Bolonia es
una ciudad italiana con una larga historia, cuyo nombre se asocia a cuestiones
diversas. Por ejemplo, actualmente, el Plan
de Bolonia es conocido por todo el mundo como el que adapta los programas
de estudios universitarios para unificarlos dentro del espacio europeo, pero
hace algunos años, el Plan de Bolonia era la singular e
influyente propuesta de rehabilitación de su centro histórico.
El polémico e
innovador Plan para el Centro Histórico
de Bolonia, se convirtió, durante las décadas de 1970 y 1980, en una
referencia para las intervenciones en la ciudad antigua.
Abordamos
esta experiencia en dos etapas. En un primer artículo, ya nos aproximamos a la conformación
histórica de Bolonia y a la particular idiosincrasia política de la ciudad
tras la Segunda Guerra Mundial, que hizo
de ella un campo experimental para las
ideas urbanísticas de la izquierda.
En esta segunda parte nos aproximaremos a las propuestas fundamentales del Plan, que
desde su proclamado y radical contenido social, ofrecieron una rigurosa
metodología de análisis morfológico, la determinación de tipos arquitectónicos,
una exigente política de conservación o una decidida apuesta por la iniciativa
pública. Hoy, cuarenta y cinco años después, el intenso debate que suscitó
el Plan de Bolonia en toda Europa mantiene
frentes abiertos, por eso, obviando algunas de las propuestas utópicas que
realizó y aunque el contexto socioeconómico y cultural haya cambiado de forma
muy notable, repasaremos la actualidad
de algunas de sus ideas.






