier Léopold, en homenaje al primer rey de los belgas, se apoyaba en la ortogonalidad prestada por el Parc de Bruxelles y se estructura por varias vías orientadas casi de oeste a este (la principal sería la rue de la Loi) y otras menores de sur a norte. En esa estructura se integraban varios espacios urbanos como las plazas Frère Orban y de Meeûs.
Esquema del trazado original del Quartier Léopold sobre el plano de Bruselas de 1869. Las líneas amarillas indican los caminos que partían desde las puertas de Lovaina y de Namur de la muralla (en línea verde), así como el camino que acompañaba al arroyo Maelbeek (con el lago adjunto). Las líneas rojas reflejan la estructura ortogonal del nuevo barrio. La línea naranja punteada es la Rue du Trône, trazada en 1838 por Tilman-François Suys como límite meridional del Quartier Léopold. La línea negra indica el trazado de la línea ferroviaria (y el rectangulo negro la estación).
Ese primer planteamiento sería ampliado tras superar la dificultad topográfica del valle del arroyo Maelbeek con la propuesta, en 1845, de un viaducto que permitiría la prolongación de la rue de la Loi (el arroyo acabaría siendo canalizado y soterrado en 1872). El nuevo proyecto extendía la rue de la Loi hasta una plaza circular (entonces llamada simplemente Rond-Point, y actualmente plaza Robert Schumann) de la que partirían dos brazos (las futuras avenidas de Auderghem y de Cortenbergh) que se dirigían hacia los caminos de Lovaina y Wavre (actuales Chaussée de Louvain y Chaussée de Wavre). Entre esas dos avenidas se dispuso un gran campo de entrenamiento y maniobras militares. En 1850 se tendería la línea ferroviaria que uniría la Estación del Norte con una nueva estación que daría servicio al barrio: la Gare du Quartier Léopold. Esta línea sería muy condicionante para el trazado de la zona, aunque, por otro lado, su implantación acabaría facilitando la creación de la Place du Luxembourg, otro de los espacios urbanos importantes de la zona, que actualmente sirve de antesala al Parlamento Europeo). También se diseñaría un parque que completaría la actuación por el sur: el Parc Léopold.
Plano en el que se indica la delimitación de los terrenos que fueron anexionados a la ciudad de Bruselas en 1853.
Pero, administrativamente, los terrenos exteriores al pentágono no correspondían a Bruselas, sino a los municipios limítrofes. Esta circunstancia hizo que, dado que la urbanización del Quartier Léopold se estaba realizando con recursos de la capital (de origen privado), se forzara en 1853 la anexión de aquella área a la capital (la denominada extensión noreste). De esta forma, Bruselas ampliaba su territorio en detrimento de Saint-Josse-ten-Noode, que perdería casi el 60% de su término municipal, de Etterbeek y de Schaerbeek. En esa ampliación del término municipal de Bruxelles-Ville se incluía, además del Quartier Léopold, que se estaba construyendo, reservas de terreno para la expansión futura por el norte del barrio, así como la superficie de los referidos campos militares.
En 1875 se proyectaría dicha ampliación septentrional: el Quartier Nord-Est. Su autor, Gédéon Bordiau (1832-1904), trazó un barrio que renunciaba a la ortogonalidad de su vecino meridional para proponer una estructura de geometría variable que partía de la formalización del gran núcleo verde que se planteaba (las actuales Square Marie-Louise, Avenue Palmerston, Square Ambiorix y Square Marguerite). Este parque central adaptaba la inclinación natural del terreno hacia el antiguo lago de Saint-Josse, que se reconfiguraba en el estanque actual de la Square Marie-Louise, recogiendo las aguas procedentes de los altos de Schaerbeek y de Woluwe. El nuevo barrio tenía un destino residencial, ofreciendo la parcelación característica de la tradición belga (solares estrechos en el frente y alargados en su profundidad), que obtendría un gran éxito entre las clases acomodadas que construirían allí sus viviendas, algunas de las cuales son destacadas muestras del Art Nouveau de Bruselas.
Plano de la ampliación noreste del Quartier Léopold, diseñada por Gédéon Bordiau en 1875.
El remate del conjunto urbano llegaría pocos años después con la construcción del Parque del Cincuentenario sobre parte de los terrenos que se habían reservado para uso militar. Este parque conmemoraba la independencia belga alcanzada en 1830. Además de su ajardinamiento, se dotó de una serie de edificios que serían albergarían distintas ferias y exposiciones, así como diversos museos. Destaca la gran columnata y el arco de triunfo que serían levantados en 1905, convirtiéndose en otro de los iconos de Bruselas.
Sobre el plano de Bruselas de 1910 se indican los cuatro grandes espacios verdes que delimitan el Quartier Léopold-Barrio Europeo: por el oeste, el Parc de Bruxelles; por el sur, el Parc Léopold; por el este, el Parque del Cincuentenario; y por el norte el conjunto formado por Square Marie-Louise, Avenue Palmerston, Square Ambiorix y Square Marguerite. Las líneas rojas indican los ejes principales tras la prolongación de la rue de la Loi en 1845.
Hasta la década de 1950, la zona de los Quartiers Léopold y Nord-Est (también conocida como Quartier des Squares, barrio de las plazas) mantuvo la imagen y el ambiente con los que había sido proyectada, pero los dos decenios siguientes sufriría importantes modificaciones que transformarían radicalmente su esencia urbana. Es la época que vio la aparición del término “bruselización” para indicar esa tabula rasa con el pasado en pos del desarrollo y la modernidad.
El Quartier Nord-Est sufriría un intenso proceso de sustitución de las edificaciones originales para dar lugar a bloques de apartamentos que diferían por su escala (tanto en altura como por implantarse en la suma de varias parcelas, cuyas viviendas eran derribadas). El reemplazo modificaba también la dinámica urbana por los usos que introducía (aparecerían edificios terciarios en un barrio hasta entonces residencial), y por el extraordinario contraste estilístico mostrado por la “modernidad” frente al Art Nouveau y al eclecticismo dominantes en el barrio. Estas intervenciones se produjeron especialmente alrededor de las squares y a lo largo de la Avenue de la Renaissance.
Transformaciones en el Barrio Europeo (Quartier Nord-Est). Square Marie-Louise, arriba fachada sur y debajo fachada oeste. Puede apreciarse el contraste entre las edificaciones originales y los bloques de apartamentos que sustituyeron a muchas de ellas durante la década de 1960.
Pero, el Quartier Léopold asistiría a una transformación todavía más radical: la instalación paulatina de edificios vinculados a la Unión Europea, que acabaría por modificar de tal manera el paisaje urbano que el barrio se conoce actualmente (aunque de manera oficiosa) como el Barrio Europeo (Quartier européen, Europese wijk)
Ortofotos del Barrio Europeo en 1950 y en 2016 en las que puede apreciarse el impacto de la construcción de los edificios de la Unión Europea.

El Barrio Europeo de Bruselas.
Apunte sobre la Unión Europea
“La paz mundial no puede salvaguardarse sin unos esfuerzos creadores equiparables a los peligros que la amenazan. La contribución que una Europa organizada y viva puede aportar a la civilización es indispensable para el mantenimiento de unas relaciones pacíficas (…) Europa no se hará de una vez ni en una obra de conjunto: se hará gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho (…) La puesta en común de las producciones de carbón y de acero garantizará inmediatamente la creación de bases comunes de desarrollo económico, primera etapa de la federación europea, y cambiará el destino de esas regiones, que durante tanto tiempo se han dedicado a la fabricación de armas, de las que ellas mismas han sido las primeras víctimas”.
Declaración Schuman, 9 de mayo de 1950. Robert Schuman, ministro de Asuntos Exteriores de Francia.

Tras la Segunda Guerra Mundial, en 1951, Francia, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Italia y Alemania Occidental, firmaron el Tratado de París por el que crearon la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) para apoyarse entre ellos y regular de manera supranacional esos dos recursos fundamentales para el desarrollo económico. Esta base animaría a los seis países a firmar el Tratado de Roma en 1957 por el que constituían la Comunidad Económica Europea (CEE) con el objetivo de cooperar económica, política y socialmente. En ese mismo año se asistiría al nacimiento de una tercera organización común: el Euratom, cuyo cometido sería coordinar los programas de investigación de la energía nuclear (atómica).
Esta embrionaria “Europa de los seis” iría avanzando en la consecución de un “mercado común” que debía caracterizarse por la libre circulación de personas, mercancías y de capitales. Así, en 1965, el conocido como Tratado de Bruselas recogía la fusión de las tres organizaciones en una. Con esta integración, que constituía una única Comisión Europea y un solo Consejo Europeo, se facilitaba la gestión de los intereses compartidos. Además, también se daba carta de naturaleza a la práctica que se venía realizando desde 1958 por la que las tres comunidades europeas compartían las otras dos instituciones existentes entonces: el Parlamento Europeo y el Tribunal de Justicia.
El número de países fue aumentando ya que, en 1973, se incorporaron el Reino Unido, Irlanda y Dinamarca; en 1981, lo hizo Grecia; y en 1986 se incorporaron España y Portugal, llegando a la “Europa de los doce”.
La Unión Europea (UE) nació oficialmente con ese nombre en el Tratado de Maastricht (firmado en 1992 y en vigor desde 1993), considerado como el estatuto fundacional de la misma.
Desde entonces, la nueva Unión seguiría ampliándose. Lo había hecho “de facto” en 1990 con la unificación alemana y continuaría incorporando miembros: Austria, Finlandia y Suecia, en 1995; República Checa, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta y Polonia, en 2004; Rumania y Bulgaria, en 2007; y Croacia, en 2013, completando la actual “Europa de los veintiocho”.
“Europa de los veintiocho”: países miembros y sus fechas de incorporación.
La propia Unión Europea define las particularidades del funcionamiento de sus instituciones principales: “el Consejo Europeo, que reúne a los líderes nacionales y europeos, establece las prioridades generales de la UE; los diputados al Parlamento Europeo, elegidos directamente, representan a los ciudadanos europeos; la Comisión Europea, cuyos miembros son nombrados por los gobiernos nacionales, promueve los intereses de la UE en su conjunto; y los gobiernos defienden los intereses nacionales de sus propios países en el Consejo de la Unión Europea”.
Es decir, el Consejo Europeo es la reunión (al menos dos veces cada semestre) de los Jefes de Estado o de Gobierno de los países de la UE, junto al presidente de la Comisión Europea y al alto representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, que define la orientación y las prioridades políticas generales de la Unión Europea, pero no tiene capacidad legislativa, actividad que comparten las otras tres instituciones principales. De estas, el Parlamento es la principal entidad legislativa, con funciones también de supervisión y presupuestarias. Está formado por 751 diputados que representan a la población europea, elegidos por sufragio directo. Por su parte, la Comisión Europea es políticamente independiente y actúa como una especie de “poder ejecutivo” que vela por los intereses generales de la UE proponiendo y comprobando que se cumpla la legislación y aplicando las políticas y el presupuesto comunitario. Está integrada por un equipo (colegio) de comisarios, uno por cada país de la UE (veintiocho en total actualmente) siendo dirigido por un Presidente, que cuenta con siete vicepresidentes y veinte comisarios con cartera. Finalmente, el Consejo de la Unión Europea reúne a los Ministros de cada país de la UE (sectorialmente, en función del tema que se vaya a tratar) y tiene como función representar a los Gobiernos de los Estados miembros para adoptar la legislación europea y coordinar las políticas de la UE. Cada Estado miembro ejerce la Presidencia por turnos de seis meses.
Otras instituciones de la UE son, por ejemplo, el Tribunal de Justicia, el Tribunal de Cuentas, o el Banco Central Europeo.

La creación del Barrio Europeo de Bruselas.
Entre las cuestiones que hubo que ir consensuando entre los miembros de la comunidad europea, en su momento, fue la selección de las ciudades que albergarían las sedes de las diversas instituciones que se iban creando. Bruselas acogería el mayor número, destacando algunas de las principales (como el Consejo, la Comisión, el Consejo de la UE y el Parlamento, aunque en este último caso es compartido tanto con Estrasburgo, que es su sede oficial, como con Luxemburgo, donde se encuentran la Secretaría General del Parlamento Europeo y sus servicios administrativos). La capital belga también albergaría otras instituciones como el Servicio Europeo de Acción Exterior, el Comité Económico y Social Europeo, o el Comité de las Regiones, que llevarían a Bruselas recibir el título de “capital oficiosa de Europa”. Otras ciudades se convertirían en sedes de organismos europeos, comenzando por Estrasburgo, que además de ser la sede principal del Parlamento, acoge también al Defensor del Pueblo Europeo; o Luxemburgo, que, a su misión respecto al Parlamento, suma el Tribunal de Justicia, el Tribunal de Cuentas o el Banco Europeo de Inversiones; y también Frankfurt, que alberga el Banco Central Europeo.
La necesidad de construir edificios específicos según los requisitos de la Unión Europea protagonizaría la evolución urbana de Bruselas, particularmente en su sector oriental (el Quartier Léopold) que sería escogido como el lugar para ubicarlos.
Barrio Europeo de Bruselas con indicación de los edificios principales vinculados a la Unión Europea.
El primero de todos fue el conocido como Edificio Berlaymont que es donde se ubica la Comisión Europea. Fue construido entre 1963 y 1969 según el diseño de Lucien De Vestel, Jean Gilson, André Polak y Jean Polak, con su particular volumetría que extiende cuatro brazos en forma de cruz desigual a partir de un núcleo central, lo ha convertido en uno de los iconos de la Unión Europea.
El solar escogido, junto a la plaza Schumann, que es atravesada por la rue de la Loi, el eje principal del barrio, había estado ocupado por el Convento de las Damas de Berlaymont (de ahí el nombre del edificio), una congregación que se había instalado en Bruselas en 1625 y que trasladó su convento a esta parcela en 1864. El gobierno belga lo compró en 1960 para derribarlo y construir sobre aquel solar el nuevo edificio de la comunidad europea.
Comenzado a ocupar en 1967, tuvo que ser desalojado en 1991 por haber utilizado amianto en su construcción. La remodelación que retiró el peligroso material fue dirigida por el del arquitecto Pierre Lallemand y tras ella, en 2004, la Comisión retornó a su edificio.
Bruselas. Barrio Europeo. Edificio Berlaymont (Comisión Europea)
A la vez que el Berlaymont se construyó el Edificio Carlomagno (Charlemagne), concebido por Jacques Cuisinier y construido en 1967. Sería renovado por Helmut Jahn en 1995 y actualmente acoge servicios de la Comisión.
Las decisiones de ubicación y características de la edificación eran tomadas sin una planificación de conjunto, únicamente atendiendo a las necesidades de cada organismo. Pero desde la década de 1980, comenzaron a surgir las iniciativas de protección de los antiguos tejidos y las propuestas de planificación conjunta en las que las nuevas edificaciones cuidaran su integración. La nueva actitud beneficiaría al Quartier Nord-Est que vería frenados los procesos de sustitución, pero no podría decirse lo mismo en la zona meridional en el Quartier Léopold original. Los nuevos edificios seguirían respondiendo a sí mismos, modificando si era necesario las condiciones del entorno.
Bruselas. Barrio Europeo. Rue de la Loi, junto a la plaza Schuman: de Izquierda a derecha, Edificio Justus Lipsius, Edificio Europa y Edificio Lex.
Algo así sucedió con el Edificio Justus Lipsius, que se construyó para acoger en mejores condiciones al Consejo de la Unión Europea. Se finalizó en 1995 y debe su nombre a la calle que se eliminó y que hasta entonces unía la rue de la Loi con la rue Belliard. Como consecuencia de la desaparición de la calle se planteó la actual plaza Jean Rey. Una de las incorporaciones más espectaculares al conjunto es el gigantesco complejo del Parlamento (denominado Espace Léopold) situado tras la estación ferroviaria del Quartier Léopold, al final de la rue du Luxembourg, contiguo al Parc Léopold. En 1988 comenzó la construcción del hemiciclo, en 1989, del ala norte y, en 1992, del ala sur. Aunque se completó en 1997, las ampliaciones se han sucedido hasta 2008. 
Bruselas. Barrio Europeo. Espace Léopold (Parlamento Europeo)
Entre las construcciones más recientes, también en la plaza Schuman, se encuentra la sede del Servicio Europeo de Acción Exterior (European External Action Service, EEAS), un edificio denominado Triangle que fue concluido en el año 2009. En la actualidad se acaban de finalizar las obras del Edificio Europa, en la rue de la Loi, junto al Edificio Justus Lipsius, que acogerá desde 2017 las reuniones del Consejo Europeo.
En la actualidad el Barrio Europeo es un área integrada mayoritariamente por oficinas que ha crecido sin una planificación general. Tras múltiples intentos de ordenación urbana de la zona, la Región de Bruselas-Capital encargó un Plan regulador que desembocó en el Esquema Director del Barrio Europeo (schéma directeur du quartier européen) aprobado en 2008. Este plan prioriza la rehabilitación de los espacios públicos, la incorporación de viviendas (de tipologías diversas) y la conservación del patrimonio existente, aunque sin perder el papel fundamental como área de centralidad y generadora de empleo. El documento propone la visión a largo plazo para el barrio concretando cinco objetivos básicos:
1. Creación de un ecobarrio
2. Gestión sostenible de la movilidad
3. Recuperación de la diversidad funcional
4. Mejora de la calidad arquitectónica y de los espacios urbanos
5. Consolidación de la influencia cultural y el turismo
A estos propósitos se suman 12 programas urbanos y arquitectónicos concretos. Entre estos programas destaca el “Projet urbain Loi”, desarrollado por el Atelier Christian de Portzamparc para el primer tramo de la rue de la Loi, con el objetivo de convertirlo en catalizador de la renovación del barrio.

Project Urbain Loi, desarrollado por el Atelier Christian de Portzamparc a partir del Esquema Director del Barrio Europeo aprobado en 2008
Las grandes actuaciones previstas en el Plan Director se han visto ralentizadas por la crisis, y el Quartier Léopold/Barrio Europeo aguarda esa nueva transformación que le permita recuperar parte de su espíritu, en un difícil equilibrio entre la eficiencia, el simbolismo y la humanización de los espacios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

urban.networks.blog@gmail.com