Mostrando entradas con la etiqueta Ciudad Funcional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciudad Funcional. Mostrar todas las entradas

5 nov 2018

Cómo construir una “Ciudad Funcional” (a modo de mueble de Ikea) siguiendo el manual de instrucciones elaborado en Amsterdam en 1934.


El Plan de Extensión de Amsterdam, aprobado en 1935, se convirtió en una especie de manifiesto construido de la Ciudad Funcional. En la imagen, Buitenveldert, el último barrio que se desarrolló.
Los modelos urbanos son referencias aspiracionales que basculan entre la abstracción narrativa y la figuración ejemplar para fijar el rumbo de las ciudades. En algunas ocasiones excepcionales, esos anhelos toman forma, apareciendo como una utopía realizada.
Esto sucedió en Amsterdam, en 1934, cuando el Plan de Extensión de la ciudad (Algemeen Uitbreidingsplan, AUP) se convirtió en un manifiesto construido de la Ciudad Funcional. La capital de los Países Bajos se erigió como un innovador faro que orientaría a los funcionalistas de todo el mundo. A ello contribuyeron la abierta sociedad holandesa, su contexto legislativo y político, el disponer de suelo público o el liderazgo de un personaje muy comprometido con la modernidad: Cornelis van Eesteren.
La singularidad de la metodología y del proceso que siguió el AUP de Amsterdam nos permitirán aproximarnos al Plan siguiendo una analogía con el proceso de ensamblaje de un mueble de Ikea, como si fuéramos un bricoleur urbano construyendo una Ciudad Funcional.

16 ene 2016

El primer Centro Histórico “moderno”: La reconstrucción de Rotterdam y el Lijnbaan.

Tras los bombardeos de 1940, el corazón de Rotterdam fue “sustituido” por el primer Centro Histórico “moderno” Arriba, Hofplein en 1930 y debajo en 2014. En la esquina inferior derecha se encuentra el Ayuntamiento, uno de los pocos edificios anteriores al desastre. 
En 1940, la Alemania nazi arrasó el corazón de Rotterdam para forzar la rendición del gobierno holandés. Las cifras de la destrucción fueron desoladoras. La ciudad vio desaparecer su centro histórico y se enfrentó a su reconfiguración. Las primeras propuestas, realizadas todavía durante la contienda, y que abogaban por la reconstrucción, darían paso finalmente a un plan que transformaría radicalmente el núcleo original desde el ideario funcionalista.
El Plan, diseñado por Cornelis van Traa en 1946, sería la primera actuación integral del racionalismo en un casco antiguo (aunque en este caso hubiera sido arruinado por las bombas y los incendios) y, en consecuencia, Rotterdam se convirtió en una guía para la intervención moderna en centros históricos. El cambio afectó a la estructura urbana, que rechazó mucho del trazado anterior; a los usos, que quedaron perfectamente zonificados, priorizando la actividad económica y el ocio; y a la arquitectura, que siguió el Estilo Internacional.
Entre las piezas destacables se encontraba el área comercial Lijnbaan, un nuevo concepto diseñado por Jacob Bakema y Jo van den Broek en 1953, que se convertiría en la primera calle peatonal comercial europea e influiría notablemente en el desarrollo de otras ciudades.

5 sept 2015

“Nuevo Belgrado” (Novi Beograd), ¿la Ciudad Funcional del doctor Frankenstein?

El tortuoso proceso sufrido por Novi Beograd (Nueva Belgrado) lo ha convertido en un conjunto multiforme y desfigurado muy criticado. Arriba bloques de las manzanas 61, 62 y 63. Debajo a la izquierda el Palacio de Serbia. A la derecha la Torre Genex y la Iglesia ortodoxa de San Demetrio.
Uno de los primeros proyectos de Ciudad Funcional realizados en  Europa arrancaría en Belgrado, la capital de Serbia, a finales de la década de 1940. Esta sería Novi Beograd (Nuevo Belgrado), la extensión de la ciudad pensada para acoger las principales instituciones conjuntas de la naciente República Federal Popular de Yugoslavia y para absorber el gran crecimiento de población producido tras la Segunda Guerra Mundial. La propuesta de Novi Beograd tendría también un alto contenido simbólico. Quería significar la ruptura con un pasado dramático, la expectativa de un nuevo futuro para los eslavos del sur (pues eso es lo que significa Yugoslavia) y, además, ser un escaparate de la versión socialista de la ciudad moderna.
Pero todas esas ilusiones se revelaron infundadas. La ausencia de objetivos claros y compartidos, la falta de visión de conjunto, la excesiva politización, las desavenencias entre los sucesivos planificadores, las variaciones constantes durante el largo proceso, o las diferentes crisis económicas y políticas (incluyendo cruentas guerras como las que desmembraron el país en los años noventa), fueron creando un monstruo multiforme y desfigurado que se asemejaba a un producto del doctor Frankenstein.
Nuevo Belgrado fue una utopía que se desvaneció entre las disputas internas y el pragmatismo de la cruda realidad. Denostado por la crítica (a pesar de contar con estimables muestras arquitectónicas), apartado de la historia moderna “oficial” (aunque siguió fielmente los principios de la Carta de Atenas, con sus virtudes y sus defectos), rechazado por muchos de sus habitantes (que la tachan de gris, inhumana, de ciudad-dormitorio, de recinto de marginalidad, etc.), actualmente, Novi Beograd sigue todavía incompleto y supone un reto muy importante para técnicos y políticos que aspiran a reorientar su cuestionada realidad.

14 feb 2015

De la Weissenhof (1927) a la Interbau (1957): los extremos temporales del urbanismo funcional canónico (en Europa).

Arriba, imagen de la Weissenhof de Stuttgart de 1927. Debajo, imagen de la Interbau 1957 celebrada en Berlín.
Las vanguardias arquitectónicas que alumbrarían el Movimiento Moderno fueron consolidándose en la década de 1920. El funcionalismo sería su gran credo y se mantendría vigente, dentro del marco canónico, hasta finales de los años cincuenta. Durante esos treinta años, los arquitectos racionalistas se fueron reuniendo periódicamente en los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna (los CIAM), en los que se iría definiendo una buena parte de su doctrina y, en particular, las bases de la Ciudad Funcional, el modelo de ciudad más característico del siglo XX.
Aunque hubo propuestas teóricas sobre la Ciudad Funcional (como la Ville Radieuse de Le Corbusier) y se lograron construir ejemplos completos en países del Tercer Mundo, como Chandigarh, Brasilia o Islamabad, en Europa se levantaron dos “muestras” singulares. Fue en el principio y en el final del Movimiento y se convirtieron en “manifiestos construidos”. Fueron dos exposiciones internacionales de arquitectura que reunieron arquitectos afines y ofrecieron una colección de obras representativas. En 1927 se construyó en Stuttgart la Weissenhof Siedlungen, expresando los valores de la vanguardia de ese momento, mientras que tres décadas después se levantó en el barrio Hansaviertel de Berlín la Interbau 1957 que supondría el canto del cisne del Funcionalismo que, a partir de entonces, evolucionaría hacia otros horizontes menos dogmáticos.


7 feb 2015

Crónica breve de los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna (CIAM).

Cartel del CIAM VII celebrado en Bérgamo.
A lo largo de treinta años, entre 1928 y 1959, los CIAM (Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna) reunieron a los arquitectos de vanguardia, quienes fueron levantando acta del movimiento que caracterizó el siglo XX. En esos encuentros se fue construyendo buena parte del cuerpo teórico de la arquitectura y de la ciudad racionalista.
Como todas las obras clásicas de teatro, el conjunto de los once CIAM se desarrolló en tres actos: planteamiento, nudo y desenlace. Durante los cuatro primeros se definieron las bases que culminarían en la Carta de Atenas, el manifiesto de la Ciudad Funcional escrito en 1933. Los cuatro siguientes consolidaron las claves del movimiento, a la vez que asistían a la emergencia de discrepancias internas. Los tres últimos prepararían la necrológica del movimiento. Aquel extraordinario edifico doctrinal se resquebrajaría dinamitado desde dentro por una nueva generación de arquitectos (la denominada tercera generación) que reivindicaron las emociones humanas como ingrediente ineludible de la arquitectura y de la ciudad.
En 1959, el CIAM XI cerró la historia de unos congresos que tendrían una relativa continuidad en las posteriores reuniones del TEAM X, el grupo “rebelde”.

23 jun 2012

La triada de la Ciudad Funcional: Chandigarh, Brasilia e Islamabad. Función, Arte y Método.


Las tres ciudades, Chandigarh, Brasilia e Islamabad según los planos originales de sus autores, Le Corbusier, Costa y Doxiadis.

Quizá la etiqueta funcionalista sea la más aceptada por la comunidad historiográfica para referirse al modelo de ciudad surgido del movimiento moderno del siglo XX. Pero además de Ciudad Funcionalista, también se conoce como Ciudad del Movimiento Moderno o Ciudad Moderna, e igualmente como Ciudad Racionalista. Estos adjetivos, se suelen utilizar como sinónimos cuando, en realidad, ofrecen matices que los diferencian.
El calificativo funcionalista privilegia el punto de vista fisiológico. La referencia al Movimiento Moderno, en cambio, entronca con una tradición estilística más preocupada por la expresión formal. Por último, el Racionalismo, utilizado como epíteto, hace referencia a una actitud que busca destacar los aspectos estructurales y sus patrones de organización y crecimiento.
Chandigarh, Brasilia e Islamabad son tres hitos urbanos creados a mediados del siglo XX y reconocidos como cumbres del funcionalismo. Las tres ciudades, son ciudades de autor, y cada una de ellas, expresa la visión de su creador, particularizando un enfoque diferente en cada caso.
Chandigarh (la ciudad desde la Función) fue planteada por Le Corbusier como un organismo , preocupándose de su funcionamiento (aunque la arquitectura corbusierana destaque sobre este primer objetivo); Brasilia (la ciudad desde el Arte), diseñada por Lucio Costa y Oscar Niemeyer, será la ciudad más poética y expresiva, tanto por su trazado personalísimo como por su espectacular arquitectura; mientras que Islamabad (la ciudad desde el Método), concebida por Constantinos Doxiadis, verá primadas sus pautas estructurales, de hecho, Doxiadis se limitó al trazado del máster plan y la arquitectura fue desarrollada por muchos autores.
La radicalidad de sus planteamientos las convirtió en paradigmas de un modelo de ciudad, tan admirado como denostado.