26 may 2018

México Virreinal (o Novohispano): del “reciclado” urbano a la hibridación de culturas.


El Zócalo, la gran Plaza Mayor creada en la época virreinal, sigue siendo el principal icono urbano de la Ciudad de México.
Tras habernos aproximado al México prehispánico, abordamos en este artículo la siguiente etapa urbana de la capital mexicana: la ciudad virreinal española.
Los imperios solían encontrarse con un dilema al conquistar nuevos territorios: mantener la primacía de determinadas ciudades o descabezar los territorios para fundar nuevas urbes de referencia. Era muy habitual apostar por lo segundo para manifestar nítidamente el comienzo de una nueva época, pero la decisión de Hernán Cortés, el conquistador del territorio mexicano, fue la contraria. Cortés decidió reutilizar las estructuras preexistentes, empezando por la ciudad capital, Tenochtitlán, aunque había quedado muy dañada en la batalla.
Este ejercicio de “reciclaje urbano”, que propició la continuidad histórica, fue posible, en buena parte, por la congruencia de los modelos azteca y español. A partir de esa sintonía elemental, fundamentada en la trama ortogonal, se produciría una hibridación (mestizaje) de culturas que daría origen al México Virreinal (o México Novohispano), una ciudad que acabaría fascinando a propios y extraños.