27 dic. 2018

Tres formas de representar el poder en la calle renacentista del siglo XVI: las “strade nuove” de Nápoles, Génova y Palermo.


La rectilínea Strada Nuova de Génova contrastaba con su entorno e inuguró una nueva forma de expresión del poder. A pesar de sus reducidas dimensiones fue una influyente referencia para la nobleza del resto de Europa.
El poder siempre ha tenido un vehículo de expresión en la arquitectura. Para comprobarlo vamos a profundizar en tres formas diferentes de representar el poder en la ciudad: la primera es conceptual y trata de conseguir el orden; la segunda es física y se concreta en cuestiones de imagen; y la tercera es operativa, mostrándose en la imposición de procedimientos. En general, estas tres expresiones suelen aparecer mezcladas, aunque, en algunos casos, una pueda tener más relevancia que el resto.
Para su análisis recurriremos a tres ejemplos de calles trazadas en la Italia renacentista del siglo XVI porque, durante el Cinquecento, la construcción de esas “strade nuove” permitió al poder establecido expresarse priorizando alguno de esos rasgos. Las tres calles son la via Toledo de Nápoles; la Strada Nuova (hoy via Giuseppe Garibaldi) de Génova; y la via Maqueda de Palermo.

15 dic. 2018

Fachadas que cuentan historias: la Ópera Garnier de París (y 2)


La fachada principal del Palais Garnier de París está dotada de un gran simbolismo y narratividad (detalle de la parte central)
El Palais Garnier se construyó como el gran icono arquitectónico que debía acompañar a los característicos bulevares parisinos dentro de la impresionante renovación de la capital francesa que lideró el Barón Hausmann a mediados del siglo XIX. Nació como el nuevo teatro de la ópera de París e inauguró un estilo arquitectónico particular que identificaría al Segundo Imperio francés.
Su fachada principal está dotada de un gran simbolismo y nos cuenta historias interesantes. Comenzamos su análisis en la primera parte de este artículo, en la que descubrimos como las alegorías de la planta baja “deconstruyen” el teatro musical para que el espectador realice su propia síntesis. En esta segunda parte recibiremos mensajes del tipo “la ópera es una obra de arte total” o “la fama está asociada al talento y al esfuerzo”; reconoceremos la “firma” de sus imperiales promotores; contemplaremos dioses y personajes mitológicos; y nos fijaremos una particular historia de la música y de la ópera, “escrita” desde la peculiar óptica francesa de aquel tiempo.

9 dic. 2018

Fachadas que cuentan historias: la Ópera Garnier de París (1)


La fachada de la Ópera Garnier de París es una de esas que retienen la mirada del espectador y le cuentan una historia. Desde la plaza de acceso se aprecia el trampantojo que lleva a fusionar con la fachada principal elementos posteriores (como la cúpula o la cubierta a dos aguas del escenario con sus grupos escultóricos)
El espacio de las ciudades queda contenido por las fachadas de los edificios, que actúan como reguladoras de la relación entre los interiores arquitectónicos y los exteriores urbanos. Evidentemente, sus diferentes planteamientos resultan trascendentales para los espacios públicos. Esta circunstancia siempre ha motivado intensos debates acerca de si la arquitectura debía manifestar en su “epidermis” las funciones que alberga.
Paseando por la ciudad encontramos soluciones de todo tipo y podemos descubrir casos excepcionales en los que las fachadas retienen la mirada del espectador y le cuentan historias. Vamos a dirigirnos a París para analizar un ejemplo. Desde luego, el flâneur que vaga por las calles de la capital francesa puede disfrutar de un amplio muestrario, pero en este artículo vamos a destacar un caso especial: la fachada sur del Palais Garnier, la principal de la gran Ópera histórica parisina. Ese alzado cuenta con una profusión de esculturas, algunas de ellas de gran nivel, que narran la razón del edificio y su particular visión sobre el mundo de la música y de la ópera.