29 ago. 2015

El sueño del nuevo frente fluvial (waterfront) de Belgrado.

Belgrado aguarda la renovación urbana de sus orillas fluviales con espectaculares propuestas.
Durante siglos, Belgrado fue una ciudad fronteriza porque los dos ríos que la acompañan, el Sava y el Danubio ejercían de límites políticos. Estos dos grandes cauces fluviales separaron, por ejemplo, el Imperio Romano de los pueblos “bárbaros” o el Imperio Otomano del Austro-húngaro. Por esta razón, hasta casi el siglo XX, los ríos de Belgrado eran como “mares” con una sola orilla, y por la misma causa tampoco estaban cruzados por puentes (el más antiguo es el ferroviario tendido a finales del XIX sobre el Sava).
Esta situación ha cambiado. La reestructuración territorial europea tras la Primera Guerra Mundial, que terminó con la situación de frontera de Belgrado, o la necesidad de extensión urbana provocada por las migraciones recibidas, obligaron a bascular la ciudad hacia las riberas opuestas. La relación de la ciudad con sus ríos es hoy muy distinta. Las orillas tradicionales de Belgrado, (las riberas derechas del Sava y del Danubio) buscan una nueva formalización. Una sucesión de espectaculares proyectos pretenden crear un nuevo “waterfront” para esas dos orillas continuas. Renombrados arquitectos como Zaha Hadid, Daniel Libeskind, Jan Gehl, SOM, o Sou Fujimoto, participan en la remodelación que sueña Belgrado.

22 ago. 2015

Revoluciones urbanas en la década de 1960: y 3. La visión científica (de la Ekística al enfoque sistémico).

Los enfoques sistémicos abstraen la realidad para convertirla en una estructura modelizable.
Durante la década de 1960, el urbanismo asistió a una revisión en profundidad. En un primer artículo, profundizamos en las primeras revoluciones urbanas que tuvieron al humanismo como eje vertebrador, y en el segundo, lo hicimos con la revolución arquitectónica, que, desde una óptica morfológica, revisaría sus bases disciplinares y su relación con la ciudad (a través de las aportaciones de Aldo Rossi, Robert Venturi o las utopías de Archigram)
En este tercer y último artículo nos aproximaremos a los intentos de lograr una visión científica sobre la ciudad y los territorios. El racionalismo del Movimiento Moderno se consideraba ingenuo, subjetivo y poco riguroso. Por eso se pretendió fundar una verdadera “ciencia urbana” que dirigiera la evolución de las ciudades, entidades cada vez más complejas. El estructuralismo, que emergió aquellos años, sobre todo en el pensamiento francés, y la naciente Teoría General de Sistemas fundamentaron unos planteamientos que se apoyarían en otros campos como la sociología, la antropología, la economía o incluso la biología. La interdisciplinaridad, la metodología y los procesos de trabajo se convirtieron en protagonistas obviando los aspectos morfológicos. Entre las contribuciones más relevantes se encontrarían la Ekística de Constantinos Doxiadis o el enfoque sistémico de George F. Chadwick.
Décadas después, la extraordinaria repercusión en la ciudad producida por la irrupción de las TICs y de Internet está volviendo a situar en primera línea alguna de las contribuciones de la teoría sistémica y de sus modelos.

15 ago. 2015

Revoluciones urbanas en la década de 1960: 2. La óptica de la Arquitectura (Rossi, Venturi y Archigram).

Rossi, Venturi y Archigram  protagonizarían la segunda oleada revolucionaria (imágenes de viviendas en Berlín, Vanna Venturi House, y  Plug-in-City, respectivamente)
Durante la década de 1960, el urbanismo asistió a una revisión en profundidad. En un primer artículo, profundizamos en las primeras revoluciones urbanas que tuvieron al humanismo como eje vertebrador, y en el tercero, lo haremos nos acercaremos a la nueva visión científica que apostó por un planteamiento multidisciplinar de fuerte impronta metodológica (con contribuciones como la Ekística de Doxiadis o el enfoque sistémico de George Chadwick).
En este segundo artículo nos aproximamos a la revolución arquitectónica, que revisaría sus bases disciplinares y su relación con la ciudad, manifestándose en tres direcciones con referencias temporales (mirando hacia el pasado, hacia el presente o hacia el futuro). La arquitectura, sería planteada desde una óptica morfológica y, aunque se proclamaba su autonomía, se consideraba a la ciudad como una guía, un contexto para su desarrollo. Destacarían las aportaciones de Aldo Rossi, quien miró al pasado para profundizar en la memoria urbana generando la noción de Ciudad Análoga, o las de Robert Venturi, centradas en un presente donde primaba la comunicación, aunque jugaba irónicamente con los simbolismos del pasado. También serían remarcables las utopías futuristas y tecnológicas del grupo británico Archigram
Su influencia fue muy importante. Durante las siguientes décadas convivirían un neorracionalismo clasicista, con el más ecléctico y desinhibido postmodernismo y la irrupción del high-tech.

8 ago. 2015

Revoluciones urbanas en la década de 1960: 1. La reivindicación del humanismo.

Bryant Park en Nueva York es uno de los proyectos más celebrados en los que participó William Whyte aportando su metodología de análisis y proyecto.
Tras la Segunda Guerra mundial, la reconstrucción de las ciudades y sus crecimientos supusieron unos retos enormes ante los cuales los postulados del Movimiento Moderno se mostraron insatisfactorios. Así, a finales de la década de 1950 y, sobre todo, en los años sesenta, el urbanismo asistió a una revisión en profundidad. Tras una primera y trascendental reivindicación del protagonismo de las personas, vendrían otras oleadas “revolucionarias” tanto desde la arquitectura, con una óptica morfológica, (a través de las aportaciones de Aldo Rossi, Robert Venturi o las utopías de Archigram), como desde una nueva visión científica que apostaría por un planteamiento multidisciplinar de fuerte impronta metodológica (con contribuciones como la Ekística de Doxiadis o el enfoque sistémico de George Chadwick).
En este primer artículo abordaremos la primera oleada revolucionaria, que se manifestaría en tres focos principales, cuyo denominador común era restituir el humanismo como vector fundamental para la ciudad. El primer foco socavaría la ortodoxia moderna de los CIAM gracias a la sublevación de una nueva generación de arquitectos (agrupados bajo la etiqueta de TEAM X); el segundo, se aglutinaría alrededor de la Fundación Rockefeller, institución que financiaría una serie de estudios críticos a investigadores como Kevin Lynch, Jane Jacobs, Ian McHarg, Edmund Bacon o Christopher Alexander entre otros, que tendrían una enorme influencia sobre el urbanismo; y el tercer foco, avanzaría una innovadora metodología de análisis y diseño basada en el comportamiento de los ciudadanos, a partir de las experiencias de William Whyte o Jan Gehl.

1 ago. 2015

Rivalidades Urbanas: Lisboa frente a Oporto.

Iconos históricos de la arquitectura “vertical” de Lisboa (arriba, el elevador de Santa Justa) y Oporto (abajo, la Torre de los Clérigos).
La rivalidad urbana es una muestra muy particular de la competencia entre ciudades. Suele aparecer como consecuencia del tradicional antagonismo entre lugares próximos y de similar jerarquía, y se manifiesta con gran emotividad e incluso, en ocasiones, de manera irracional.
Lisboa y Oporto son las principales ciudades de Portugal y presentan, como dijo el escritor Eça de Queiroz, “una rivalidad incurable”. Como en todos estos casos, los enfrentamientos han generado muchos tópicos que perviven y son utilizados como arma arrojadiza. Pero, aunque la injusticia de los tópicos esconda muchos rasgos en común, ciertamente también existen entre ambas ciudades nítidas diferencias de identidad. En general, los contrastes suelen captarse con más intensidad al descubrirse por oposición y, por esta razón, poner a Lisboa y a Oporto en paralelo es un interesante ejercicio que ayuda a revelar ciertas especificidades de cada una de ellas.
Esta dialéctica urbana ya ha sido utilizada en este blog analizando ciudades en paralelo, como un método de aproximación a los rasgos distintivos de diversas ciudades.

25 jul. 2015

Oporto y la formación de Portugal.

Oporto ocupa la ladera de la ribera derecha del estuario del rio Duero.
Portugal nació como un pequeño condado vinculado a un municipio, Oporto, cuya denominación romana (Portu Cale) le otorgaría su nombre. Aquel modesto condado se independizaría y forjaría uno de los reinos medievales protagonistas de la reconquista cristiana de la Península Ibérica. Portugal iría ampliando su territorio peninsular hasta llegar a su configuración actual y acabaría constituyendo un imperio colonial que llevaría su enseña a todos los continentes.
Oporto, origen y motor del embrionario Portugal, perdería la capitalidad a favor de Coimbra, aunque esta sería trasladada definitivamente a Lisboa. Desde entonces, Oporto quedaría marginado del centro de decisión política y emprendería un nuevo rumbo que apuntaría hacia el mundo comercial (y en su momento industrial). De sus atarazanas salieron las revolucionarias carabelas que surcarían todos los mares y de sus tierras y bodegas el vinho do Porto, que alcanzaría renombre internacional. Hoy Oporto, es la segunda ciudad portuguesa y “capital del norte”, con aproximadamente 240.000 habitantes y un área metropolitana que ronda los dos millones y medio de personas.

18 jul. 2015

Salamanca y Coimbra, dos “ciudades universitarias” con vidas paralelas.

Entradas solemnes a la Universidad de Salamanca y de Coimbra.
La ciudad es un complejo multifuncional y nunca responde a una misión exclusiva. Pero hay casos en los que una de las actividades urbanas destaca sobre las demás hasta convertirse en una “seña de identidad” fundamental (por ejemplo, comercial, política, religiosa, portuaria, etc.)
Esto sucede en las llamadas “ciudades universitarias”. En ellas, la institución de enseñanzas superiores emerge como el rasgo definitorio principal, capaz de condicionar al resto de actividades urbanas. Las ciudades universitarias, cuentan con una idiosincrasia particular debido a su histórica vinculación con la cultura y por su especial ambiente, creado por una masa estudiantil que supone un porcentaje elevado en el total de la población (particularmente en periodo lectivo). El origen del calificativo hunde sus raíces en el Medioevo y, aún hoy, la universidad aglutina las esencias de estas ciudades y las determina social y económicamente, como es el caso de Oxford, Cambridge, Bolonia o Heidelberg, entre otras. No obstante, en la actualidad, la universidad no puede explicar completamente esas ciudades, pero es una clave fundamental para entenderlas.
En este sentido, la Península Ibérica cuenta con dos “ciudades universitarias” principales: Salamanca, en la que se instauró la primera universidad española y Coimbra que acoge la primera portuguesa (y segunda peninsular). Ambas ciudades presentan una historia muy paralela y cuentan con muchas similitudes pero, a pesar de ello, cada una muestra una poderosa personalidad que las hace muy diferentes.