9 dic. 2018

Fachadas que cuentan historias: la Ópera Garnier de París (1)


La fachada de la Ópera Garnier de París es una de esas que retienen la mirada del espectador y le cuentan una historia. Desde la plaza de acceso se aprecia el trampantojo que lleva a fusionar con la fachada principal elementos posteriores (como la cúpula o la cubierta a dos aguas del escenario con sus grupos escultóricos)
El espacio de las ciudades queda contenido por las fachadas de los edificios, que actúan como reguladoras de la relación entre los interiores arquitectónicos y los exteriores urbanos. Evidentemente, sus diferentes planteamientos resultan trascendentales para los espacios públicos. Esta circunstancia siempre ha motivado intensos debates acerca de si la arquitectura debía manifestar en su “epidermis” las funciones que alberga.
Paseando por la ciudad encontramos soluciones de todo tipo y podemos descubrir casos excepcionales en los que las fachadas retienen la mirada del espectador y le cuentan historias. Vamos a dirigirnos a París para analizar un ejemplo. Desde luego, el flâneur que vaga por las calles de la capital francesa puede disfrutar de un amplio muestrario, pero en este artículo vamos a destacar un caso especial: la fachada sur del Palais Garnier, la principal de la gran Ópera histórica parisina. Ese alzado cuenta con una profusión de esculturas, algunas de ellas de gran nivel, que narran la razón del edificio y su particular visión sobre el mundo de la música y de la ópera.


24 nov. 2018

Pienza, Urbino y Ferrara: las primeras ciudades del primer Renacimiento.


Pienza fue la primera experiencia urbana del humanismo renacentista. En la imagen la plaza central, Piazza Pio II.
Algo empezó a cambiar a lo largo del siglo XIV. La transformación fue gradual, pero terminaría siendo disruptiva, afectando a todos los órdenes de las sociedades occidentales. Los protagonistas eran conscientes de estar superando la Edad Media y proponían un Renacimiento, que ocurrió con especial intensidad en ciertas ciudades del norte de Italia y particularmente en Florencia. No obstante, esa nueva mentalidad no se encuentra plenamente instalada hasta bien entrado el siglo XV (el Quattrocento italiano). Es entonces cuando puede hablarse con propiedad de Renacimiento.
Desde el punto de vista del arte, más allá de la inspiración en el pasado idealizado y de la aparición de nuevas herramientas (como la perspectiva), en ese tiempo, se cambió la naturaleza de la labor artística y la consideración social de los creadores. En el caso de la arquitectura, personajes como Brunelleschi o Alberti establecerían nuevos métodos de trabajo y fijarían el nuevo lenguaje formal, pero, esas ideas que se materializaron en la arquitectura tardarían mucho en trasladarse al urbanismo.
Habría que esperar hasta la segunda mitad del siglo XV para encontrar las primeras realizaciones propiamente renacentistas. Esto sucedió en tres ciudades italianas que se convertirían en laboratorios urbanos: Pienza, Urbino y Ferrara.

17 nov. 2018

Las siete etapas históricas de la relación entre Ciudad y Deporte.


La relación entre el deporte y la ciudad se manifiesta de muchas maneras. Una de ellas es arquitectónica, y no sólo por la repercusión de los edificios deportivos sino también por su ausencia, ya que la desaparición de algunos puede dejar una huella indeleble. La Piazza Navona de Roma ocupa el lugar del antiguo Estadio de Domiciano (a la izquierda, reconstrucción hipotética del que también fue llamado Circus agonalis y, a la derecha, la plaza en su estado actual).
La relación entre ciudad y deporte ha pasado por una sucesión de siete etapas históricas diferenciables. Desde la aparición, en la antigua Grecia, de unas pruebas atléticas que serían el germen del futuro deporte hasta la época actual, en cada uno de esos periodos se fijarían claves que explican la práctica deportiva contemporánea. Además de esas aportaciones conceptuales, también se iría viendo modificada la interacción entre el deporte y la ciudad, pasando de ser algo inicialmente anecdótico hasta llegar a la intensidad del presente.
Precisamente, una de las diferencias entre las antiguas prácticas y el deporte actual tiene que ver con su distinta repercusión urbana. Hasta la época industrial la incidencia de todas esas actividades en las ciudades fue muy escasa, limitándose a la influencia de algunas edificaciones monumentales. Habría que esperar al siglo XIX para empezar a hablar propiamente de deporte y de sus efectos urbanos. A lo largo del siglo XX, el deporte se transformaría en un fenómeno de masas con una influencia trascendental en la ciudad y las tendencias que vienen reafirman la solidez del tándem deporte-ciudad.

5 nov. 2018

Cómo construir una “Ciudad Funcional” (a modo de mueble de Ikea) siguiendo el manual de instrucciones elaborado en Amsterdam en 1934.


El Plan de Extensión de Amsterdam, aprobado en 1935, se convirtió en una especie de manifiesto construido de la Ciudad Funcional. En la imagen, Buitenveldert, el último barrio que se desarrolló.
Los modelos urbanos son referencias aspiracionales que basculan entre la abstracción narrativa y la figuración ejemplar para fijar el rumbo de las ciudades. En algunas ocasiones excepcionales, esos anhelos toman forma, apareciendo como una utopía realizada.
Esto sucedió en Amsterdam, en 1934, cuando el Plan de Extensión de la ciudad (Algemeen Uitbreidingsplan, AUP) se convirtió en un manifiesto construido de la Ciudad Funcional. La capital de los Países Bajos se erigió como un innovador faro que orientaría a los funcionalistas de todo el mundo. A ello contribuyeron la abierta sociedad holandesa, su contexto legislativo y político, el disponer de suelo público o el liderazgo de un personaje muy comprometido con la modernidad: Cornelis van Eesteren.
La singularidad de la metodología y del proceso que siguió el AUP de Amsterdam nos permitirán aproximarnos al Plan siguiendo una analogía con el proceso de ensamblaje de un mueble de Ikea, como si fuéramos un bricoleur urbano construyendo una Ciudad Funcional.

27 oct. 2018

“Citius, altius, fortius” … y ¡más urbano! Consideraciones sobre la relación entre Ciudad y Deporte (y 3)


La interacción entre ciudad y deporte es cada día más intensa. En la imagen, el espacio Supersilken diseñado por BIG en Copenhague.
Más rápido, más alto, más fuerte”, el conocido lema deportivo puede ser completado con un cuarto reto: “más urbano”, porque la interacción entre deporte y ciudad es cada vez más intensa. En la ciudad nació el deporte como tal y la conexión entre la actividad y su espacio sería trascendental para ambos. De hecho, desde mediados del siglo XIX no puede entenderse el desarrollo urbano sin la contribución del deporte. Y, en la actualidad, consolidado como un fenómeno de masas, el deporte se está convirtiendo en un estilo de vida, transformando nuestras urbes con nociones tan significativas como la de “Ciudad Activa”.
Estamos explorando el concepto de deporte y su repercusión en la ciudad en un artículo dividido en tres partes. En la primera justificamos su modernidad y en la segunda parte profundizamos en “lo físico” y “lo lúdico” como ingredientes principales del mismo. En esta tercera y última parte, nos centraremos en el cambio de mentalidad social que hizo posible esa evolución, así como en una serie de “catalizadores” que aceleraron y dirigieron su gestación.

20 oct. 2018

“Citius, altius, fortius” … y ¡más urbano! Consideraciones sobre la relación entre Ciudad y Deporte (2)


Algunas carreras populares urbanas mantienen la hibridación entre lo físico y lo lúdico del deporte. En la imagen, la San Silvestre vallecana celebrada en Madrid en 2013.
Como consecuencia de los problemas generados por la Ciudad Industrial, se instaló en la sociedad una nueva mentalidad con unos objetivos orientados hacia la salud. El higienismo, que fue el nombre que recibió esa corriente de pensamiento y de acción, impulsó el nacimiento de la práctica social que llamamos deporte. Para ello, se fijó en actividades físicas y lúdicas que acompañaban al ser humano desde siempre y les aportó una nueva razón de ser. Hasta entonces su influencia en la ciudad había sido escasa, pero desde mediados del siglo XIX, con el nuevo enfoque, su incidencia fue creciendo hasta convertirse en fundamental para nuestras urbes actuales.
Estamos explorando el concepto de deporte y su repercusión en la ciudad en un artículo dividido en tres partes. En la primera justificamos su modernidad y sus rasgos esenciales. En esta segunda profundizaremos en sus dos componentes principales, el juego y el ejercicio físico, y en cómo estos convergieron para gestar el deporte actual; mientras que, en la tercera, nos centraremos en el cambio de mentalidad social que hizo posible esa evolución.

13 oct. 2018

“Citius, altius, fortius” … y ¡más urbano! Consideraciones sobre la relación entre Ciudad y Deporte (1)


La transformación urbana promovida por un evento deportivo tuvo uno de sus más exitosos ejemplos en la XXV Olimpiada celebrada en Barcelona en 1992.


Los nómadas neolíticos no practicaban deporte. Ni los jóvenes aristócratas griegos. Tampoco los guerreros ni los nobles medievales, o la plebe de aquellos tiempos remotos. Porque el deporte es una invención moderna y urbanita, aunque todos sus ingredientes acompañaban al ser humano desde su inicio y, por eso, existe cierta controversia terminológica sobre la afirmación anterior. No obstante, hay un acuerdo generalizado acerca de las radicales diferencias entre las actividades antiguas y las prácticas contemporáneas.
Vamos a reflexionar sobre el concepto de deporte y su repercusión en la ciudad. La relación es muy intensa y va en aumento, hasta el punto de que está marcando pautas cada vez más trascendentales para el diseño urbano. Entre las nociones más significativas derivadas de esta conexión se encuentra la de “Ciudad Activa”.
Desarrollaremos el tema en una serie de artículos, comenzando con unas consideraciones de base divididas en tres partes. En esta primera justificaremos la modernidad del concepto de deporte. En la segunda parte profundizaremos en sus dos componentes esenciales, el juego y el ejercicio físico, y en cómo estos convergieron para gestar el deporte actual; mientras que, en la tercera, nos centraremos en el cambio de mentalidad social que hizo posible esa evolución.