23 mar. 2019

Fachadas como obras gráficas: Segovia y Barcelona, capitales del esgrafiado hispano (2. Esgrafiado catalán).


El esgrafiado barroco catalán sigue el modelo figurativo italiano. En la imagen, fachada del edificio situado en el número 4 de la Plaça del Pi, cuyo esgrafiado pasa por ser uno de los más antiguos de Barcelona (se estima que fue realizado en 1685)
Seguimos aproximándonos al arte del esgrafiado profundizando en sus dos modelos estilísticos principales y hasta cierto punto opuestos: uno basado en la repetición abstracta y otro en la exclusividad figurativa, aunque ambos tengan como objetivo primordial la ornamentación. En la primera parte del artículo atendimos al esgrafiado segoviano, caracterizado por la reiteración de motivos decorativos. En esta, presentamos el segundo modelo, de origen italiano y dentro del que se incluye el esgrafiado catalán barroco. Sus obras son singulares, privilegiando los temas alegóricos y simbólicos que se adaptan a las características del muro y a los mensajes que se pretenden transmitir (haremos hincapié en un caso paradigmático, la Casa de la Seda de Barcelona). También referenciaremos su prolongación en el Modernismo.
Pero la casuística del esgrafiado es muy variada ofreciendo interesantes propuestas intermedias. Por eso, finalizaremos con un panorama sobre alternativas a los dos modelos principales, seleccionando ejemplos nacionales e internacionales (con particular atención a los esgrafiados de Picasso en la sede del Colegio de Arquitectos en Barcelona).


16 mar. 2019

Fachadas como obras gráficas: Segovia y Barcelona, capitales del esgrafiado hispano (1. Esgrafiado segoviano).


Detalle de la Casa de las Cadenas de Segovia, edificio paradigmático del esgrafiado segoviano, dado que cuenta en sus muros con hasta dieciséis tipos diferentes de motivos.
Las fachadas de los edificios pueden actuar como soporte para cuestiones extra arquitectónicas. Ya nos hemos referido a ello en otras ocasiones analizando tanto las “fachadas-retablo” como las formadas por pantallas de LEDs. En este artículo nos acercaremos al esgrafiado, una técnica antigua de revoco de fachadas que, con un objetivo inicialmente ornamental, ha generado “obras gráficas” extraordinarias. Sus posibilidades son muy diversas, pero hay dos modelos principales y hasta cierto punto opuestos: uno basado en la repetición abstracta y otro en la exclusividad figurativa. El primero tiene una magnífica representación en Segovia, siendo casi una práctica endémica, hasta el punto de haberse convertido en una de las señas identitarias de la ciudad. El segundo, de inspiración italiana, cuenta con espectaculares ejemplos en Barcelona.
El artículo tiene dos partes. En esta primera, además de presentar la técnica de realización, nos aproximamos al esgrafiado segoviano. Dejaremos para la segunda parte, el modelo figurativo (representando por el esgrafiado catalán) y la exposición de otras alternativas.

4 mar. 2019

Contrastes urbanos en Alcalá de Henares: inteligencia y músculo, sofisticación y vulgaridad.


Alcalá de Henares muestra un contraste radical entre su centro histórico y los crecimientos del periodo “desarrollista”. Arriba, fachada del Colegio Mayor de San Ildefonso; debajo, bloques de viviendas en la Avenida de la Caballería Española.
El contraste entre los cascos antiguos de las ciudades y sus crecimientos modernos es algo habitual. Esto está plenamente justificado porque responden a modelos urbanos derivados de las necesidades de sociedades muy diferentes. La estimación que reciban unos u otros es una cosa bien distinta.
Algunas ciudades poseen centros históricos muy valorados junto a extensiones posteriores que no están a la altura de la herencia recibida. En ciertos casos, esa oposición alcanza un grado máximo, como ocurre en Alcalá de Henares. Esta ciudad tuvo unos orígenes muy dubitativos porque fue dando saltos entre diferentes ubicaciones hasta encontrar el solar definitivo. Su localización geográfica explica estos vaivenes iniciales, como también justifica las sacudidas que convirtieron una “villa-santuario” en una “villa-academia” y que hicieron mutar una “ciudad universitaria” en “ciudad obrera”. Todo esto se manifiesta en la disparidad existente entre la Alcalá renacentista, sofisticada y monumental, que se encuentra incluida en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, y la Alcalá desarrollista producida durante las décadas de 1960 y 1970, monótona y vulgar.
Analizar todas estas incongruencias urbanas nos permite comprender esta ciudad tan particular y, de paso, acercarnos a algunos de los momentos definitorios del urbanismo español.