15 oct. 2016

Bruselas, en el laberinto de las identidades belgas.

El doble símbolo de Bélgica, el león flamenco y el gallo valón, escenifica el conflicto de identidad del país.
Hay quienes ven en Bélgica una identidad incierta, extraviada por las influencias francesas, holandesas o alemanas. Pero otros creen lo contrario, interpretando que Bélgica y Bruselas, su capital, expresan con inusitada nitidez la esencia de la nueva Europa, un continente multifacético, donde confluyen culturas muy diversas, procedentes también de otras partes del mundo.
A lo largo de la historia el territorio belga ha sido escenario de disputas entre grandes fuerzas europeas, siendo obligado a bascular entre posiciones antagónicas. Su capital, Bruselas ha reflejado esas tensiones y los deseos de superarlas. Esa búsqueda incesante de un equilibrio tan delicado, crearía una vocación de mediación y consenso, que potenciaría la estratégica posición de la ciudad y le permitiría convertirse en la “capital oficiosa” de la Unión Europea.
Bruselas es una amalgama cultural, lingüística, geográfica, social, religiosa, con fuertes tendencias “bipolares”, entre valones y flamencos, a los que se une, en la actualidad, una importante población musulmana. Nos aproximamos a las circunstancias históricas de ese territorio y a la evolución de su capital desde la creación de Bélgica en 1830, con el objetivo de comprender un poco mejor sus conflictos identitarios.

6 oct. 2016

Cuando los nombres comunes de las calles tenían significado (artículo en el blog "Seres Urbanos" de EL PAÍS)

En la Gran Vía de Madrid, el nombre común acabó convertido en nombre propio. Foto de Urban Networks.
Nueva colaboración de Urban Networks con el periódico EL PAÍS (blog Seres Urbanos / Planeta Futuro). El artículo "Cuando los nombres comunes de las calles tenían significado" se ha publicado hoy, 6 de octubre de 2016.