29 oct 2016

Bruselas Art Nouveau y los inicios de la modernidad.

El Art Nouveau está muy presente en Bruselas. Imagen de la Avenue de la Jonction, en Saint-Gilles, con la Casa Hannon haciendo esquina.
Entre 1880 y 1890, Bruselas se convirtió en un centro principal del arte contemporáneo. Era la capital del país más industrializado de Europa y había conseguido consolidar una clase burguesa amante del arte y deseosa de novedades. Exposiciones, conciertos o publicaciones llevaron a la ciudad a posiciones de vanguardia, incluso superando en algunos aspectos a París. En ese caldo de cultivo emergería una visión del mundo diferente, en la que los artistas y arquitectos, opuestos al academicismo imperante, crearon un estilo innovador, apoyándose en los avances tecnológicos y aspirando a la “obra de arte total”.
Bruselas, con el Art Nouveau, se situó a la cabeza definiendo el nuevo rumbo, pero ese espíritu también fructificó en otros lugares recibiendo nombres diferentes, como el Jugendstil germano, el Modern Style británico, la Sezession vienesa, el Liberty italiano o el Modernismo catalán. No obstante, fue un movimiento muy contestado y tuvo una vida efímera, aunque imprescindible para entender los inicios de la modernidad del siglo XX.

15 oct 2016

Bruselas, en el laberinto de las identidades belgas.

El doble símbolo de Bélgica, el león flamenco y el gallo valón, escenifica el conflicto de identidad del país.
Hay quienes ven en Bélgica una identidad incierta, extraviada por las influencias francesas, holandesas o alemanas. Pero otros creen lo contrario, interpretando que Bélgica y Bruselas, su capital, expresan con inusitada nitidez la esencia de la nueva Europa, un continente multifacético, donde confluyen culturas muy diversas, procedentes también de otras partes del mundo.
A lo largo de la historia el territorio belga ha sido escenario de disputas entre grandes fuerzas europeas, siendo obligado a bascular entre posiciones antagónicas. Su capital, Bruselas ha reflejado esas tensiones y los deseos de superarlas. Esa búsqueda incesante de un equilibrio tan delicado, crearía una vocación de mediación y consenso, que potenciaría la estratégica posición de la ciudad y le permitiría convertirse en la “capital oficiosa” de la Unión Europea.
Bruselas es una amalgama cultural, lingüística, geográfica, social, religiosa, con fuertes tendencias “bipolares”, entre valones y flamencos, a los que se une, en la actualidad, una importante población musulmana. Nos aproximamos a las circunstancias históricas de ese territorio y a la evolución de su capital desde la creación de Bélgica en 1830, con el objetivo de comprender un poco mejor sus conflictos identitarios.

6 oct 2016

Cuando los nombres comunes de las calles tenían significado (artículo en el blog "Seres Urbanos" de EL PAÍS)

En la Gran Vía de Madrid, el nombre común acabó convertido en nombre propio. Foto de Urban Networks.
Nueva colaboración de Urban Networks con el periódico EL PAÍS (blog Seres Urbanos / Planeta Futuro). El artículo "Cuando los nombres comunes de las calles tenían significado" se ha publicado hoy, 6 de octubre de 2016.

24 sept 2016

Bulevares, calles con vocación de estancia: de París a Budapest.

Los bulevares son calles con vocación de estancia. Boulevard de Clichy en París.
Las calles de la ciudad cuentan con una función principal, estructurante y conectiva, caracterizada por el movimiento. Pero los espacios urbanos siempre son más complejos de lo que les atribuye una definición básica. Por ejemplo, algunas vías también participan de la noción de “estancia”, habitualmente asociada con las plazas.
Este es el caso de los bulevares, un innovador tipo de calle que surgió en el París de Luis XIV ocupando el espacio de sus murallas derribadas (de hecho, la palabra es un galicismo surgido del original, boulevard, derivado a su vez de la alemana Bollwerk, que significaba baluarte). Eran rondas anchas y arboladas, con gran capacidad para acoger tráficos diversos y que fueron muy apreciadas por los ciudadanos para pasear o descansar. Así, inicialmente, además de esa vocación estancial, los bulevares cumplían funciones estructurales, circunvalando el núcleo urbano. No obstante, a mediados del siglo XIX, también en París, la palabra se desvincularía de su etimología, aplicándose a cualquiera de los grandes ejes de la ciudad.
Vamos a rastrear los orígenes y evolución del tipo, y por eso nos dirigimos a la capital francesa y a Budapest, la capital húngara, calificada como una “París oriental”, en parte, por sus espectaculares bulevares.

19 sept 2016

Las siedlungen berlinesas y la vivienda social en la Alemania de entreguerras.

La siedlung de la herradura, en Britz es una de las colonias de vivienda social más emblemáticas del Berlín de la segunda mitad de la década de 1920.
El periodo de la República de Weimar (1918-1933) supuso para Alemania la llegada de la socialdemocracia, que tendría una gran incidencia en el campo de la vivienda social. Especialmente en la segunda mitad de la década de 1920, cuando a partir de nuevas fórmulas legislativas, financieras y técnicas, comenzaron a construirse muestras que serían ejemplares para el resto del mundo.
El derecho a una vivienda digna y el compromiso del Estado para procurar su oferta a las clases sociales más desfavorecidas puso en marcha un programa de vivienda pública revolucionario. Las experiencias del Nuevo Frankfurt o de las grandes siedlungen (colonias de viviendas) berlinesas alumbrarían un innovador modelo que haría frente al gravísimo déficit de alojamientos y a las lamentables infraviviendas colectivas (Mietskasernen) de la época imperial.
En este artículo se apuntan varios casos construidos en Berlín, una ciudad que en 1920 se había ampliado extraordinariamente. En la capital alemana se levantarían conjuntos tan emblemáticos como la Hufeisensiedlung de Britz, la Onkel-Toms-Hütte, la Weiße Stadt, o la Siemensstadt, en las que trabajaron arquitectos pioneros como Martin Wagner, Bruno Taut, Hans Scharoun o Walter Gropius.


20 ago 2016

Cómo convertir una ciudad musulmana en otra cristiana: los casos de Zaragoza y Belgrado (2. La occidentalización de Belgrado en los siglos XVIII y XIX)

La occidentalización de Belgrado tuvo una expresión fundamental en la regularización del trazado urbano.
Tras analizar el ejemplo de la “cristianización” de Zaragoza ocurrida en la Edad Media, nos aproximaremos al caso de Belgrado que, en otro tiempo más reciente (siglos XVIII y XIX) y, por lo tanto, con otros mecanismos urbanísticos, buscó un objetivo similar: borrar la huella de su pasado musulmán. Belgrado, bajo el dominio del Imperio Otomano, había olvidado la regularidad de sus trazas romanas y se había transformado en una ciudad oriental, presentando los rasgos típicos del modelo urbano islámico. Pero con los interrumpidos intentos austriacos y, sobre todo, tras la independencia conseguida, Belgrado puso en marcha un ansiado cambio radical de identidad para aparecer como una ciudad occidental europea.
No obstante, la herencia nunca desaparece del todo. Es recurrente la metáfora que relaciona la ciudad con los palimpsestos, aquellos antiguos manuscritos que reutilizaban pergaminos anteriores que, aunque hubieran sido borrados, todavía conservaban rastros de las tintas previas. La ciudad no es una hoja en blanco y ofrece la posibilidad de indagar en su memoria, aunque en ciertos momentos, una determinada sociedad haya hecho esfuerzos por eliminar cualquier rastro anterior indeseado.


15 ago 2016

Cómo convertir una ciudad musulmana en otra cristiana: los casos de Zaragoza y Belgrado (1. La cristianización de Zaragoza en la Edad Media)

La Seo de Zaragoza: ábsides románicos y muro mudéjar de la Parroquieta (imagen de José Antonio Abad)
Hay ciudades que, en un momento determinado de su historia, han buscado un cambio de look radical. Las motivaciones pueden ser diversas, existiendo causas políticas, económicas, religiosas, etc., pero, en cualquier caso, estas premeditadas y drásticas variaciones de identidad urbana son muy interesantes. Un ejemplo es el de las ciudades que han pertenecido a los ámbitos religiosos cristiano y musulmán y que han experimentado esas dos visiones diferentes del mundo. Muchas de esas urbes, cuando pasaron de un contexto a otro, iniciaron procesos de reconversión sustancial, que implicaron actuaciones urbanas trascendentales, tanto físicas como simbólicas.
En esta línea, vamos a repasar dos casos que, aunque similares, porque analizan la conversión de una ciudad islámica en una ciudad cristiana, lo hacen distantes en el tiempo y con circunstancias diferentes, lo que se traduce en mecanismos de intervención distintos. El primer caso es español y se produjo en la Edad Media: la “cristianización” de Zaragoza. El segundo ejemplo es Belgrado, la capital serbia, que en el siglo XIX quiso borrar sus huellas otomanas y aparecer como una ciudad occidental europea. Abordamos el tema en dos artículos. En este, recalaremos en Zaragoza y, en el siguiente, lo haremos en Belgrado.