11 mar. 2017

El reencuentro de Oslo con el mar: el proyecto “Ciudad Fiordo”.

La nueva arquitectura de Oslo es uno de los estandartes de la gran reforma de su frente arquitectónico (arriba, los rascacielos de Bjørvika Barcode y, debajo, la Ópera).
Oslo se encuentra en el final de un largo fiordo, de unos 100 kilómetros, que lleva su nombre y le ofrece un frente acuático que fue aprovechado históricamente para cuestiones de defensa o económicas. Pero, en el siglo XIX, la capital noruega comenzó a olvidar esa entrada de mar desde el punto de vista urbano, porque el puerto y otras industrias, el ferrocarril o, ya en el XX, las autopistas irían aislando la orilla del fiordo del resto de la ciudad. En consecuencia, el agua dejó de tener significación urbana para sus ciudadanos.
Pero a finales del siglo XX, Oslo decidió subvertir esa situación promoviendo una experiencia piloto de reencuentro con el mar en el sector Aker Brygge. El éxito de esta operación animó al municipio a poner en marcha, en el año 2000, un ambicioso proyecto urbano con el mismo fin denominado “Ciudad Fiordo” (Fjordbyen). El traslado del puerto y la modificación de infraestructuras de transporte están propiciando la aparición de nuevos espacios urbanos y edificios de viviendas, económicos o equipamientos (como son la nueva Ópera que se inauguró en 2008 o los rascacielos de Bjørvika Barcode). Se espera que el proyecto pueda completarse en el año 2030.

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Apunte sobre Escandinavia, Noruega y Oslo.
Escandinavia y Noruega.
Escandinavia es un ámbito cultural que trasciende la delimitación geográfica de la Península Escandinava, una extensa región situada en el noroeste del continente europeo. La noción se asienta en un idioma de raíz común y en una historia compartida entre los tres países que se agrupan bajo ese término: Suecia, Noruega y Dinamarca. Ampliando el marco geográfico suele hablarse de países nórdicos al pasar de un trio a un quinteto, con Finlandia e Islandia.
Escandinavia ocupa el noroeste del continente europeo (en rojo Dinamarca, Noruega y Suecia). En naranja, Islandia y Finlandia, que junto a los otros son conocidos como los países nórdicos.
En la antigüedad, los territorios escandinavos fueron habitados por los vikingos, pueblo que tuvo una trascendencia fundamental en la evolución del continente europeo durante la Alta Edad Media, especialmente entre los siglos IX y XI. Con el final de la era vikinga y tras la cristianización de aquellas regiones, la agrupación de diferentes pueblos propiciaría la constitución de tres reinos: Suecia, Noruega y Dinamarca, que acabarían agrupándose en la Unión de Kalmar en 1397, configurando una primera entidad escandinava conjunta. Pero Suecia acabaría escindiéndose en 1521 y los otros dos territorios conformarían el Reino de Dinamarca y Noruega, que incluiría otros territorios como Islandia, Groenlandia o las Islas Feroe y que tuvo continuidad hasta 1814.
Noruega intentó entonces comenzar su andadura política autónoma, pero se vería forzada a aceptar una subordinación a Suecia que duraría casi un siglo. Por eso, no sería hasta 1905, con la disolución de la unión entre Suecia y Noruega, cuando los noruegos lograrían, por fin, su desarrollo independiente (mantenido desde entonces, salvo el periodo de ocupación de la Alemania nazi entre 1940 y 1945).
Oslo se encuentra al final del largo fiordo que, con unos 100 kilómetros de longitud, se abre al Skagerrak (el estrecho que conecta, junto al Kattegat, el mar del Norte y el mar Báltico).
Evolución histórica de Oslo.
Aunque hay una cierta controversia con la fecha, suele fijarse la fundación de Oslo en el año 1048 por parte del rey Harald III, llamado el “despiadado”. El lugar escogido era el final del largo fiordo que, con unos 100 kilómetros de longitud, se abre al Skagerrak (el estrecho que conecta, junto al Kattegat, el mar del Norte y el mar Báltico). Esta circunstancia proporcionó a la ciudad un entorno natural espectacular y con grandes posibilidades estratégicas y comerciales.
La zona había estado habitada desde mucho tiempo atrás, como atestiguan los descubrimientos arqueológicos, pero Oslo sería el primer asentamiento con vocación urbana. Su núcleo original se ubicó al este de la ensenada de Bjørvika, junto a la desembocadura en el fiordo del río Alna. Su papel, durante varios siglos, fue muy secundario frente al poderío comercial de otra ciudad noruega, Bergen, destacada como uno de los kontor de la Liga Hanseática, y también quedaba relegada respecto a Nidaros (la actual Trondheim) que fue la principal sede religiosa noruega. Pero Oslo fue prosperando impulsada principalmente por su puerto y especialmente por la decisión del monarca noruego, Haakon V, que la designó como capital del reino en 1314. Su ubicación, que le permitía protegerse frente a ataques exteriores, fue una de las principales causas para su elección. Entonces, el rey fijó en ella su residencia y ordenó la construcción de la fortaleza de Akershus, en la península que separaba las bahías de Bjørvika y de Pipervika (entonces un modesto poblado de pescadores).
Plano del Oslo medieval, el núcleo original que nació en la orilla oriental de la bahía de Bjørvika.
Hacia la mitad del siglo XIV, Oslo tenía unos tres o cuatro mil habitantes y era considerada un importante puerto comercial, que contaba con seis iglesias, tres monasterios, la residencia del obispo y el palacio del rey. Pero la peste negra de 1349 acabó con la mitad de la población, dando inicio a un largo periodo de decadencia que empeoraría con la pérdida de la capitalidad al formarse el Reino de Dinamarca y Noruega en 1521, ya que Copenhague sería su ciudad principal. La puntilla fatal para Oslo llegaría en 1624, cuando un terrible incendio devastó la ciudad.
Ese desastre hizo que el rey Cristian IV de Dinamarca y Noruega decidiera trasladar la ciudad a la península de Akershus, en cuya punta se encontraba la fortaleza. El hecho fue una auténtica refundación urbana, surgiendo una ciudad renacentista fortificada, con una trama interior racional, de carácter ortogonal y con exigentes medidas constructivas para evitar la propagación de eventuales incendios. La nueva ciudad recibiría otro nombre: Cristianía (Christiania). La antigua Oslo quedaría abandonada. En la actualidad, solo se conservan unos pocos vestigios de aquella ciudad medieval (que estaba situada en lo que hoy se denomina Gamlebyen, Ciudad Vieja), como las ruinas de la Catedral de St. Hallvard (Sankt Hallvardskirken) o las del Convento de Olav (Olavskloseteret).
Christiania (Oslo) en 1650: una ciudad racional en la península que se encuentra entre las bahías de Pipervika y Bjørvika y en cuyo extremo se había levantado previamente la fortaleza de Akershus
Cristianía, en cambio, retomaría la senda del progreso que se había truncado en el Oslo original. En 1697 se levantaría la luterana Catedral del Salvador (Oslo domkirke) en las afueras septentrionales de la ciudad, y este templo actuaría como foco de las futuras ampliaciones de la ciudad hacia el norte, que adoptarían una trama aproximadamente radial centrada en la iglesia.
Christiania (Oslo) en 1794: la ciudad y la fortaleza han crecido. En su extensión septentrional, la trama urbana se transforma en aproximadamente radial (con centro en la catedral)
El siglo XIX asistiría a transformaciones trascendentales para la ciudad. En primer lugar, porque la pequeña Cristianía (entonces contaba con 14.000 habitantes) recuperaría su estatus de capital noruega en 1814, cuando se disolvió la unión entre Dinamarca y Noruega y estos últimos nombraron a su propio monarca. Con esa motivación, se construiría, entre 1823 y 1848, el Palacio Real (Det kongelige slott) proyectado por Hans Linstow, el arquitecto de la corte. El mismo Linstow diseñaría la plaza que le da acceso (Slottsplassen) y el parque que lo envuelve (Slottsparken). Otra cuestión de gran importancia fue la llegada del ferrocarril. Oslo contaría con dos estaciones término: la primera fue la Estación de Oslo Este (Oslo Østbanestasjon), construida en 1854 siguiendo el proyecto de Heinrich E. Schirmer y Wilhelm von Hanno y que fue conocida como Oslo Ø (esta estación acabaría siendo modificada y ampliada por Georg Andreas Bull para convertirla en 1897 en la Estación Central de Oslo, Oslo Sentralstasjon, Oslo S); y, la segunda, que llegaría en 1872, fue la Estación de Oslo Oeste (Vestbanestasjonen) diseñada por Georg Andreas Bull y que se mantendría en servicio hasta 1989, cuando la construcción del Túnel de Oslo (Oslotunnelen) permitió dirigir el tráfico occidental hasta la estación central.
Christiania (Oslo) en 1897: el trazado ferroviario aísla el mar de la ciudad. Se configura el eje principal (Karl Johans gate) que hilvana el Palacio Real, la Universidad, el Parlamento, la Catedral y la Estación Central.
Entre la estación oriental y el Palacio Real se configuraría un eje que separaba la ciudad renacentista (que quedaba al sur) de los crecimientos septentrionales, con la catedral como rótula (realmente sería una calle que iría sumando tramos conforme desaparecían las murallas y surgían los grandes edificios públicos). Esta vía se convertiría en la principal de Oslo (es la actual calle Karl Johans, Karl Johans gate) y en ella se irían construyendo alguno de los edificios más significativos de la ciudad, como el Parlamento noruego (Stortinget), completado en 1866 según diseño de Victor Langlet; el Teatro Nacional (Nationaltheatret), levantado entre 1891 y 1899 con proyecto de Henrik Bull; o los edificios del primer campus de la Universidad de Oslo, que fue abierta en 1811, antes de la independencia noruega y cuyo primer nombre homenajeaba al rey Federico VI de Dinamarca y Noruega, su promotor.
A finales del siglo XIX, la ciudad había comenzado su industrialización, hecho que atrajo a numerosa población. En 1890, Oslo contaba ya con 151.000 habitantes, multiplicando por diez la población de setenta y cinco años atrás.
Años después de recuperar su independencia en 1905, la ciudad reestableció su denominación original: Oslo (lo hizo 1924). Además, en 1931, se comenzaría la construcción del nuevo ayuntamiento (Oslo rådhus), siguiendo el proyecto de Arnstein Arneberg y Magnus Poulsson, aunque su inauguración no se produciría hasta 1950 por los retrasos provocados por la Segunda Guerra Mundial. Este edificio se levantó cerca de la estación ferroviaria occidental, en la zona contigua a la ensenada de Pipervika, cuyo barrio fue transformado radicalmente como consecuencia de la implantación de la casa consistorial. La gran plaza circular de acceso (la Fridtjof Nansens plass que realmente forma tres cuartos de círculo que enmarcan la entrada principal al edificio), queda conectada con el gran eje Karl Johans gate y con la Eidsvolls plass a través de la calle Roald Amundsen.
Oslo en 1938, la ciudad “coloniza” los bosques contiguos.
La ciudad experimentaría un gran crecimiento (“colonizando” los bosques del entorno) durante la primera mitad del siglo XX (en 1950 alcanzó los 430.000 habitantes), aunque en las décadas posteriores se estancaría bastante (en 1990 contaba con 460.000 habitantes). Pero a partir de entonces, una fuerte inmigración volvería a elevar la población hasta las cotas actuales (los datos de 2015 cifran en casi 650.000 los habitantes de Oslo, que ascienden a un millón si se suma el área metropolitana).
Oslo y su área metropolitana en la actualidad.

El proyecto “Ciudad Fiordo” (Fjordbyen): la remodelación del frente acuático de Oslo.
Las vías ferroviarias habían aislado a la ciudad del contacto con el agua, salvo en la península central (Akershus), pero esta se encontraba ocupada, en parte de su orilla, por la fortaleza. La ciudad había ido creciendo hacia el norte, alejándose del fiordo, y su único contacto con el agua se producía en las dos ensenadas situadas a ambos lados de la península (las bahías de Pipervika y Bjørvika) que acogerían los primeros muelles portuarios. El aislamiento del litoral que había provocado el tren sería aprovechado para dar cabida, en esa franja entre el trazado ferroviario y el mar, al aumento progresivo de la actividad portuaria y a la implantación de industrias, tanto hacia el oeste como hacia el este, alejando cada vez más el fiordo del ambiente urbano. La construcción de una gran autopista en la década de 1970 (la actual European Route E18) profundizaría la brecha. Además, el puerto también iba creciendo ganando tierras al mar, distanciándolo todavía más del núcleo urbano. En consecuencia, el fiordo, el agua, e incluso los barrios históricos de Pipervika y Bjørvika dejaron de tener repercusión en la vida de los ciudadanos de Oslo.
La bahía de Pipervika antes de la remodelación. Ferrocarril y autopistas separaban el puerto de la ciudad, que había olvidado el mar.
Pero a finales del siglo XX, Oslo decidió subvertir esa situación, promoviendo una experiencia piloto de reencuentro con el mar en el sector Aker Brygge, al oeste de la bahía de Pipervika, donde en 1854 se había construido un astillero (Akers Mekaniske Verksted AS) que iría atrayendo algunas industrias y animaría la creación de un suburbio en su entorno. El cierre de esta instalación en 1982 abrió nuevas posibilidades para esa parte de la ciudad. Algunos de los edificios industriales fueron demolidos y otros transformados. La idea era recuperar esa zona para la ciudad, dotándola de un programa completo que conjugara espacios libres con edificios de viviendas y de oficinas (había una gran demanda por parte de las grandes empresas para ubicar sus sedes), así como espacios comerciales y de ocio. El proceso duró más de una década (la primera fase terminó en 1986 y la cuarta y última en 1998).
Plan para Aker Brygge, desarrollado en la década de 1980.
El éxito de esta operación animó al municipio a poner en marcha, en el año 2000, un ambicioso proyecto urbano con el mismo fin que reorientaría el futuro de la capital noruega: recuperar para la ciudad todo el espacio del frente acuático, ocupado por la Autoridad Portuaria de Oslo (Oslo Havn KF), eliminando las barreras que impedían a los ciudadanos acceder al agua y disfrutar del impresionante paisaje que ofrece el final del fiordo.
La operación sería conocida como “Ciudad Fiordo” (Fjordbyen). La renovación de la línea de costa de Oslo exigía el traslado del Puerto (muelles de carga y descarga, naves, astilleros, y sobre todo las extensas terminales de contenedores) al sur de la ciudad, dentro de un plan de ampliación y modernización de las instalaciones. También conllevaba la modificación de infraestructuras de transporte, sobre todo a través de soterramientos. Estudios, informes, concursos, presupuestos, todo se puso en marcha.
En 2008 se aprobó el Plan de actuación, organizando el conjunto en diversas áreas que, si bien responden a la misma filosofía, tienen desarrollos y programas independientes. Las actuaciones anteriores, como Aker Brygge o alguna zona de Tjuvholmen, fueron asumidas e integradas dentro del proceso de modernización general.
Zonas de actuación de la operación “Ciudad Fiordo”.
La ambición del proyecto se reflejaría en su extensión superficial inicia y en la dilatada planificación temporal del mismo. La operación urbana se extendería desde Frognerkilen, al oeste de la ciudad, hasta Sydhavna en el sur, abarcando un área de 2.260 kilómetros cuadrados y cubriendo nada menos que diez kilómetros hacia el este y oeste del centro urbano. La remodelación está propiciando la aparición de nuevos espacios urbanos, parques, edificios de viviendas y de oficinas, así como equipamientos (museos, salas de arte, bibliotecas, etc.), dentro de una reformulación viaria que busca primar lo peatonal o los recorridos en bicicleta a lo largo de todo el tramo que acompaña la orilla urbana del fiordo (con un paseo marítimo nuevo).
Las diferentes partes del proyecto, recorridas de oeste a este, son las siguientes:
Filipstad
El proyecto en Filipstad acometerá la reforma de las 32 hectáreas que ocupaban las terminales de contenedores. Esa extensa superficie se reconvertirá en un gran parque urbano de cinco hectáreas y un área construida de 450.000 metros cuadrados. La mitad de las edificaciones serán viviendas, previéndose la oferta de unos 2.200 apartamentos.
Tjuvholmen
Entre 2005 y 2014 se desarrolló la remodelación de Tjuvholmen. El planeamiento de detalle, que fue aprobado en 2008, presenta un programa de mezcla de usos que conjuga espacios comerciales, edificios de oficinas (unos 1.400 puestos de trabajo), viviendas (unos 950 apartamentos para 1.500 residentes) y algún equipamiento relevante (como la sede del Ballet Nacional noruego, Statens balletthøgskole)
Destaca la implantación del Museo de Arte Moderno Astrup Fearnley (Astrup Fearnley Museet for Moderne Kunst), una institución privada creada en 1993 y que se trasladó en 2012 al nuevo edificio diseñado por Renzo Piano en Tjuvholmen.
Imagen del barrio Tjuvholmen, con el museo Astrup Fearnley, obra de Renzo Piano, en primer término.
Aker Brygge y Vestbanen
Aker Brygge que, como se ha comentado, se desarrolló durante la década de 1980 como un barrio pionero en la ciudad con mezcla de usos residencial, comercial y terciario (en la actualidad acoge las sedes de algunas de las compañías noruegas más importantes), recibe un proceso de modernización en sus límites de encuentro con el mar para adaptarlo a la nueva filosofía.
El nuevo espacio urbano que está surgiendo en Oslo junto al mar prima lo peatonal sobre el tráfico rodado y es otra de las señas de identidad de la operación “Ciudad Fiordo” (imagen de Aker Brygge)
En esta zona destaca el antiguo edificio de la estación ferroviaria de Vestbanen, que acoge la sede del Premio Nobel de la Paz (Nobels Fredssenter) y, particularmente el inmenso solar que, liberado de las vías del ferrocarril, albergará el Museo Nacional de Arte, Arquitectura y Diseño (Nasjonalmuseet for kunst, arkitektur og design) proyectado por Kleihues + Schuwerk, y que se espera finalizar en 2020.
Rådhusplassen (plaza del Ayuntamiento) y Pipervika
El nodo de transporte que era la plaza del Ayuntamiento y el propio barrio de Pipervika fueron renovados en la década de 1960, eliminado las viviendas de baja calidad que allí existían. Cuando en 1994 se abrió el Festning Tunnel, que liberó el tráfico rodado de la plaza, esta fue peatonalizada. No obstante, al igual que sucede con Aker Brygge, la zona, particularmente la que está en contacto con el mar, está siendo reajustada siguiendo los criterios generales.
Akershusstranda y Vippetangen
Estas dos zonas se encuentran en la península central. Akershusstranda es la que incluye la Fortaleza de Akershus y por lo tanto su renovación va a ser mínima. No obstante, se pretende que Vippetangen, refuerce su papel como punto de acceso por vía marítima (Ferry) y actúe como enlace entre Pipervika y Bjørvika, potenciando además el patrimonio histórico de la fortaleza. Para ello se dinamizará la Terminal de Ferry y se dotará al área de un programa orientado a la cultura y el entretenimiento.
Planta del proyecto “Ciudad Fiordo” para la bahía de Bjørvika.
Bjørvika
Bjørvika es, en cierto modo, el área estrella de la operación. Lo es por su posición central respecto al conjunto, pero sobre todo porque está acogiendo alguno de las muestras más emblemáticas de la actuación: desde el nuevo edificio de la ópera o los rascacielos contiguos, hasta los futuros Museo Munch, Museo Stenersen o la Biblioteca Pública de Oslo (y la remodelación de la Estación Central ferroviaria).
La zona está siendo objeto de una remodelación muy importante. La autopista E18 se ha soterrado con el túnel de Bjørvika, completado en 2010, y se ha demolido en 2012 el “scalextric” viario conocido como Bispelokket, liberando una gran superficie de terreno. La reordenación ha permitido el trazado de dos nuevas vías urbana, la calle Reina Eufemia (Dronning Eufemias gate) y la calle de la ópera (Operagata) que prolongan la trama original de Cristianía. La primera será una vía importante de acceso al centro de la ciudad para el transporte público (que incluirá una línea de tranvía) que conecta con el este metropolitano.
El programa acoge casi 5.000 apartamentos y cuenta con una previsión de unos 20.000 puestos de trabajo, además de las importantes instituciones culturales que supondrán un atractivo fundamental para la zona.
En primer término, la Ópera y tras ella, los rascacielos de Bjørvika Barcode, iconos de la reestructuración de Oslo.
Como se ha comentado, ya están funcionando dos de los emblemas de la nueva Bjørvika. Por una parte, la Ópera de Oslo (Operahuset), diseñada por el estudio de arquitectura noruego Snøhetta, que fue inaugurada en 2008. Este auditorio ubicado junto a la orilla del fiordo se ha convertido en el icono de la nueva Oslo y de su reencuentro con el mar.
Por otra parte, se encuentra Bjørvika Barcode, otra de las operaciones bandera de la Ciudad Fiordo. Se trata de un área situada entre la Ópera y la Estación Central de ferrocarril (de hecho, está siendo conocido como el “barrio de la ópera”). El concurso para su planificación fue ganado por los holandeses MVRDV junto a los noruegos Dark Architects y A-lab. La propuesta organiza una serie de parcelas estrechas y alargadas que recuerdan a un código de barras y sobre las que se van levantando edificios en altura que están modificando el perfil de la ciudad. Esta operación ha generado una gran controversia ciudadana en una urbe como Oslo, tradicionalmente de baja altura. Pero los espectaculares rascacielos se van construyendo: el primero se inauguró en 2007 (la sede de PricewaterhouseCoopers) y en verano de 2016 son ya nueve los rascacielos de un total de doce previstos.
Edificio para la sede del DNB Bank, obra de MVRDV en el “Barcode”.
Sørenga, Loenga y Grønlia
Aunque esta zona es contigua a Bjørvika, su planificación y desarrollo es independiente. El área de Sørenga se encuentra en marcha con un programa básicamente de viviendas. Se prevé que pueda estar finalizado para 2019. La actuación sobre Grønlia será posterior, pero compartirá el mismo espíritu residencial. La reestructuración del Plan ha fijado su final en Alnas utløp, la desembocadura del rio Alna. Allí se prevé la construcción de una marina, un parque y una zona de ocio para los distritos oriental y meridional de la ciudad.
El área de Loenga se encuentra en un periodo de reflexión acerca de su futuro debido a la importancia de las infraestructuras ferroviarias que contiene.
Kongshavn, Sjursøya, Ormsund y Bekkelaget
Las áreas Kongshavn, Sjursøya, Ormsund, y Bekkelaget fueron inicialmente planificadas dentro del proyecto Ciudad Fiordo, pero en las últimas versiones se han segregado del mismo para ser mantenidas como parte del puerto.


La planificación prevé el final de la actuación para el año 2030. No obstante, las fases que van concluyendo se van incorporando paulatinamente a la ciudad.

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