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7 oct 2017

Venecia barroca y el nacimiento de la ópera moderna.

Santa Maria della Salute es uno de los principales emblemas arquitectónicos de la Venecia barroca.
En los siglos XVII y XVIII, la república veneciana era un estado en decadencia política, pero eso no le impediría disfrutar de un periodo de gran esplendor artístico. Durante el barroco, Venecia sería un centro de primer orden: la arquitectura levantaría algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad; la pintura desarrollaría nuevas fórmulas, como las famosísimas vedutte (destacando las de Canaletto); o, la música asistiría al comienzo de la ópera moderna, con la apertura de las representaciones a todas las clases sociales (abonando el precio de una entrada). Esta decisión sería determinante para el desarrollo del género: arrancaba la ópera como negocio.
Así, en la cosmopolita, espléndida y divertida Venecia barroca, aquel género que unía teatro y música, nacido años atrás en Florencia para el disfrute de la nobleza, se convertiría en una fórmula de gran éxito popular, conjugando la cultura con el entretenimiento. En aquel entonces, la ciudad construiría espectaculares iglesias (como Santa Maria della Salute) y fastuosos palacios que cambiarían su imagen, así como teatros de ópera (fijando el modelo de “teatro a la italiana”) que la convertirían en la capital lírica del mundo durante décadas.

23 sept 2017

Entre la ficción y la realidad: Mahagonny y Las Vegas, las “ciudades del pecado”.

Arriba, montaje de la ópera “Ascensión y caída de la ciudad de Mahagonny” en la Royal Opera House de Londres en 2015. Debajo, imagen de Las Vegas.
Todas las ciudades son realidad y ficción simultáneamente. Tanto las que podemos experimentar físicamente, porque cuentan con muchas “construcciones” mentales, como las que son producto de la imaginación, que se alimentan de referencias materiales.
Vamos a aproximarnos a dos ciudades, una de ficción y otra real (Mahagonny y Las Vegas) que, a pesar de pertenecer a esos ámbitos supuestamente incompatibles, comparten mucho.
Mahagonny es la distopía que crearon Kurt Weill y Bertolt Brecht en 1930 en su ópera “Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny”, presentando su visión moderna de las pecadoras Sodoma y Gomorra. Poco después, en el desierto de Nevada, fue consolidándose Las Vegas, que se convertiría en el símbolo de la transgresión y los deseos ocultos. Por eso, ¿es Mahagonny solamente una distopía o fue una premonición de Las Vegas?, ¿o quizá Las Vegas fue la materialización de una necesidad social expresada en los rasgos de Mahagonny?

3 jun 2017

Aproximación a la ópera verista (… y a sus ciudades)

Roma era el escenario de la Tosca de Puccini y en 1992 se rodó una producción cinematográfica en los lugares reales, protagonizada por Plácido Domingo y Catherine Malfitano.
A finales del siglo XIX, la sociedad europea, industrial, burguesa y pragmática, modificaría sus criterios artísticos. Se había producido una saturación del melodrama romántico y se buscaba una nueva orientación, que fue dirigida hacia la sociedad misma, convirtiéndola en materia creativa. Así, la vida cotidiana, los problemas y las inquietudes humanas sustituirían a los héroes, a los mitos o a la búsqueda de la belleza por sí misma, tomando cuerpo en la literatura realista de escritores como Zola, Balzac, Dickens, Tolstoi, Dostoievski o Galdós.
Estos mismos objetivos se reflejarían en las artes plásticas y también en la ópera, particularmente en la Italia finisecular, donde surgirían nuevos autores, como Mascagni, Leoncavallo, Giordano, Cilea o Puccini, que trasladaron esas ideas al teatro musical. Agrupados bajo la controvertida etiqueta “verista”, buscaban “poner música a la vida” y compusieron obras extraordinarias en las que representarían su contemporaneidad (aunque mayoritariamente en sus aspectos más sórdidos).
También los escenarios operísticos se ajustarían a esas claves, recreando pueblos y ciudades reales para desarrollar los argumentos. París, se convertiría en la ciudad verista por excelencia, pero no sería la única que acogería los tormentosos libretos del verismo (que, además, también acudirían a lugares exóticos como el oeste norteamericano o el lejano oriente).

7 nov 2015

Nueva York, década de 1930: el swing de las big band y los grandes iconos arquitectónicos.

El Chrysler Building y el Empire State Building son dos de los iconos arquitectónicos neoyorquinos que acompañaron el florecimiento del swing y las big bands.
En la década de 1930, el jazz cambió de hogar. Nueva York sustituyó a Chicago como foco principal de aquella música que enfebrecía a la población. La Gran Manzana acogería a unos músicos que habían emprendido una “segunda migración” (la primera les llevó desde Nueva Orleans a Chicago) y Harlem se convertiría en el lugar donde florecería el swing y reinarían las big bands.
Tras los “felices veinte”, el crack de la bolsa de 1929 dio origen a la Gran Depresión, que sumió a los Estados Unidos y al mundo occidental en una profunda crisis. Pero Nueva York se recuperaría con más rapidez que otros lugares y, en un contexto tan adverso, levantaría alguno de sus iconos más reconocidos, como el Chrysler Building, el Empire State Building o el Rockefeller Center, y emprendería un programa de infraestructuras y equipamientos que transformarían la ciudad.
El swing y las big band serían el antídoto frente a las miserias de la Gran Depresión. Las grandes bandas de Duke Ellington, Count Basie, Benny Goodman o Fletcher Henderson, entre otros, pondrían una banda sonora a esa década que conduciría a la Segunda Guerra Mundial.

16 ago 2014

Nueva Orleans y el primer Jazz (música y ciudades)


Nueva Orleans. El Barrio Francés y músicos callejeros. Al fondo emerge el CBD. Fotografía de Jimi Casaccia.
Nueva Orleans es una ciudad diferente, quizá la más exótica y cosmopolita de los Estados Unidos. Lo es por sus particularidades geográficas, lo es también por su singular historia y por su peculiar hibridación social, aunque, sobre todo, destaca por sus aportaciones al acervo cultural occidental que le han proporcionado una aureola mítica como un lugar alegre, desprejuiciado y de diversión.
Una de sus principales contribuciones ha sido a la música. Nueva Orleans es reconocida como la cuna del jazz, allí se escucharon entre finales del siglo XIX y principios del XX, el Ragtime, el New Orleans Style o el Dixieland, ritmos y melodías que impulsaron el nacimiento de una de las manifestaciones culturales más importantes de nuestro tiempo.
En aquella ciudad multicultural de hace un siglo, se combinaron una serie de afortunados factores para lograrlo. Hoy Nueva Orleans es, lógicamente, una ciudad mayor y más compleja que hace cien años aunque, en la actualidad, todavía se está recuperando del desastre padecido con el huracán Katrina que la asoló en 2005.