5 nov. 2016

Y el cómic salió a la calle (en las medianeras de Bruselas)

El cómic conquistó las calles de Bruselas desde el primer mural pintado (Broussaille de Frank Pé) en el cruce de la rue du Marché au Carbon con la rue Plattesteen. 
Los muros medianeros son una consecuencia de la forma en la que se han construido nuestras ciudades. Esas grandes superficies ciegas, que aparecen por derribos de las propiedades colindantes, por desajustes en las alineaciones viarias, por diferencias de alturas entre las edificaciones, etc. son un elemento habitual que suele perjudicar el ambiente urbano. Por eso, con el objetivo de mejorar el paisaje ciudadano, muchas ciudades han seguido programas de actuación que las consideraban como un “lienzo” en blanco preparado para recibir intervenciones muy variadas.
El caso de Bruselas es paradigmático porque esa estrategia de renovación urbana obtendría otros objetivos complementarios, como el de crear un “museo” al aire libre dedicado al cómic, una de las pasiones de los belgas, o la de reforzar considerablemente la identidad de la ciudad. En la capital belga, muchas medianeras han sido ocupadas sistemáticamente por personajes muy populares del Noveno Arte (Tintín, Astérix, Lucky Luke, …), llegando a constituir itinerarios muy frecuentados por los turistas y amantes del género.