26 dic. 2015

La solución nórdica: Nuevas ciudades en el Estocolmo de 1950 y 1960.

Imagen aérea del centro de Vällingby en los años cincuenta.
Tras la Segunda Guerra Mundial, la reconstrucción y la afluencia masiva de inmigración a las ciudades originaron nuevos problemas urbanos. Varios países asumieron el papel de “nación-guía” en la investigación urbanística moderna en Europa encaminada a ofrecer soluciones. Inglaterra, sobresaldría por su propuesta de crecimiento basado en nuevas ciudades autónomas, puesto en práctica con las new towns británicas. Por otra parte, Holanda sería protagonista gracias a su enfoque de las obras de reconstrucción de los centros históricos, con muestras tan influyentes como la experiencia de Rotterdam. Pero, sobre todo, destacarían los países nórdicos, cuya “solución” para la extensión urbana revisaría las bases de la Ciudad Funcional a través de una relación particular con el territorio y una vinculación muy directa con el transporte público.
Entre las propuestas que llegaron del norte europeo destacarían las ciudades-satélite construidas alrededor de Estocolmo durante las décadas de 1950 y 1960. Estas nuevas ciudades (denominadas ABC-stad, acrónimo de “Arbete, Bostad, Centrum”, es decir “Trabajo, Vivienda, Centro”) fueron concebidas en el marco del Plan General Urbano de Estocolmo de 1952, bajo la dirección de Sven Markelius, uno de los arquitectos más relevantes del funcionalismo.

19 dic. 2015

Lecciones de Arquitectura Urbana en el Plan Sur de Amsterdam de H.P. Berlage (Plan Zuid).

Imagen aérea del Plan Sur (Plan Zuid) de Amsterdam.
La relación entre Arquitectura y Urbanismo y, sobre todo, el establecimiento de prioridades o equilibrios entre ambos siempre ha generado intensas controversias. Esta polémica sobre las primacías alcanzó uno de sus puntos álgidos, cuando el Racionalismo del siglo XX abogó por la autonomía radical de la arquitectura respecto de cualquier consideración urbanística previa. La noción de Arquitectura Urbana nació con el objetivo de superar la dicotomía entre independencia y subordinación, ofreciendo una alternativa a la tensión entre lo individual y lo colectivo, entre las escalas de la vivienda y de la ciudad, intentando potenciar el valor del conjunto sin anular la identidad de las partes.
Un magnífico ejemplo se produjo en Amsterdam, cuando se desarrolló el Plan Sur (Plan Zuid), propuesto por H.P. Berlage y aprobado en 1917. Este Plan se encuentra entre los más decisivos para la conformación de la ciudad moderna, sentando las bases de una nueva concepción de la manzana urbana. También la aportación de los arquitectos de la Escuela de Amsterdam sería trascendental para la definición del modelo.