25 abr 2020

El símbolo del paso en la ciudad histórica (y 3. Arcos de Triunfo)



Los Arcos de Triunfo han ido modificado su papel respecto al originario, aunque en algunos casos siguen sirviendo de escenario para desfiles y celebraciones multitudinarias. En la imagen, ceremonia del 14 de Julio en los Campos Elíseos de París con el Arco de Triunfo al fondo.
Nos estamos aproximando al símbolo del paso en la ciudad histórica con un artículo en tres partes. En la primera, profundizamos en sus claves conceptuales y formales y, en la segunda, en las Puertas urbanas. En esta tercera y última, nuestra mirada se dirige hacia los Arcos de Triunfo.
Atendemos así a otras significaciones de la noción de Puerta, aportadas desde el mundo del arte (escultura) y de la cultura, que nos permitirán entender algunos matices de esa peculiar construcción conmemorativa, porque un Arco de triunfo parece una puerta, pero no lo es, porque, a pesar de tener una configuración similar, su función era muy diferente, dado que estaban pensados para satisfacer la liturgia del poder.
Los Arcos de triunfo son una invención romana que proliferaría en tiempos del Imperio. Durante el periodo medieval serían escasamente utilizados, pero a partir del Renacimiento volverían con éxito, aunque con ajustes en su simbología. Incluso en el siglo XX, y también en el XXI, se han erigido estas piezas, algo anacrónicas respecto a su sentido, pero con una gran eficacia monumental.

18 abr 2020

El símbolo del paso en la ciudad histórica (2. Puertas urbanas)


La ciudad actual no tiene puertas urbanas, aunque conserve algunas históricas que han perdido su función original y han quedado como testimonio monumental del pasado. En la imagen Puerta de San Vicente, en Madrid.
Nos estamos aproximando al símbolo del paso en la ciudad histórica mediante un artículo con tres partes. Tras profundizar, en la primera, sobre sus claves conceptuales y formales, continuamos el recorrido analizando su materialización en casos concretos.
Comenzamos en esta segunda parte con las puertas urbanas, especialmente con las integradas en las antiguas murallas, defensivas, fiscales o políticas, que señalaban con rotundidad el límite entre el recinto interior de la ciudad, con sus derechos y obligaciones; y el mundo exterior, más o menos natural, porque muchas veces aparecían arrabales extramuros espontáneos, donde los fueros no tenían vigencia. Las puertas eran el punto de comunicación, manifestando la esencia del paso, pero se veían condicionadas, formal y funcionalmente, por requisitos militares, de control e inspección y también de representatividad.
Las ciudades actuales no tienen puertas, al menos como las antiguas. No obstante, algunas de aquellas puertas exteriores han logrado traspasar el tiempo, aunque relevadas de su misión original, y permanecen como monumentales testimonios de las generaciones que nos han precedido. Dejaremos para la tercera parte los Arcos de triunfo.

12 abr 2020

El símbolo del paso en la ciudad histórica (1. Concepto de Puerta y Arco de triunfo)


La puerta como símbolo de paso espacial y conexión entre dos mundos distintos puede tener tintes mágicos, pero también expresiones muy reales. La Puerta de Brandemburgo fue, en el Berlín doble de la Guerra Fría, un acceso prohibido. Con la reunificación, se convirtió en uno de los símbolos más poderosos del reencuentro entre las dos Alemanias y pasar por ella conserva una significación muy especial.
La que llamamos “ciudad histórica” es también nuestra ciudad, porque vivimos en ella. Ciertamente se concibió desde otro orden social, pero la hemos recibido como herencia y, con algunas adaptaciones, forma parte de nuestro espacio habitual. Algunos de sus elementos más importantes han podido conservarse, aunque hayan perdido su misión original, como sucede con las Puertas de las murallas o los Arcos de triunfo. Ambas construcciones, cada una con sus particularidades, materializaron la noción de transición espacial en las antiguas urbes (si bien no fueron las únicas)
Puertas urbanas y Arcos triunfales resultan anacrónicos para nuestra mentalidad, obstinada en el pragmatismo de lo funcional, pero, a pesar de ello, la noción de Puerta sigue siendo una referencia fundamental en el código expresivo de la Arquitectura.
Para profundizar en ello, nos aproximaremos al símbolo del paso en el espacio y a estas construcciones singulares que lo manifestaban. El artículo consta de tres partes: en esta primera nos acercaremos a sus claves conceptuales y formales; en la segunda, analizaremos las Puertas urbanas; y dejaremos para la tercera las consideraciones sobre los Arcos de Triunfo.

24 mar 2020

El Mediterráneo, un mar “arquitectónico” con estancias, pasillos o puertas.


El Mediterráneo es un mar con sentido “arquitectónico”. La analogía permite caracterizar un entorno con rasgos similares a los de un lugar terrestre, descubriendo, entre otras cuestiones, “estancias”, “pasillos” o “puertas”. En la imagen, Santorini, una de las islas Cícladas en el mar Egeo, que destaca entre las más apreciadas “estancias” mediterráneas.
No es lo mismo un mar que un océano. A pesar de sus muchas similitudes, las diferencias son notables y están basadas en criterios que atienden a la extensión y a la relación de las masas de agua con el litoral terrestre; pero, sobre todo, en cuestiones emotivas e irracionales que tuvieron su origen en el pensamiento mítico ancestral. Entonces, frente al océano, recóndito e incomprensible, el mar aparecía como algo asequible, entrañable, incluso relativamente amable y familiar.
En este artículo vamos a aproximarnos al Mar Mediterráneo, un mar que se convirtió en la referencia absoluta durante la antigüedad de la civilización occidental. Lo haremos a partir de una serie de consideraciones geográficas y culturales que le proporcionan un cierto sentido “arquitectónico”. La analogía permite caracterizarlo como si se tratara de un lugar terrestre, descubriendo, entre otros elementos, “estancias”, “pasillos” o “muros” y “puertas”. Así, la transfiguración de litorales e islas, rutas y estrechos, o pequeños mares locales con un nombre propio, irá describiendo un entorno singular, construido física y mentalmente por las diversas civilizaciones que lo han habitado y cuyo legado determina nuestras percepciones.

14 mar 2020

Cartografía hablada y cantada: entre la Odisea y los GPS.


La Odisea esconde, para algunos, indicaciones geográficas codificadas sobre los itinerarios que llevaban a los destinos idóneos para la colonización griega del Mediterráneo occidental. En la imagen, “Ulises y las sirenas”, óleo sobre tela pintado en 1909 por Herbert James Draper.
Recibir instrucciones verbales de orientación desde el navegador de un coche o desde una app en nuestros dispositivos móviles es algo habitual en la actualidad. Hasta la llegada de esta revolucionaria tecnología, otros medios cumplían esa misión (desde mapas en papel o libros hasta brújulas o astrolabios), pero en tiempos ancestrales, las indicaciones de viaje eran orales y debían recordarse. Para ello nada mejor que trufarlas con hechos memorables o dotarlas de musicalidad cantable.
No obstante, los datos de un itinerario eran entonces algo muy valioso y su transmisión estaba muy restringida. Por eso se utilizaban mecanismos de difusión en clave, escondiendo la información para guiar el viaje dentro de relatos míticos. Algunas de las grandes epopeyas de la antigüedad han sido interpretadas de esta manera, como sucede con uno de los principales poemas épicos de la Grecia arcaica: la Odisea, que fue transmitida de generación en generación hasta que Homero la fijó por escrito. Algunas teorías ven en ella una carta marítima con instrucciones ocultas para la colonización griega del Mediterráneo occidental (otras más atrevidas la ven como una ruta atlántica).
No es el único ejemplo, podemos encontrar desde otros textos milenarios hasta alguna exitosa canción contemporánea que señalan rumbos.


7 mar 2020

Laberintos: ¿la geometría de las ciudades? (y sus hilos de Ariadna)


Las ciudades desconocidas pueden aparecer como un dédalo de calles pudiendo experimentar en ellas la sensación de recorrer un laberinto sin encontrar el destino. Particularmente, esto sucede con el modelo de ciudad islámica antigua que ha sido caracterizado tradicionalmente como laberíntico. En la imagen Ghardaia en Argelia.
El laberinto es un espacio que sobrepasa su realidad física para aparecer como escenario simbólico. A partir del mito griego que le dio origen (la reclusión del Minotauro), esa fantástica construcción ha tenido formalizaciones muy diversas a lo largo de la historia, pero con una esencia común de metáforas trascendentes acerca de la vida humana. En la actualidad, siguen levantándose laberintos, aunque muy banalizados y vinculados principalmente al ocio.
Junto al sustantivo laberinto también surgió el adjetivo laberíntico para significar confusión, desorden o desorientación. Este último matiz es aplicable a muchas ciudades que cuentan con intrincadas estructuras urbanas, casi imposibles para los no residentes. Incluso las ciudades ordenadas plantean problemas para quienes no las transitan habitualmente. Por eso, en una analogía sobre esta dificultad de aprehensión, se habla del laberinto como la “geometría” conceptualmente característica de las ciudades.
Afortunadamente, al igual que el héroe Teseo, los ciudadanos también disponemos de ayuda para enfrentarnos al desconcertante “laberinto” urbano. Primero porque la arquitectura y los espacios urbanos nos proporcionan ciertos recursos de imagen (como lúcidamente advirtió Kevin Lynch), pero también porque contamos con diferentes “hilos de Ariadna” para facilitar nuestros desplazamientos: desde sistemas de señalización e información hasta sofisticadas herramientas cartográficas y de navegación.

7 feb 2020

Delimitación racional e irracional de territorios: aproximación a los Diagramas de Voronoi (y al sorprendente caso del mapa provincial español)

La correspondencia entre el plano de las provincias de la España peninsular y el Diagrama de Voronoi asociado a las capitales es sorprendente, más aún cuando al definir el primero faltaban muchos años para la formulación del segundo.
La sorprendente correspondencia entre la distribución provincial de la España peninsular y el Diagrama de Voronoi, construido a partir de la localización de las capitales, invita a reflexionar sobre los sistemas de organización territorial, que se mueven entre la irracionalidad (propiciada por avatares históricos, geográficos e incluso emocionales) y la racionalidad (que busca fórmulas objetivas, modelizables y pragmáticas)
Entre estos se encuentran los Diagramas de Voronoi, que dividen el espacio siguiendo criterios de proximidad, de cercanía a una serie de puntos de referencia. Su aplicación práctica abarca numerosos campos, siendo el urbanismo uno de los más destacados. En esta disciplina son muy útiles para analizar áreas de influencia de determinados servicios, para establecer recorridos óptimos o para evaluar la afección en un entorno de la implantación de ciertos elementos, entre otras cuestiones.
Esta técnica recibió un impulso extraordinario gracias a las posibilidades ofrecidas por los algoritmos desarrollados en la geometría computacional, hasta el punto de convertirse en una herramienta de análisis muy importante en los Sistemas de Información Geográfica (SIG), en la mapificación de resultados de big data o en aplicaciones de web mapping, wayfinding o sistemas de navegación, todos ellos imprescindibles en el mundo actual.