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24 feb 2019

La arquitectura como soporte de comunicación: fachadas entre la “novela gráfica” y la televisión (2. Pantallas de LEDs)


Ciertas ciudades principales han visto como alguno de sus centros neurálgicos se han transformado gracias a concentraciones de luz e imágenes que han potenciado su papel como iconos urbanos contemporáneos. De izquierda a derecha: Nueva York (Times Square), Tokyo (Shibuya Hachiko) y Londres (Piccadilly Circus).
La arquitectura cuenta con una capacidad comunicativa inherente basada en un lenguaje propio. Pero esto no le ha impedido prestarse como vehículo para transmitir ideas ajenas a la disciplina o para contar historias muy variadas. Pudimos comprobarlo en la primera parte de este artículo, en el que “leímos” novelas gráficas de piedra en las portadas de la iglesia de San Pablo y del Colegio de San Gregorio, ambos en Valladolid, o en la fachada de la Universidad de Salamanca.
Pero estas propuestas históricas poco tienen que ver con las opciones actuales que han cambiado la escultura o la pintura por pantallas de LEDs de gran formato cuya luminosidad enciende la comunicación, pero oscurece la arquitectura. Estas nuevas fachadas ofrecen contenidos que también son muy diferentes, vinculados mayoritariamente al mundo de la publicidad. Además, pueden utilizar tecnologías sorprendentes para interactuar con el viandante.
Algunas de las principales ciudades han visto como sus centros neurálgicos se han transformado gracias a esas concentraciones de luz e imágenes y han potenciado su papel como iconos urbanos contemporáneos. Lo comprobaremos acudiendo a Nueva York (Times Square), Londres (Piccadilly Circus) y Tokyo (Shibuya Hachiko) para “ver la televisión”.

1 oct 2018

Paradojas de Washington y Nueva York: cómo una ciudad nueva se refugió en el pasado y otra antigua miró al futuro, entre otras contradicciones.


A la izquierda la trama de Washington. A la derecha, la de Manhattan. La capital de los Estados Unidos y Nueva York son dos ciudades con divergencias muy reveladoras acerca de sus respectivas identidades.
Washington y Nueva York se miran de reojo. Washington es la capital de los Estados Unidos, pero, para muchos, Nueva York es la capital oficiosa del mundo. Son dos ciudades muy distintas, cuyos contrastes radicales resultan muy reveladores acerca de sus respectivas identidades.
El primer Plan de Washington se preparó en 1791 y, veinte años después, en 1811, el denominado Plan de los commissioners fijaba el trazado de la ampliación de Nueva York. En esas dos décadas se pasó desde una de las muestras más acabadas del urbanismo clasicista, pletórico de gestualidad y simbolismo, hasta una de las primeras manifestaciones del urbanismo moderno, donde la eficacia y la seriación se convirtieron en criterios fundamentales. Paradójicamente, la recién nacida Washington se refugió en el pasado revistiéndose de clasicismo, mientras que Nueva York, una de las ciudades más antiguas de Norteamérica, apostó por el futuro, promoviendo la modernidad. Pero estas no son sus únicas contradicciones internas, ni agotan tampoco las diferencias entre ellas.

17 feb 2018

Poniendo nombres: acrónimos de Nueva York (SoHo, NoHo, TriBeCa, NoLIta, DUMBO, …)

El SoHo neoyorquino es uno de los primeros barrios que utilizaron acrónimos como expresión de su singularidad, principalmente arquitectónica, aunque también social y urbana. En la imagen, fachadas de Broadway entre el cruce de Broome y Canal St. (al fondo se eleva el edificio de Broadway 401)
Poner nombre a las cosas es una forma de “apropiación”. Con ese acto dejan de ser entes indiferenciados y entran a formar parte, en cierto modo, de nosotros mismos. Así, cuando se bautiza una montaña, un rio, un bosque, una ciudad, un barrio, una calle o a cualquier otro elemento físico de nuestro entorno, estamos singularizándolo, incorporándolo a nuestra vida. De hecho, la personificación de los lugares que nos acompañan es una de las dimensiones principales del acto de “habitar”.
En las ciudades, las diferentes necesidades organizativas, administrativas o de orientación, exigen la asignación de identificadores (sean números o palabras). Estos distintivos son conocidos y compartidos por los ciudadanos, consolidando la relación íntima entre la ciudad y sus residentes. Ahora bien, más allá de los nombres oficiales, surgen calificativos, a veces espontáneos y populares y otras premeditados dentro de un “laboratorio”, que buscan otro tipo de objetivos. Por ejemplo, respondiendo a cuestiones relacionadas con el sentimiento de pertenencia o también a intereses menos emocionales como las estrategias inmobiliarias que pretenden implantar una imagen de marca.
Los neoyorquinos son especialistas en poner nombres propios a sus barrios más singulares, independientemente de cómo se llamen oficialmente. Algunas de esas denominaciones han alcanzado un gran reconocimiento internacional. Entre ellas destacan el caso especial de los acrónimos, como SoHo, NoHo, TriBeCa, NoLIta, DUMBO, NoMad, etc.


28 oct 2017

La irregularidad creadora: Broadway y la generación de espacios urbanos en Nueva York.

Broadway supone la excepción a la trama regular característica de Manhattan. En la imagen, visión nocturna del Midtown de la isla en la que se aprecia el trazado sinuoso de Broadway sobre la base ordenada del ensanche de 1811. Destaca la iluminación de Times Square en la intersección de Broadway con la Séptima Avenida.
Broadway es un icono urbano mayúsculo. Su evocación nos traslada directamente a la isla de Manhattan. Pero, además, la palabra adquiere dimensiones míticas porque esa gran avenida es el símbolo del teatro neoyorquino (y especialmente de los musicales), aunque Broadway es mucho más.
Su testimonio sobre la memoria histórica de la ciudad (por ser el eje principal de la ciudad antigua o por seguir el camino indio que recorría la isla en toda su longitud); su “creadora” anomalía urbana en la trama ordenada de Manhattan; o, el hecho de ser una de las calles más largas del mundo, le proporcionan valores suplementarios que confirman su reconocimiento internacional.
Nos interesa particularmente su irregular trazado que, al enfrentarse al ensanche ortogonal de Manhattan, provoca situaciones urbanas excepcionales, generando algunos de los espacios más reconocidos de Nueva York. De esta forma, Broadway hilvana muchos de los lugares públicos más emblemáticos de la Gran Manzana, como Union Square, Madison Square, Times Square, o Columbus Circle.

7 nov 2015

Nueva York, década de 1930: el swing de las big band y los grandes iconos arquitectónicos.

El Chrysler Building y el Empire State Building son dos de los iconos arquitectónicos neoyorquinos que acompañaron el florecimiento del swing y las big bands.
En la década de 1930, el jazz cambió de hogar. Nueva York sustituyó a Chicago como foco principal de aquella música que enfebrecía a la población. La Gran Manzana acogería a unos músicos que habían emprendido una “segunda migración” (la primera les llevó desde Nueva Orleans a Chicago) y Harlem se convertiría en el lugar donde florecería el swing y reinarían las big bands.
Tras los “felices veinte”, el crack de la bolsa de 1929 dio origen a la Gran Depresión, que sumió a los Estados Unidos y al mundo occidental en una profunda crisis. Pero Nueva York se recuperaría con más rapidez que otros lugares y, en un contexto tan adverso, levantaría alguno de sus iconos más reconocidos, como el Chrysler Building, el Empire State Building o el Rockefeller Center, y emprendería un programa de infraestructuras y equipamientos que transformarían la ciudad.
El swing y las big band serían el antídoto frente a las miserias de la Gran Depresión. Las grandes bandas de Duke Ellington, Count Basie, Benny Goodman o Fletcher Henderson, entre otros, pondrían una banda sonora a esa década que conduciría a la Segunda Guerra Mundial.

10 may 2014

Las ciudades de Edward Rutherfurd: Londres, Nueva York y París (Formas de mirar la ciudad)

La memoria de lo urbano es responsable, en gran medida, de nuestra idea sobre las ciudades. Aparece tanto en la experiencia de lo real como en las múltiples aportaciones inmateriales que recibimos. Es el caso, por ejemplo, de las historias que atesora la ciudad y que ayudan a explicar su realidad actual. Sean grandes acontecimientos o sucesos cotidianos, sus espacios las recuerdan y las reflejan, logrando expresar un cierto carácter colectivo.
La literatura es uno de los instrumentos principales para la captación de esos mensajes. Su demostrada capacidad para “excitar” nuestra mente le permite crear imágenes poderosas, que pueden llegar a ser tan intensas como las propiamente sensoriales. Así pues, también la literatura “mira” a la ciudad.
Estas nociones son las que han llevado a Edward Rutherfurd a escribir varios libros en los que se sumerge en el pasado de ciudades y territorios, como método para comprender algo de su presente y de su futuro. Son narraciones de ficción histórica, multigeneracionales, que tratan sobre las pasiones humanas. No obstante, su discurso se encuentra tan inseparablemente unido a un escenario concreto que, éste, acaba convirtiéndose en el verdadero protagonista del relato. Son destacables sus exitosas novelas dedicada a Londres, Nueva York y París, ciudades caracterizadas a partir de los avatares seculares de diferentes sagas familiares.

La literatura “urbana” nos permite aproximarnos de forma amena a la realidad presente, acercándonos a las aspiraciones y a los esfuerzos que generaciones anteriores hicieron para conformar el espacio que hemos heredado. Una buena forma de “mirar” la ciudad con los ojos de la mente.


19 abr 2014

Articulación y Yuxtaposición urbanas: Los ejemplos de Nancy y de Nueva York (2. La creación de Greenwich Village).

Greenwich Village es el producto de la yuxtaposición de diferentes tramas, que se encuentran sin solución de continuidad.
Tras analizar un ejemplo de articulación urbana explorando las plazas de Nancy, abordaremos en esta segunda parte un caso de yuxtaposición. Articulación y Yuxtaposición son respuestas antagónicas frente al problema urbano del encuentro de tejidos discontinuos, creados con criterios diferentes. Frente a la articulación, que busca garantizar la continuidad urbana de las diferentes tramas por medio de un elemento interpuesto que de respuesta a todas ellas, la yuxtaposición aparece como la estrategia contraria, y las tramas se relacionan directamente, resolviendo puntualmente las conexiones, en la medida de lo posible.
Nos dirigiremos al noroeste del Lower Manhattan, para estudiar la creación de Greenwich Village. Este emblemático barrio neoyorquino surgió como resultado de colisiones múltiples entre tramas autónomas. Una yuxtaposición que otorgó una personalidad propia al barrio, mantenida incluso después de ser modificado por la prolongación de las avenidas occidentales.
También nos acercaremos al mito de Greenwich Village (el Village, para sus residentes), nacido a partir de su peculiaridad espacial, tan diferente del resto de la ciudad. Sus valores atrajeron a espíritus bohemios y vanguardistas que acabarían consolidando al barrio como un lugar de gran efervescencia cultural, un espacio alternativo, vital y tolerante, donde, además, se iniciaría un cambio de paradigma en el pensamiento urbanístico, que sigue muy presente en el debate actual sobre la ciudad.

1 mar 2014

Cuando Lisboa se convirtió en Nueva York: el mayor engaño de la historia de la cartografía.

Prueba del timo cartográfico. A la izquierda el plano original del Civitates Orbis Terrarum que muestra a Lisboa en 1598, con el detalle de la plaza del Rossio y el Hospital de Todos los Santos. A la derecha la adulteración del “Nowel Amsterdam en Lamerique” de 1672. El Rossio se ha convertido en la Plaza de la Bolsa de Nueva York y el edificio en el Mercado de Valores.
En 1672 salió de los talleres de los grabadores parisinos Jollain, un plano de Nueva Amsterdam, que ocultaba un fraude destinado a incautos amantes de la cartografía.
Eran otros tiempos y la información fluía lentamente, lo cual permitió una trampa, que finalmente resultó doble. La primera fue seguramente involuntaria, un error propiciado por el desconocimiento general, ya que hacía ocho años que Nueva Amsterdam “no existía”. En 1664 había dejado de ser una colonia holandesa para pasar a control de los británicos, quienes entonces le cambiaron el nombre por el de Nueva York.
Pero, si solamente hubiera sido por ese lapsus informativo, el plano de los Jollain no hubiera alcanzado la categoría de estafa. Porque el segundo engaño, y este sí, totalmente premeditado, es que la ciudad representada no era Nueva York sino Lisboa. Con una desfachatez asombrosa, el pícaro autor copió el plano de la capital portuguesa y le dio ligeros retoques para proporcionarle “credibilidad”.
Desconocemos el grado de responsabilidad de los Jollain, pero en cualquier caso, y dado el precio que alcanzaban estos grabados en su tiempo, nos encontramos ante el que pudiera ser el mayor timo de la historia de la cartografía. No obstante, en la actualidad, este caso no pasa de ser una curiosidad que tiene su lado divertido al descubrir los trucos empleados para disfrazar a Lisboa de Nueva York.

25 ene 2014

La Nueva York de Will Eisner (formas de mirar la ciudad)


Las representaciones de la ciudad acostumbran a mostrar el escenario donde transcurren nuestras vidas con espectaculares perspectivas o con impresionantes cartografías que privilegian la arquitectura y los espacios icónicos. Los ciudadanos, en el caso de aparecer, lo hacen como meros secundarios, para dar escala o ambiente. Pero hay otra forma de mirar la ciudad, componiendo su imagen a través de las historias de las personas que la habitan, y el mundo del cómic ha profundizado en ella.
El caso de Will Eisner y Nueva York es paradigmático. Con más de sesenta años, Eisner, el creador de The Spirit, el detective enmascarado, que había permanecido más de veinticinco años alejado de la publicación de historias gráficas, retornó con fuerza al mundo del comic. Pero lo hizo con una visión muy diferente, alejada del entretenimiento y destinada a un público adulto, al que quería transmitir sus reflexiones sobre la condición humana. Eisner denominó a sus nuevas historias “novelas gráficas”, término que acabaría asentándose.
En esta última etapa de su obra, Eisner volvió la mirada a su ciudad natal y a sus gentes. Nueva York (especialmente durante el periodo entreguerras) se convirtió en protagonista de sus nuevas historias. Pero, la Nueva York de Will Eisner es diferente, porque su mirada se focaliza en sus habitantes, en la gente de barrio, en sus pequeñas cosas y, a partir de ellas, la identidad de la ciudad se va revelando en nuestra mente como suma de experiencias.

18 ene 2014

Benchmarking para la competitividad futura de las ciudades: El análisis de The Economist (Madrid y Barcelona, tienen problemas)

La competitividad urbana ha lanzado a las ciudades a una carrera sin fin. 
Mejorar sus condiciones de vida es un deseo permanente del ser humano y, lógicamente, las ciudades como expresión colectiva de la comunidad también persiguen la prosperidad. Para conseguirla, las urbes se han lanzado a una carrera por incrementar su competitividad, es decir por aumentar su capacidad de atraer capital, negocios, talento o turismo.
Al igual que la competitividad, el benchmarking es una noción procedente del mundo económico. El benchmarking es una metodología de análisis utilizada para comparar empresas o productos que, recientemente, se ha exportado al ámbito de lo urbano para confrontar el estado de las ciudades.
The Economist (a través de su consultora The Economist Intelligence Unit, EIU) elaboró en 2013 un informe sobre la competitividad urbana titulado “Hot spots 2025. Benchmarking of the future competitiveness of cities”, en el que fija el estado actual de la competitividad de 120 ciudades de todo el mundo y lo proyecta hacia el año 2025. La metodología y los resultados del informe son muy reveladores. Nueva York es la ciudad más competitiva actualmente y parece que lo va a seguir siendo. Solamente dos ciudades españolas, Madrid y Barcelona, han sido incluidas y las conclusiones del estudio no son muy halagüeñas sobre su competitividad en el 2025. Hay motivo para la reflexión.

3 ago 2013

Queens, el mayor distrito de Nueva York (evolución antes de la anexión)

El Queens Museum Of Art (QMA) conserva la asombrosa maqueta de Nueva York realizada con motivo de la Exposición Universal celebrada en 1964.La maqueta de casi 900 metros cuadrados fue actualizada en 1992. El distrito de Queens aparece abajo a la izquierda, enfrentado al Upper East Side de Manhattan.
El Condado de Queens fue, durante varios siglos, un apacible entorno rural de granjeros. Pero, durante la segunda mitad del XIX comenzó a sufrir la presión urbanizadora procedente de Nueva York y Brooklyn.
En 1898 se decidió integrar Nueva York con todo su entorno formando el Gran Nueva York para lo cual fueron anexionados a la City, parte del Condado de Westchester, y los condados de Kings, Queens (casi completo) y Richmond.
Pero si los “reyes” (Condado de Kings-Brooklyn) aceptaron finalmente su integración en Nueva York, las “reinas” (Condado de Queens) fueron menos dóciles. De hecho, mientras que la parte occidental del condado acabó siendo anexionada, los municipios orientales se rebelaron y constituyeron un nuevo condado independiente (Condado de Nassau).

6 jul 2013

Cuando el lado oscuro de Nueva York era verde y apacible: El Bronx antes de la anexión.

Detalle de la vista de pájaro de Nueva York publicada en 1907 por August R. Ohman. Arriba el Bronx, a la izquierda Manhattan y debajo, Queens.
Confundir una parte con el todo es un error. Cuando durante la segunda mitad del siglo XX, la parte suroeste del Bronx se convirtió en la antesala del Infierno, perjudicó la imagen de un extenso distrito que, en muchas zonas, seguía siendo un territorio apacible y atractivo.
El South Bronx era el lado oscuro de Nueva York, con unos índices de criminalidad tan elevados que llegó a considerarse uno de los puntos más peligrosos del planeta. En la actualidad, la situación ha cambiado y la ciudad está recuperando un espacio que cuenta con indudables valores.
Hasta las décadas finales del siglo XIX, la región era un extenso territorio, mayoritariamente agrícola y boscoso, verde y tranquilo, con zonas, como Riverdale o City Island, que eran (y son) destino de las clases altas neoyorquinas. Durante varios siglos formó parte en el Condado de Westchester hasta que, con la integración en Nueva York, el Bronx iniciaría un nuevo rumbo muy diferente.
El Bronx es el único borough continental de Nueva York, ya que los otros cuatros se asientan sobre islas: Manhattan, Long Island (Brooklyn y Queens) y Staten Island.

1 jun 2013

Brooklyn, la ciudad gemela que fue engullida por Nueva York.

Detalle de la impresionante “vista de pájaro” de Brooklyn, dibujada por C.R. Parsons y publicada en 1879 por Currier&Ives.
Hasta finales del siglo XIX, Nueva York era solamente Manhattan.
En aquel tiempo, la isla y su entorno estaban creciendo muy rápidamente, pero lo hacían sin una visión de conjunto, cuestión que complicaba la resolución de los temas comunes a todo el área. Como consecuencia, en 1874 se inicia un proceso de agrupación territorial de Nueva York y su entorno, que finalizaría en 1898 con la creación de la “Gran Nueva York” (City of Greater New York). Con esta operación de anexión territorial, se unieron a la ciudad de Nueva York, parte del Condado de Westchester, y los condados de Kings, Queens (casi completo) y Richmond. Desde entonces, Nueva York se organizó administrativamente tal y como se la conoce hoy en día, con 5 grandes distritos: Manhattan, Brooklyn, Bronx, Queens y Staten Island.
Brooklyn, la ciudad gemela que había nacido en la otra orilla del East River (y llegó a ser la tercera ciudad más poblada del país) será nuestra primera etapa. El actual distrito neoyorquino acoge algunas de las zonas residenciales más prototípicamente “neoyorquinas” y alberga tesoros como el Prospect Park de Olmsted y Vaux, el peculiar e histórico parque de atracciones de Coney Island o el Puente de Brooklyn que lo une con Manhattan. En este artículo analizaremos la evolución de Brooklyn hasta que se convirtió en parte de Nueva York.

26 ene 2013

El transporte urbano colectivo en Nueva York: del caballo al metro

Esquema con los diferentes sistemas de transporte urbano colectivo de Nueva York a lo largo de su historia.

Conforme Nueva York iba creciendo, y lo hacía de una forma muy acelerada, comenzaron a aparecer los problemas de desplazamiento dentro de la ciudad. Principalmente porque  las distancias se hicieron muy grandes y por la proliferación de vehículos de todo tipo que congestionaban las calles.
La gran mayoría de ciudadanos no contaban con vehículo propio y surgió la necesidad de un transporte urbano colectivo que les permitiera desplazarse con la mayor rapidez posible. Esto espoleó a los empresarios privados que vieron una interesante oportunidad de negocio.
En la actualidad estamos acostumbrados a que el transporte urbano sea gestionado (o concesionado) por el municipio, pero en muchos casos, y Nueva York se encuentra entre ellos, las primeras propuestas fueron realizadas por esa iniciativa privada. De hecho, en Nueva York,  durante el siglo XIX y hasta casi mediados del XX, la evolución del transporte en la ciudad fue consecuencia de una competencia empresarial que pugnaba por conseguir cuota de mercado. Pero un servicio tan esencial para el funcionamiento de la ciudad, no podía depender de los vaivenes económicos a los que suelen verse sometidas las empresas privadas. Y por eso, esas compañías acabarían siendo adquiridas por el municipio, pasando así el sector público a encargarse de la gestión integral del transporte urbano.
Por Nueva York circularían en diferentes épocas, coches y ferrocarriles tirados por caballos, tranvías eléctricos, máquinas de vapor o vehículos a motor, y utilizarían la superficie, el subsuelo o lo harían elevados por encima de las calles. Hoy el metro subterráneo y los autobuses en superficie (y los renovados tranvías en otros casos) protagonizan un transporte urbano colectivo que comenzó en diligencias tiradas por caballos.

28 jul 2012

Marble Hill: la isla continental de Nueva York


La colina de Marble Hill en 1865, cuando era el extremo norte de Manhattan

Nueva York siempre ofrece paradojas curiosas. Como la de contar con una isla integrada en el continente.
La historia que rodea a Marble Hill se enmarca en las actuaciones de la ciudad para reconfigurar los cauces fluviales que la rodean. En concreto, la remodelación del Harlem River y del Spuyten Duyvil Creek  gracias a la construcción del Harlem River Ship Canal. Este canal inició una serie de transformaciones de esa pequeña península situada en el norte de la isla de Manhattan que se convertiría en una auténtica isla, para acabar finalmente uniéndose a la parte continental de la ciudad, el Bronx.
No obstante, Marble Hill, a pesar de formar, físicamente, parte del Bronx, sigue perteneciendo administrativamente a Manhattan.

17 feb 2012

Cartografiar la ciudad de los ciudadanos (y el mundo): El ejemplo del Geotaggers' World Atlas de Eric Fischer.


El programa See something or say something aplicado a Nueva York. Los puntos naranjas corresponden a fotografías, los azules a Tweets y los blancos son coincidentes.

Comprender cómo los ciudadanos usan la ciudad y cómo ésta puede adaptarse eficazmente a sus cambios de comportamiento, siempre ha sido un reto para los responsables urbanos.
No hace tanto tiempo, la única fuente de información era el conteo manual de personas o automóviles en determinados lugares y en momentos concretos, a partir de los cuales se realizaban generalizaciones estadísticas.
Hoy, la revolución tecnológica en el campo de la comunicación abre posibilidades enormes, habilitando datos que pueden abarcar todo el espacio, todo el tiempo y además, en tiempo real.
Los smartphones posibilitan acciones individuales georeferenciadas, por ejemplo al hacer una foto y compartirla o enviar un tweet. Estos actos suministran una información posicional que puede tener un gran interés en la investigación sobre el funcionamiento real de las ciudades y los cambios que se producen.
Eric Fischer lleva varios años investigando sobre estas fuentes de datos y elaborando cartografías a partir de ellas. Sus resultados son sorprendentes, tanto por su utilidad urbana como por las fascinantes imágenes generadas.

29 nov 2011

New York, Alphabetic City en el East Village

El trazado propuesto por los commissioners en 1811 buscaba la mejor adaptación de la retícula a la forma longitudinal de Manhattan. Siguiendo la orientación más eficaz, la Primera Avenida se ubicó, junto a la ribera del East River, de tal modo que ofreciera un recorrido continuo a lo largo de toda la isla.
Pero en la zona sur oriental de la misma, entre esta Primera Avenida, el rio y la ciudad antigua, quedaba un amplio espacio en el que encajaban varias avenidas. El problema era que, al situarse al este de la Primera, no podían recibir una denominación numérica. El pragmatismo norteamericano solventó con rapidez el problema: recibirían una denominación alfabética. Así pues, se comenzó por la “Avenida A” a continuación de la Primera, para seguir con la B, C y D hasta llegar al East River. Pronto recibió el apelativo de Alphabetic City.


7 nov 2011

Nueva York. El plan de 1811 (II) Explicación de la trama: calles, avenidas y manzanas


El Plan presentado por los “commissioners” en 1811 ofrecía una retícula ortogonal orientada según la mejor adaptación a la longitudinalidad de la isla de Manhattan.
Esta disposición presenta una desviación sobre los puntos cardinales de 28,9 grados (circunstancia que origina uno de los espectáculos de la ciudad cuando el sol se alinea con las calles originando lo que se conoce como “Manhattanhenge”, fenómeno que acontece a finales de mayo y mediados de Julio).
La trama de calles y avenidas de Nueva York, la dimensión de sus manzanas o la conquista de la tercera dimensión, responde a una serie de criterios urbanísticos y edificatorios que acabaron conformando la idiosincrasia de la ciudad.

31 oct 2011

Nueva York. El plan de 1811 (I)

La trama en el MidTown (1865) superpuesta a la isla original (en verde)

En el inicio del siglo XIX, Nueva York ocupaba la punta sur de la isla de Manhattan y se aproximaba a los 80.000 habitantes, superando a Filadelfia, que hasta entonces había sido la mayor ciudad de Nueva Inglaterra.

Ante la extraordinaria afluencia de población inmigrante, y previendo su aumento, en 1804, la Junta Municipal de Nueva York decide formular un plan que ordenara y racionalizara el gran crecimiento que se estaba produciendo.
Ese Plan, aprobado en 1811, sería el que definiría el característico trazado de Manhattan, con su retícula de calles y avenidas.

15 oct 2011

Green New York. Los grandes espacios verdes de Nueva York (I)

Las diez JIAs verdes de Nueva York según la numeración oficial
La “gran manzana” también es verde.
Más allá de Manhattan y de Central Park, la ciudad ofrece otros grandes espacios verdes en los que reina la naturaleza.