11 jun. 2019

Colonización interior española: poblados agrícolas del franquismo (una aproximación y varios ejemplos en los Monegros de Huesca)


Los pueblos de colonización construidos durante el franquismo constituyen un conjunto de gran interés urbano, arquitectónico y social. En la imagen, Cartuja de Monegros (Huesca)
No es lo mismo crear una ciudad singular que activar un programa de fundaciones urbanas. En estos casos, la exclusividad deja paso a la aplicación de modelos, como sucede en los procesos de colonización interior afrontados por muchos países para consolidar posiciones o mejorar el aprovechamiento del territorio propio.
A lo largo de la historia de España ha habido diferentes momentos en los que, por diferentes causas, se ha procedido a esa implantación sistemática de asentamientos. Una de esas programaciones se produjo tras la Guerra Civil, con los denominados poblados agrícolas del franquismo, que fueron el resultado de la política autárquica adoptada. Para potenciar la agricultura se apoyaron en dos bases: en primer lugar, en el agua, que debía transformar tierras de secano en regadíos y, en segundo lugar, en las gentes, en los colonos que se comprometían a sacarles rendimiento.
Entre mediados de la década de 1940 y principios de los setenta se construyeron aproximadamente trescientos pequeños pueblos de colonización, algunos proyectados por destacados arquitectos del momento, que constituyen un conjunto de gran interés urbano, arquitectónico y social. Vamos a acercarnos, como ejemplo, a las nuevas poblaciones que se levantaron en los Monegros de Huesca.

29 may. 2019

“La ciudad activa, clave de la sociedad sostenible”, artículo de opinión de Alfonso Arroyo en el periódico CincoDías.

El periódico CincoDías ha publicado el 28 de mayo un interesante artículo titulado "La ciudadanía activa, clave de la ciudad sostenible". Su autor es  Alfonso Arroyo, adjunto al presidente de Ingesport-GOfit, y en él se reflexiona sobre la pregunta ¿qué es una ciudad activa y saludable?

18 may. 2019

Las “puertas del cielo” (algunas consideraciones tipológicas sobre la entrada a las iglesias cristianas)


La transición entre el espacio exterior profano y el interior sagrado es un acto trascendente en los templos cristianos, que es magnificado por toda la fachada. En la imagen, Notre-Dame de París.
Los templos cristianos suelen seguir modelos formales basados en la funcionalidad litúrgica y en sus rituales, así como en un depurado simbolismo, además de estar también muy influidos por el estilo o las posibilidades tecnológicas de cada periodo. El recurso a la tipología es cuestionable en muchas de las construcciones posteriores al siglo XIX, pero es una constante en las realizadas antes de ese momento. No obstante, aunque las plantas, las secciones o las fachadas de aquellos edificios religiosos respetaban en lo esencial el ideal teórico, presentaban importantes variaciones respecto al mismo.
Esta variedad puede apreciarse en uno de los actos con más carga simbólica en las iglesias: la transición entre el espacio exterior profano y el interior sagrado. El templo es considerado por los creyentes la casa de Dios y las puertas, convertidas así en una especie de acceso al cielo, pretendían representar esa acción tan trascendente.
En relación con esto, vamos a explorar la entrada en iglesias y catedrales. Para ello nos fijaremos en su fachada principal, en el imafronte, con una atención especial a tres elementos esenciales para su configuración: su relación con el interior, la eventual presencia de torres y el número de puertas. Sobre esas bases señalaremos dos categorías diferentes de portada con algunos ejemplos concretos.

10 may. 2019

Cómo diseñar una ciudad renacentista (en versión española): recursos escenográficos en Alcalá de Henares.


Alcalá de Henares cuenta con un amplio catálogo de recursos de diseño urbano renacentista, empleados para conseguir determinados efectos escenográficos. En la imagen, la calle Santa Úrsula que va ensanchándose progresivamente para remarcar la entrada de la iglesia del convento de monjas agustinas de Santa María Magdalena. 
La etiqueta “renacentista” es controvertida y suele acompañarse de una serie de precisiones espaciales, temporales y también estilísticas, porque el Renacimiento no se extendió universalmente, ni su aceptación fue concurrente, y tampoco fue un movimiento monolítico, al verse particularizado por diferentes tradiciones regionales.
Las divergencias se acentúan si nos referimos al urbanismo, circunstancia que se acusó todavía más en la versión española de la ciudad renacentista. Para comprobarlo, en este artículo nos acercaremos a ciertos recursos de diseño urbano empleados entonces en nuestro país para conseguir determinados efectos escenográficos, aplazando para otra ocasión el análisis sobre trazados y estructuras urbanas.
Algunos de esos recursos fueron identificados por el arquitecto e historiador Luis Cervera Vera, que tomó Alcalá de Henares como campo de investigación. Los presentó en el libro “Resumen histórico del Urbanismo en España” escrito en colaboración con maestros como García Bellido, Torres Balbás, Chueca y Bidagor. Los ejemplos señalados, dejando al margen su interés didáctico, también pueden servir de guía particular para recorrer y comprender mejor el núcleo histórico de Alcalá, que por algo es patrimonio de la humanidad.

28 abr. 2019

Cómo diseñar una ciudad renacentista con escuadra y cartabón (en versión española): Valladolid tras el incendio de 1561.


Valladolid fue un laboratorio avanzado de las ideas urbanas del Renacimiento hispano gracias a la oportunidad surgida tras el devastador incendio de 1561. La geometría y el simbolismo presidieron la reconstrucción.
Según se dice, las desgracias nunca vienen solas. Algo supo de ello la ciudad de Valladolid en 1561, con la designación de Madrid como capital de España y el devastador incendio que destruyó una parte de la ciudad. Pero también se dice que no hay mal que por bien no venga y que de las crisis surgen oportunidades. Y también Valladolid se hizo eco de ello. La rápida reconstrucción del área quemada supuso la primera aplicación urbana en España de los criterios renacentistas que venían de Italia y lanzó al mundo la referencia morfológica de la Plaza Mayor, que se convertiría en el modelo para otras muchas plazas, tanto en la península como en América. Además, junto a aquel trazado, que se concibió como un alarde geométrico y simbólico, se comenzó a levantar en esos años y con el mismo espíritu renacentista la Catedral, un extraordinario proyecto de Juan de Herrera que, lamentablemente, no llegaría a concluirse.
Valladolid fue el campo avanzado del urbanismo renacentista hispano con aquel nuevo barrio, sus innovadores espacios urbanos y las renovadas edificaciones. No obstante, el ímpetu experimentador se vería frustrado porque el traslado del centro de poder a Madrid originaría un declive del que la ciudad castellana tardaría mucho en recuperarse.

19 abr. 2019

La gestación del Estadio Olímpico moderno: de la “ciudad blanca” de Chicago a la “white city” de Londres.


El “White City Stadium”, integrado en el recinto de la Exposición Franco-británica que se celebraba en Londres en 1908, alojó los Juegos de la Cuarta Olimpiada. Su escala inédita en Londres asombró a los visitantes y las competiciones fueron una atracción más.
En la Exposición Universal de Chicago celebrada en 1893 se levantó un edificio que inicialmente estaba previsto para la exhibición de ganado (de ahí su nombre, Live-Stock Pavilion), pero que acogió otros usos, entre ellos algunos deportivos. Aquella construcción recuperó e hibridó tipologías casi olvidadas (como el estadio griego o el anfiteatro romano) y supuso un primer paso hacia el modelo de escenario que caracterizaría al gran encuentro deportivo periódico que arrancó durante esos mismos años: los Juegos Olímpicos de la era moderna.
En aquella llamada “Ciudad Blanca” de Chicago se produjo, aunque de forma inconsciente y rudimentaria, el renacimiento del estadio. Tras diversos e importantes ajustes realizados en otras citas (Atenas, París, St. Louis), quince años después, otra exposición internacional también conocida como “ciudad blanca”, aunque ocurrida esta vez en Londres, presentó el White City Stadium, que sería el auténtico embrión del futuro. Desde aquel 1908, aun quedaría recorrido hasta fijar el modelo definitivo del estadio olímpico moderno, pero ese edificio, hoy desaparecido, señaló el camino a seguir.

8 abr. 2019

¡Comienza el espectáculo!: Ciudad y Deporte en el Imperio romano (Anfiteatros, Circos y Termas)


Los romanos crearon sus propios escenarios deportivos con un claro sentido del espectáculo. Arriba, recreación del Anfiteatro Flavio de Roma (el Coliseo) y debajo su estado actual.
En la antigua Roma se inauguraría una nueva etapa en la relación entre ciudad y deporte. Aunque los Juegos Panhelénicos se continuaron celebrando cuando Grecia fue anexionada al Imperio Romano, el espíritu pragmático de los conquistadores quedaba bastante alejado de la excelencia perseguida por la Hélade. Las ceremonias atléticas y el virtuoso agón griego no eran del gusto del pueblo latino y fueron sustituidos por festejos multitudinarios en los que gladiadores profesionales luchaban entre ellos o con fieras y en los que aurigas experimentados conducían sus cuadrigas a toda velocidad levantando pasiones (algo en lo que sí coincidieron con los helenos), porque lo que verdaderamente amaban los romanos era el espectáculo, otro ingrediente que se incorporaría al futuro deporte.
Para albergar esos eventos tan populares se crearon dos nuevos prototipos arquitectónicos: los anfiteatros y los circos, edificaciones monumentales que influirían notablemente en la estructura urbana y que serían referenciales para los escenarios deportivos modernos. Complementariamente, también nacería otra práctica, socialmente compleja, que se vincularía al agua y al baño dentro de unas construcciones específicas, las termas, que también tendrían una gran repercusión posterior.