 |
En Frankfurt se realizó la evolución hacia la Ciudad Jardín moderna. Imágenes de la siedlung Westhausen. |
Entre 1925 y 1930 se dieron unas circunstancias sociopolíticas y económicas que hicieron de Frankfurt una ciudad referente para la vanguardia del Movimiento Moderno. Con el decidido impulso del gobierno municipal, en tan solo cinco años, un grupo de arquitectos dirigido por Ernst May, construyeron un modelo urbano novedoso e inventaron tipologías residenciales que influirían de forma trascendental en el panorama internacional.
El Nuevo Frankfurt (Das Neue Frankfurt) supondría la evolución de la Ciudad Jardín hacia la modernidad. La revisión del modelo supuso cambios, como el hecho de que los nuevos asentamientos perdieran el carácter independiente de las Garden Cities originales para convertirse en núcleos complementarios de la ciudad existente, o que las viviendas se despojaran del pintoresquismo que las había caracterizado inicialmente para expresarse con el léxico del racionalismo.
Los nuevos núcleos urbanos fueron colonias residenciales (denominadas siedlungen) que impulsaron el crecimiento discontinuo de la ciudad, porque estos nuevos “barrios” quedarían separados por medio de grandes zonas verdes (parques y espacios agrícolas). Dentro de las numerosas siedlungen que se construyeron, destacan tres que se implantaron a lo largo del valle del Nidda, un afluente del rio Meno (Main). En Römerstadt, Praunheim y Westhausen asistimos a la evolución vertiginosa de los trazados urbanos hacia la abstracción y al nacimiento de tipologías unifamiliares y multifamiliares que adoptaban la forma lineal racionalista y proponían una nueva manera de habitar los espacios residenciales.