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3 dic 2017

Nápoles, la identidad como producto de la diversidad (y 2)

Los contrastes identitarios de Nápoles superan el ámbito de lo urbano para ser también sociales. A la izquierda, calle de los Quartieri Spagnoli y a la derecha, Galería Umberto I.
La identidad napolitana es el producto de una peculiar fusión de elementos de origen diverso que ha logrado expresarse de forma nítida y reconocible, con rasgos distintivos que van desde una lengua propia, hasta las inolvidables canciones napolitanas y su sutil melancolía, o el carácter festivo, exagerado y casi pendenciero de sus gentes, entre otras manifestaciones. Su particular personalidad se refleja en una ciudad de contrastes, donde conviven trazados urbanos muy distintos (combinando orden y caos) con heterogéneos edificios (tanto esplendorosos como humildes), todo ello en una sugerente mezcla de languidez y nostalgia con optimismo y esperanza.
En la primera parte del artículo, analizamos las claves napolitanas desde su fundación hasta el final de la Edad Media, dejando para esta segunda la evolución a partir de entonces, cuando Nápoles emergió como una de las grandes capitales europeas (llegando a competir con Londres y París) que decayó tras la unificación italiana. No obstante, Nápoles mantiene ese irresistible atractivo que la convirtió en una de las ciudades más fascinantes del Mediterráneo.

26 nov 2017

Nápoles, la identidad como producto de la diversidad (1).

Bahía de Nápoles con la imponente presencia del Vesubio al fondo. Vida y muerte como extremos de la intensidad napolitana.
Algunas comunidades humanas pretenden fundamentar su identidad en una teórica “pureza de raza” mientras que otras muestran orgullosas la original fusión de procedencias diversas. En realidad, la integridad inmaculada es un mito porque, incluso en los casos supuestamente virtuosos, se pueden rastrear “contaminaciones” ocultas.
Un testimonio de esto es la ciudad, la construcción humana que mejor refleja la complejidad que constituye cualquier sociedad avanzada. La ciudad es el espejo de la inevitable mezcla que ha ido sedimentándose a lo largo de la historia y representa la idiosincrasia de los residentes en cada momento. En algunas ciudades, esa amalgama cultural e identitaria se manifiesta en grado superlativo. Nápoles es una de ellas.
Nápoles es una ciudad intensa, poco dada al término medio y cuyos excesos se muestran tanto en una población pasional como en un escenario que muestra huellas de las múltiples culturas que lo han conformado en su larga y agitada historia. Por Nápoles pasaron griegos, romanos y bizantinos, también normandos y aragoneses, o franceses y españoles. Todos dejaron huellas profundas que han generado una ciudad única, dotada de una personalidad irrepetible.
Nos acercaremos a la ciudad italiana en dos etapas. Este primer artículo avanzará hasta el final de la Edad Media, dejando para el segundo la evolución a partir de entonces.

14 oct 2017

Lo que pasa en Las Vegas…, ¡ya se puede contar!

El cartel de bienvenida a Las Vegas saluda al visitante en el sur del Strip, manteniendo la imagen característica de los años cincuenta y sesenta.
La célebre frase “What happens in Vegas, stays in Vegas” (lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas), que asimilaba la ciudad a un agujero negro que retenía el lado salvaje de sus visitantes, está perdiendo su justificación.
La también apodada “Sin City” (Ciudad del pecado) está transitando en los últimos años hacia ambientes más “correctos”. La industria del entretenimiento, aunque el juego sigue fuertemente implantado, está apostando por el ocio familiar. La proliferación de espectáculos para todos los públicos o la estrategia de diversificación de la base económica de la ciudad, están consiguiendo el “blanqueamiento” de la imagen de Las Vegas. Es esta línea, muchos de los nuevos y gigantescos resorts surgidos a lo largo del Strip, ofrecen una edulcorada imagen similar a parques temáticos, relacionados con la historia (el antiguo Egipto, el imperio romano, o la idealización de un medievo artúrico) o con recreaciones combinadas de otras ciudades como Nueva York, París o Venecia.

16 sept 2017

Asociaciones identitarias: la “glamurosa” conjunción de tres ciudades con tres pintores (Cadaqués/Dalí, Sitges/Rusiñol, Arlés/van Gogh)

El café Van Gogh en Arlés en una muestra de la recuperación de los paisajes del pintor.
Los procesos de generación de identidad urbana son, a veces, imprevisibles. Desde luego, todas las ciudades tienen un “mínimo común” que las iguala, pero hay algunas que cuentan con cualidades particulares que les permiten sobresalir. Estos rasgos singulares pueden tener expresiones muy diversas.
Una de ellas es la cultura, que en ciertas ciudades se ha apoyado en la asociación con algún artista genial que vivió en ellas y les transmitió parte de ese halo casi mágico que asignamos a los creadores. Sobre esa base, y aprovechando también otras virtudes, esas ciudades han logrado construir una imagen sofisticada y glamurosa muy apreciada.
En esta línea, vamos a aproximarnos a tres casos que tienen muchos puntos en común, tanto por su ubicación mediterránea, como por sus atractivos entornos y, sobre todo, por ese halo cultural que las ha convertido en lugares fascinantes para un turismo que busca algo más que playa y sol. Se trata de tres parejas de ciudad/artista: en la Costa Brava española, Cadaqués y Salvador Dalí; en la costa del Garraf, próxima a Barcelona, Sitges y Santiago Rusiñol; y, en la Provenza francesa, Arlés y Vincent van Gogh.

15 oct 2016

Bruselas, en el laberinto de las identidades belgas.

El doble símbolo de Bélgica, el león flamenco y el gallo valón, escenifica el conflicto de identidad del país.
Hay quienes ven en Bélgica una identidad incierta, extraviada por las influencias francesas, holandesas o alemanas. Pero otros creen lo contrario, interpretando que Bélgica y Bruselas, su capital, expresan con inusitada nitidez la esencia de la nueva Europa, un continente multifacético, donde confluyen culturas muy diversas, procedentes también de otras partes del mundo.
A lo largo de la historia el territorio belga ha sido escenario de disputas entre grandes fuerzas europeas, siendo obligado a bascular entre posiciones antagónicas. Su capital, Bruselas ha reflejado esas tensiones y los deseos de superarlas. Esa búsqueda incesante de un equilibrio tan delicado, crearía una vocación de mediación y consenso, que potenciaría la estratégica posición de la ciudad y le permitiría convertirse en la “capital oficiosa” de la Unión Europea.
Bruselas es una amalgama cultural, lingüística, geográfica, social, religiosa, con fuertes tendencias “bipolares”, entre valones y flamencos, a los que se une, en la actualidad, una importante población musulmana. Nos aproximamos a las circunstancias históricas de ese territorio y a la evolución de su capital desde la creación de Bélgica en 1830, con el objetivo de comprender un poco mejor sus conflictos identitarios.

20 ago 2016

Cómo convertir una ciudad musulmana en otra cristiana: los casos de Zaragoza y Belgrado (2. La occidentalización de Belgrado en los siglos XVIII y XIX)

La occidentalización de Belgrado tuvo una expresión fundamental en la regularización del trazado urbano.
Tras analizar el ejemplo de la “cristianización” de Zaragoza ocurrida en la Edad Media, nos aproximaremos al caso de Belgrado que, en otro tiempo más reciente (siglos XVIII y XIX) y, por lo tanto, con otros mecanismos urbanísticos, buscó un objetivo similar: borrar la huella de su pasado musulmán. Belgrado, bajo el dominio del Imperio Otomano, había olvidado la regularidad de sus trazas romanas y se había transformado en una ciudad oriental, presentando los rasgos típicos del modelo urbano islámico. Pero con los interrumpidos intentos austriacos y, sobre todo, tras la independencia conseguida, Belgrado puso en marcha un ansiado cambio radical de identidad para aparecer como una ciudad occidental europea.
No obstante, la herencia nunca desaparece del todo. Es recurrente la metáfora que relaciona la ciudad con los palimpsestos, aquellos antiguos manuscritos que reutilizaban pergaminos anteriores que, aunque hubieran sido borrados, todavía conservaban rastros de las tintas previas. La ciudad no es una hoja en blanco y ofrece la posibilidad de indagar en su memoria, aunque en ciertos momentos, una determinada sociedad haya hecho esfuerzos por eliminar cualquier rastro anterior indeseado.


15 ago 2016

Cómo convertir una ciudad musulmana en otra cristiana: los casos de Zaragoza y Belgrado (1. La cristianización de Zaragoza en la Edad Media)

La Seo de Zaragoza: ábsides románicos y muro mudéjar de la Parroquieta (imagen de José Antonio Abad)
Hay ciudades que, en un momento determinado de su historia, han buscado un cambio de look radical. Las motivaciones pueden ser diversas, existiendo causas políticas, económicas, religiosas, etc., pero, en cualquier caso, estas premeditadas y drásticas variaciones de identidad urbana son muy interesantes. Un ejemplo es el de las ciudades que han pertenecido a los ámbitos religiosos cristiano y musulmán y que han experimentado esas dos visiones diferentes del mundo. Muchas de esas urbes, cuando pasaron de un contexto a otro, iniciaron procesos de reconversión sustancial, que implicaron actuaciones urbanas trascendentales, tanto físicas como simbólicas.
En esta línea, vamos a repasar dos casos que, aunque similares, porque analizan la conversión de una ciudad islámica en una ciudad cristiana, lo hacen distantes en el tiempo y con circunstancias diferentes, lo que se traduce en mecanismos de intervención distintos. El primer caso es español y se produjo en la Edad Media: la “cristianización” de Zaragoza. El segundo ejemplo es Belgrado, la capital serbia, que en el siglo XIX quiso borrar sus huellas otomanas y aparecer como una ciudad occidental europea. Abordamos el tema en dos artículos. En este, recalaremos en Zaragoza y, en el siguiente, lo haremos en Belgrado.

2 abr 2016

Ciudades de colores. La identidad de las ciudades a través de la pigmentación urbana.

La identidad se construye desde el reconocimiento de elementos idiosincráticos muy diversos. Algunas ciudades han logrado expresar su singularidad a través del color que predomina en su “paisaje urbano” (al menos en el de sus zonas más tradicionales e históricas). En algunos casos, el lento discurrir de la historia ha ido decantando una pigmentación de forma natural, casi siempre vinculada a los materiales del entorno próximo (piedra, ladrillo, etc.). En otras ocasiones, el color es añadido y tiene justificaciones ambientales o culturales, aunque también existen ejemplos mucho más artificiales, en los que algunas ciudades han forzado su cromatismo para lograr ese efecto identitario (habitualmente con fines turísticos).
Ciudades como Salamanca, Zaragoza, Sevilla, Gerona, Burdeos, Toulouse, o pueblos casi anónimos que aparecen blancos o negros (incluso ¡azules!), son casos en los que el color emerge como una seña de identidad principal.

20 jun 2015

Sentimientos de Pertenencia y Desarraigo: apuntes para un debate sobre Identidad Urbana (1. La noción de Comunidad).

“Vínculos de Identidad Urbana”. Obra de la artista chilena Marcela Carvajal (2009)
La identidad es un tema complejo y esquivo que permite diversos acercamientos. Uno de ellos deriva de su controvertida relación con las comunidades humanas y las dinámicas sociales de inclusión/exclusión. En este contexto, nos interesa especialmente la conexión entre las nociones de comunidad e identidad con el concepto de territorialidad.
Muchas comunidades no son territoriales. Pueden compartir ideas o bienes físicos y no encontrarse adscritas a ningún espacio concreto (por ejemplo, ser socio de Amnistía Internacional, pertenecer a la comunidad trekkie, ser accionista de Repsol, o ser miembro de la Iglesia católica). Otras, en cambio, encuentran su principal razón de ser en un determinado lugar que tienen en común (que pueden incorporar o no el sentido de propiedad). Estas comunidades “territoriales”, en las que el espacio protagoniza la identidad del grupo, son nuestro objetivo.
En esta línea, la ciudad sería un espacio físico (y mental) que se incorporaría como clave identitaria, llegando, en algunos casos, a ser la justificación sustancial en la conformación de grupos. En estos, el papel de la Arquitectura y del Espacio Urbano adquiere una trascendencia primordial.
El artículo se divide en tres partes. En esta primera nos aproximaremos al concepto de comunidad y sus implicaciones espaciales (acercándonos a nociones como patria (patriota), nación (nacionalista), país (paisano) o a ciertas asociaciones urbanas). Dejaremos para la segunda entrega la Identidad y el Sentimiento de Pertenencia. La tercera y última, reflexionará sobre la noción de Desarraigo.

11 ago 2014

La ciudad como metáfora: Berlín de Lou Reed

Junto a las ciudades materiales, de piedra, acero, ladrillo u hormigón, emergen inseparables otras inmateriales que se conforman con historias, sueños, tópicos, recuerdos y otras cuestiones etéreas. En ocasiones, estas ciudades intangibles pueden adquirir más fuerza en el inconsciente colectivo que las reales, proyectando una poderosa imagen simbólica que transforma a la ciudad en una metáfora.
Berlín, es uno de esos casos. Durante una época fue una ciudad símbolo. Dividida en dos partes enfrentadas, la ciudad doble era la herida desgarrada a la que recurrieron muchos artistas como metáfora de la desesperanza, de la decadencia, del desengaño, de la falta de futuro. Pero además contaba con un sector occidental muy atractivo para una juventud que buscaba una vida bohemia y alternativa, alimentando nuevas metáforas.
Por todo ello, Lou Reed situó en Berlín su obra más oscura, trágica y dura, donde transcurrían dos vidas condenadas, perdidas en una decadencia insoportable. En 1973, publicó su tercer álbum en solitario: “Berlin”, un disco angustioso, cuyo inicial fracaso comercial no impidió que se convirtiera en una obra de culto. Lou Reed nunca lo interpretó completo en directo, hasta treinta y tres años después, en 2006, cuando Julian Schnabel dirigió un film-concierto sobre la obra, que originaría una película y un nuevo disco.

4 ene 2014

¿Es Madrid masculino y Barcelona femenina? (Consideraciones sobre algunos tópicos urbanos que afectan a las dos ciudades)

¿Las ciudades tienen sexo? ¿Hay diferencias de género entre ellas? ¿Es una cuestión derivada de las toponimias o esconden algo más?
Estas preguntas, aparentemente absurdas, nos dirigen hacia el mundo de los tópicos. Todos estamos de acuerdo en lo peligroso que puede resultar el intento de caracterizar una identidad urbana a partir de ellos. Son injustos con la diversidad, demagógicos, a veces insultantes, discutidos y discutibles, pero aunque los tópicos son un terreno pantanoso, es indudable su capacidad para generar identidades, aunque sean problemáticas y a veces difíciles de aceptar (en ocasiones son etiquetas establecidas por los foráneos con ánimo de ofender, aunque en otras son proclamadas con orgullo por los propios ciudadanos).
Los tópicos no explican la realidad, pero, pueden invitar a la reflexión y permitir un acercamiento, incluso divertido, al sustrato identitario de las ciudades y sus gentes. Los tópicos suelen ser respuestas que, aunque puedan estar desenfocadas, nos animan a meditar sobre las preguntas que las suscitaron y, ¿quién sabe?, quizá descubramos algo.
Entonces, a pesar de todos sus inconvenientes, comencemos el año con humor, acercándonos, como divertimento, al resbaladizo mundo de los tópicos para formularnos varias cuestiones sobre las dos ciudades principales españolas, como por ejemplo ¿Es Madrid masculino como el chotis y Barcelona femenina como la sardana?