¿Las ciudades tienen sexo? ¿Hay
diferencias de género entre ellas? ¿Es una cuestión
derivada de las toponimias o esconden algo más?
Estas
preguntas, aparentemente absurdas, nos dirigen hacia el mundo de los tópicos.
Todos estamos de acuerdo en lo peligroso que puede resultar el intento de
caracterizar una identidad urbana a partir de ellos. Son injustos con la
diversidad, demagógicos, a veces insultantes, discutidos y discutibles, pero
aunque los tópicos son un terreno
pantanoso, es indudable su capacidad para generar identidades, aunque sean problemáticas
y a veces difíciles de aceptar (en ocasiones son etiquetas establecidas por los
foráneos con ánimo de ofender, aunque en otras son proclamadas con orgullo por
los propios ciudadanos).
Los tópicos
no explican la realidad, pero, pueden invitar a la reflexión y permitir un
acercamiento, incluso divertido, al sustrato identitario de las ciudades y sus
gentes. Los tópicos suelen ser respuestas que, aunque puedan estar desenfocadas,
nos animan a meditar sobre las preguntas que las suscitaron y, ¿quién sabe?,
quizá descubramos algo.
Entonces, a
pesar de todos sus inconvenientes, comencemos
el año con humor, acercándonos, como divertimento,
al resbaladizo mundo de los tópicos para formularnos varias cuestiones
sobre las dos ciudades principales españolas, como por ejemplo ¿Es Madrid masculino como el chotis y Barcelona femenina como la sardana?






