18 ago. 2020

Tallar y Plegar: simulaciones arquitectónicas de joyería y origami (en Oporto y Almadén)


Tallar y plegar son técnicas de transformación material que inspiran formalizaciones arquitectónicas, aunque en realidad sean simulaciones de las mismas. La Casa da Música de Oporto aparece como una joya facetada mientras que la Capilla de Valleacerón se levanta como un prodigio de origami arquitectónico. Arriba imágenes de los edificios, debajo de sus maquetas de papel.
Los trasvases de técnicas entre disciplinas artísticas estimulan experimentaciones que suelen ser fructíferas para la receptora. Tallar y Plegar son dos de esas inspiraciones cruzadas que se han convertido en metáforas para el diseño arquitectónico, porque no pueden ser reales dado que la arquitectura ni se talla ni se dobla, sino que se construye y se ensambla (aunque el resultado final aspire a simular facetas o pliegues).
Vamos a estudiar dos casos. El primero se presenta como una joya tallada de tamaño monumental: la Casa da Música de Oporto proyectada por OMA (Rem Koolhaas). El segundo parte de un plano plegado que configura la pequeña capilla privada que S+MOA (Sancho y Madridejos) diseñaron en una finca privada de Almadén, en España.
Ambas obras permiten realizar una maqueta de papel en continuidad, aunque no es lo mismo desarrollar un poliedro que plegar un plano. Desarrollar es un proceso analítico-descriptivo que presenta las caras delimitadoras del objeto en un único plano y continuas, pudiendo ser dobladas hasta restituir el volumen. Por el contrario, el plegado de un plano siguiendo el sistema del origami puede convertirse en un proceso de creación espacial en el que los pliegues van definiendo las superficies constituyentes.