28 may. 2016

La integración entre Ciudad y Ferrocarril: el caso de Stuttgart 21.

La nueva estación subterránea para la línea de Alta Velocidad (que ha supuesto la amputación de los bloques laterales de la histórica Estación Central) es el polémico emblema de la operación Stuttgart 21.
El ferrocarril ha sido, y es, una de las infraestructuras más trascendentales en el desarrollo de la ciudad moderna, tanto en el siglo XIX como en buena parte del XX. En las últimas décadas, la necesaria renovación de las instalaciones, así como la existencia de extensas superficies en el centro de las ciudades vinculadas al uso ferroviario (y sus problemáticas derivadas), están motivando complejas operaciones de integración del ferrocarril en la ciudad. Son muchas las grandes urbes que se encuentran inmersas en ambiciosos procesos urbanos que están transformando sus dinámicas internas.
Una de esas intervenciones es Stuttgart 21, una polémica operación de reestructuración ferroviaria de la ciudad alemana y su entorno que responde a varios objetivos. En primer lugar, integrar el trazado de la línea de Alta Velocidad París-Budapest (la “magistrale” europea); en segundo, reorganizar el sistema de las líneas férreas del Stuttgart metropolitano; y en tercer lugar, recuperar para la ciudad los extensos terrenos ferroviarios existentes al norte de la Estación Central. Las dificultades técnicas, los largos plazos, los elevados costes y la contestación ciudadana están caracterizando un proceso que, comenzado en 1995, aún requerirá bastantes años para verse finalizado.

27 may. 2016

23 may. 2016

Will architects know how to rise to the challenge of creating immaterial space?

Con motivo de la entrega de los I Premios Luz y Arquitectura promovidos por Philips y la Universidad Europea de Madrid, Carlos Lahoz participó en el tercer seminario de luz y arquitectura (ISLAND 3), centrado en esta ocasión en “la ensoñación”. El texto que se presenta es un extracto de su intervención.

14 may. 2016

Identidades híbridas en el delta del río de las Perlas, donde China confluyó con Occidente (Macao, Hong Kong y Cantón/Guangzhou)

Macao: el Largo do Senado, una plaza “portuguesa”, por la edificación que la define y también por el pavimento típico luso (la incorporación de elementos efímeros vinculados a determinadas celebraciones chinas muestra el contraste entre oriente y occidente).
A principios del siglo XVI, los portugueses llegaron a las costas del sur de China y fundaron, en la desembocadura del rio de las Perlas, la colonia de Macao. A mediados del siglo XIX, los británicos desarrollarían su propia colonia “enfrente” de la lusa: Hong Kong. Desde el fondo de la profunda bahía, Cantón (Guangzhou) sería el puerto chino que actuaría como “interface” entre los dos mundos. En ese estuario, China y Occidente confluyeron, pero cada cultura mantendría sus rasgos. No hubo fusión entre ellas y se limitaron a convivir, generando interesantes ejemplos de identidades híbridas.
Recientemente, una nueva “capa” se ha superpuesto a las anteriores, yuxtaponiendo lo antiguo con la novedad de los numerosos e impresionantes rascacielos que dominan el panorama del estuario, que se ha convertido en la mayor área urbana del mundo (superando a Tokyo).

9 may. 2016

7 may. 2016

Berna y las “ciudades Zähringer”: fundaciones medievales germanas.

Berna. Centro histórico.
El periodo medieval fue muy prolífico desde el punto de vista urbano, especialmente durante la Baja Edad Media. Fueron muchas las ciudades europeas que se fundaron entonces. Un caso muy particular se produjo a lo largo de los siglos XI y XII, en el Ducado de Zähringer, un estado feudal que incluía territorios en la meseta suiza y en el suroeste alemán (en la Selva Negra, junto al valle del Rin). En sus dominios, los duques de Zähringer fundaron doce ciudades con el objetivo de consolidar sus posesiones y aumentar sus ingresos (por vía fiscal). Estos nuevos núcleos se convirtieron en un ejemplo de la ciudad ordenada medieval (como lo serían, con otras características, las bastidas francesas o españolas). El modelo cuenta con interesantes peculiaridades, representando, entre otras cosas, la implantación del ideal de “parcelas iguales para ciudadanos iguales”.
Entre la docena de “ciudades Zähringer” (Zähringerstadt) destaca Berna, paradigma de esa serie de fundaciones germánicas medievales. La capital de Suiza, cuenta con un centro histórico maravilloso, como confirma el hecho de que la UNESCO lo inscribiera entre los lugares Patrimonio de la Humanidad.

1 may. 2016

Las identidades urbanas variables: el caso de las ciudades de Polonia (de ayer y de hoy).

La “rusificación” de Varsovia se produjo en ejemplos tan representativos como la iglesia de Nuestra Señora Reina de Polonia de la Plaza Krasińskich. A la izquierda su estado actual (restauración de la iglesia católica original). A la derecha las modificaciones sufridas por el edificio para convertirlo en iglesia ortodoxa.
Los Estados (países o naciones) se constituyen a partir de una comunidad que acuerda un modelo general para su organización (social, económica, política, etc.) y que, sobre todo, delimita un territorio como propio. Su evolución superficial es muy variable porque pueden mantenerse estables, pero también ampliarse o reducirse, e incluso acabar desapareciendo. Las poblaciones están sujetas igualmente a cambios profundos en relación con su territorio porque, en ocasiones, se ven forzadas a migrar en masa y a reubicarse en otros lugares. Pero, estos éxodos o movimientos de fronteras ven como las ciudades permanecen enclavadas en el lugar en el que fueron fundadas. Por eso, hay ciudades que han pertenecido a naciones distintas y han visto pasar por ellas a diferentes grupos humanos. Cada alternancia deja su impronta y se refleja en el espacio físico. En consecuencia, esas ciudades muestran “identidades variables”.
En este sentido, si hay una nación europea que ha sufrido de forma dramática los vaivenes de la historia, esa es Polonia. Nos acercaremos brevemente a la convulsa historia del país para dirigirnos después a varias ciudades de ese entorno que han mostrado “identidades variables” a lo largo de su historia, con periodos germanos, polacos, rusos, o lituanos, según los casos. Son Gdansk (Danzig), Vilna (Vilnius/Wilno) y Kaliningrado (Königsberg). Actualmente, la primera es polaca, Vilna es la capital lituana y Kaliningrado pertenece a Rusia.