27 dic. 2018

Tres formas de representar el poder en la calle renacentista del siglo XVI: las “strade nuove” de Nápoles, Génova y Palermo.


La rectilínea Strada Nuova de Génova contrastaba con su entorno e inuguró una nueva forma de expresión del poder. A pesar de sus reducidas dimensiones fue una influyente referencia para la nobleza del resto de Europa.
El poder siempre ha tenido un vehículo de expresión en la arquitectura. Para comprobarlo vamos a profundizar en tres formas diferentes de representar el poder en la ciudad: la primera es conceptual y trata de conseguir el orden; la segunda es física y se concreta en cuestiones de imagen; y la tercera es operativa, mostrándose en la imposición de procedimientos. En general, estas tres expresiones suelen aparecer mezcladas, aunque, en algunos casos, una pueda tener más relevancia que el resto.
Para su análisis recurriremos a tres ejemplos de calles trazadas en la Italia renacentista del siglo XVI porque, durante el Cinquecento, la construcción de esas “strade nuove” permitió al poder establecido expresarse priorizando alguno de esos rasgos. Las tres calles son la via Toledo de Nápoles; la Strada Nuova (hoy via Giuseppe Garibaldi) de Génova; y la via Maqueda de Palermo.

15 dic. 2018

Fachadas que cuentan historias: la Ópera Garnier de París (y 2)


La fachada principal del Palais Garnier de París está dotada de un gran simbolismo y narratividad (detalle de la parte central)
El Palais Garnier se construyó como el gran icono arquitectónico que debía acompañar a los característicos bulevares parisinos dentro de la impresionante renovación de la capital francesa que lideró el Barón Hausmann a mediados del siglo XIX. Nació como el nuevo teatro de la ópera de París e inauguró un estilo arquitectónico particular que identificaría al Segundo Imperio francés.
Su fachada principal está dotada de un gran simbolismo y nos cuenta historias interesantes. Comenzamos su análisis en la primera parte de este artículo, en la que descubrimos como las alegorías de la planta baja “deconstruyen” el teatro musical para que el espectador realice su propia síntesis. En esta segunda parte recibiremos mensajes del tipo “la ópera es una obra de arte total” o “la fama está asociada al talento y al esfuerzo”; reconoceremos la “firma” de sus imperiales promotores; contemplaremos dioses y personajes mitológicos; y nos fijaremos una particular historia de la música y de la ópera, “escrita” desde la peculiar óptica francesa de aquel tiempo.

9 dic. 2018

Fachadas que cuentan historias: la Ópera Garnier de París (1)


La fachada de la Ópera Garnier de París es una de esas que retienen la mirada del espectador y le cuentan una historia. Desde la plaza de acceso se aprecia el trampantojo que lleva a fusionar con la fachada principal elementos posteriores (como la cúpula o la cubierta a dos aguas del escenario con sus grupos escultóricos)
El espacio de las ciudades queda contenido por las fachadas de los edificios, que actúan como reguladoras de la relación entre los interiores arquitectónicos y los exteriores urbanos. Evidentemente, sus diferentes planteamientos resultan trascendentales para los espacios públicos. Esta circunstancia siempre ha motivado intensos debates acerca de si la arquitectura debía manifestar en su “epidermis” las funciones que alberga.
Paseando por la ciudad encontramos soluciones de todo tipo y podemos descubrir casos excepcionales en los que las fachadas retienen la mirada del espectador y le cuentan historias. Vamos a dirigirnos a París para analizar un ejemplo. Desde luego, el flâneur que vaga por las calles de la capital francesa puede disfrutar de un amplio muestrario, pero en este artículo vamos a destacar un caso especial: la fachada sur del Palais Garnier, la principal de la gran Ópera histórica parisina. Ese alzado cuenta con una profusión de esculturas, algunas de ellas de gran nivel, que narran la razón del edificio y su particular visión sobre el mundo de la música y de la ópera.


24 nov. 2018

Pienza, Urbino y Ferrara: las primeras ciudades del primer Renacimiento.


Pienza fue la primera experiencia urbana del humanismo renacentista. En la imagen la plaza central, Piazza Pio II.
Algo empezó a cambiar a lo largo del siglo XIV. La transformación fue gradual, pero terminaría siendo disruptiva, afectando a todos los órdenes de las sociedades occidentales. Los protagonistas eran conscientes de estar superando la Edad Media y proponían un Renacimiento, que ocurrió con especial intensidad en ciertas ciudades del norte de Italia y particularmente en Florencia. No obstante, esa nueva mentalidad no se encuentra plenamente instalada hasta bien entrado el siglo XV (el Quattrocento italiano). Es entonces cuando puede hablarse con propiedad de Renacimiento.
Desde el punto de vista del arte, más allá de la inspiración en el pasado idealizado y de la aparición de nuevas herramientas (como la perspectiva), en ese tiempo, se cambió la naturaleza de la labor artística y la consideración social de los creadores. En el caso de la arquitectura, personajes como Brunelleschi o Alberti establecerían nuevos métodos de trabajo y fijarían el nuevo lenguaje formal, pero, esas ideas que se materializaron en la arquitectura tardarían mucho en trasladarse al urbanismo.
Habría que esperar hasta la segunda mitad del siglo XV para encontrar las primeras realizaciones propiamente renacentistas. Esto sucedió en tres ciudades italianas que se convertirían en laboratorios urbanos: Pienza, Urbino y Ferrara.

17 nov. 2018

Las siete etapas históricas de la relación entre Ciudad y Deporte.


La relación entre el deporte y la ciudad se manifiesta de muchas maneras. Una de ellas es arquitectónica, y no sólo por la repercusión de los edificios deportivos sino también por su ausencia, ya que la desaparición de algunos puede dejar una huella indeleble. La Piazza Navona de Roma ocupa el lugar del antiguo Estadio de Domiciano (a la izquierda, reconstrucción hipotética del que también fue llamado Circus agonalis y, a la derecha, la plaza en su estado actual).
La relación entre ciudad y deporte ha pasado por una sucesión de siete etapas históricas diferenciables. Desde la aparición, en la antigua Grecia, de unas pruebas atléticas que serían el germen del futuro deporte hasta la época actual, en cada uno de esos periodos se fijarían claves que explican la práctica deportiva contemporánea. Además de esas aportaciones conceptuales, también se iría viendo modificada la interacción entre el deporte y la ciudad, pasando de ser algo inicialmente anecdótico hasta llegar a la intensidad del presente.
Precisamente, una de las diferencias entre las antiguas prácticas y el deporte actual tiene que ver con su distinta repercusión urbana. Hasta la época industrial la incidencia de todas esas actividades en las ciudades fue muy escasa, limitándose a la influencia de algunas edificaciones monumentales. Habría que esperar al siglo XIX para empezar a hablar propiamente de deporte y de sus efectos urbanos. A lo largo del siglo XX, el deporte se transformaría en un fenómeno de masas con una influencia trascendental en la ciudad y las tendencias que vienen reafirman la solidez del tándem deporte-ciudad.

5 nov. 2018

Cómo construir una “Ciudad Funcional” (a modo de mueble de Ikea) siguiendo el manual de instrucciones elaborado en Amsterdam en 1934.


El Plan de Extensión de Amsterdam, aprobado en 1935, se convirtió en una especie de manifiesto construido de la Ciudad Funcional. En la imagen, Buitenveldert, el último barrio que se desarrolló.
Los modelos urbanos son referencias aspiracionales que basculan entre la abstracción narrativa y la figuración ejemplar para fijar el rumbo de las ciudades. En algunas ocasiones excepcionales, esos anhelos toman forma, apareciendo como una utopía realizada.
Esto sucedió en Amsterdam, en 1934, cuando el Plan de Extensión de la ciudad (Algemeen Uitbreidingsplan, AUP) se convirtió en un manifiesto construido de la Ciudad Funcional. La capital de los Países Bajos se erigió como un innovador faro que orientaría a los funcionalistas de todo el mundo. A ello contribuyeron la abierta sociedad holandesa, su contexto legislativo y político, el disponer de suelo público o el liderazgo de un personaje muy comprometido con la modernidad: Cornelis van Eesteren.
La singularidad de la metodología y del proceso que siguió el AUP de Amsterdam nos permitirán aproximarnos al Plan siguiendo una analogía con el proceso de ensamblaje de un mueble de Ikea, como si fuéramos un bricoleur urbano construyendo una Ciudad Funcional.

27 oct. 2018

“Citius, altius, fortius” … y ¡más urbano! Consideraciones sobre la relación entre Ciudad y Deporte (y 3)


La interacción entre ciudad y deporte es cada día más intensa. En la imagen, el espacio Supersilken diseñado por BIG en Copenhague.
Más rápido, más alto, más fuerte”, el conocido lema deportivo puede ser completado con un cuarto reto: “más urbano”, porque la interacción entre deporte y ciudad es cada vez más intensa. En la ciudad nació el deporte como tal y la conexión entre la actividad y su espacio sería trascendental para ambos. De hecho, desde mediados del siglo XIX no puede entenderse el desarrollo urbano sin la contribución del deporte. Y, en la actualidad, consolidado como un fenómeno de masas, el deporte se está convirtiendo en un estilo de vida, transformando nuestras urbes con nociones tan significativas como la de “Ciudad Activa”.
Estamos explorando el concepto de deporte y su repercusión en la ciudad en un artículo dividido en tres partes. En la primera justificamos su modernidad y en la segunda parte profundizamos en “lo físico” y “lo lúdico” como ingredientes principales del mismo. En esta tercera y última parte, nos centraremos en el cambio de mentalidad social que hizo posible esa evolución, así como en una serie de “catalizadores” que aceleraron y dirigieron su gestación.

20 oct. 2018

“Citius, altius, fortius” … y ¡más urbano! Consideraciones sobre la relación entre Ciudad y Deporte (2)


Algunas carreras populares urbanas mantienen la hibridación entre lo físico y lo lúdico del deporte. En la imagen, la San Silvestre vallecana celebrada en Madrid en 2013.
Como consecuencia de los problemas generados por la Ciudad Industrial, se instaló en la sociedad una nueva mentalidad con unos objetivos orientados hacia la salud. El higienismo, que fue el nombre que recibió esa corriente de pensamiento y de acción, impulsó el nacimiento de la práctica social que llamamos deporte. Para ello, se fijó en actividades físicas y lúdicas que acompañaban al ser humano desde siempre y les aportó una nueva razón de ser. Hasta entonces su influencia en la ciudad había sido escasa, pero desde mediados del siglo XIX, con el nuevo enfoque, su incidencia fue creciendo hasta convertirse en fundamental para nuestras urbes actuales.
Estamos explorando el concepto de deporte y su repercusión en la ciudad en un artículo dividido en tres partes. En la primera justificamos su modernidad y sus rasgos esenciales. En esta segunda profundizaremos en sus dos componentes principales, el juego y el ejercicio físico, y en cómo estos convergieron para gestar el deporte actual; mientras que, en la tercera, nos centraremos en el cambio de mentalidad social que hizo posible esa evolución.

13 oct. 2018

“Citius, altius, fortius” … y ¡más urbano! Consideraciones sobre la relación entre Ciudad y Deporte (1)


La transformación urbana promovida por un evento deportivo tuvo uno de sus más exitosos ejemplos en la XXV Olimpiada celebrada en Barcelona en 1992.


Los nómadas neolíticos no practicaban deporte. Ni los jóvenes aristócratas griegos. Tampoco los guerreros ni los nobles medievales, o la plebe de aquellos tiempos remotos. Porque el deporte es una invención moderna y urbanita, aunque todos sus ingredientes acompañaban al ser humano desde su inicio y, por eso, existe cierta controversia terminológica sobre la afirmación anterior. No obstante, hay un acuerdo generalizado acerca de las radicales diferencias entre las actividades antiguas y las prácticas contemporáneas.
Vamos a reflexionar sobre el concepto de deporte y su repercusión en la ciudad. La relación es muy intensa y va en aumento, hasta el punto de que está marcando pautas cada vez más trascendentales para el diseño urbano. Entre las nociones más significativas derivadas de esta conexión se encuentra la de “Ciudad Activa”.
Desarrollaremos el tema en una serie de artículos, comenzando con unas consideraciones de base divididas en tres partes. En esta primera justificaremos la modernidad del concepto de deporte. En la segunda parte profundizaremos en sus dos componentes esenciales, el juego y el ejercicio físico, y en cómo estos convergieron para gestar el deporte actual; mientras que, en la tercera, nos centraremos en el cambio de mentalidad social que hizo posible esa evolución.

1 oct. 2018

Paradojas de Washington y Nueva York: cómo una ciudad nueva se refugió en el pasado y otra antigua miró al futuro, entre otras contradicciones.


A la izquierda la trama de Washington. A la derecha, la de Manhattan. La capital de los Estados Unidos y Nueva York son dos ciudades con divergencias muy reveladoras acerca de sus respectivas identidades.
Washington y Nueva York se miran de reojo. Washington es la capital de los Estados Unidos, pero, para muchos, Nueva York es la capital oficiosa del mundo. Son dos ciudades muy distintas, cuyos contrastes radicales resultan muy reveladores acerca de sus respectivas identidades.
El primer Plan de Washington se preparó en 1791 y, veinte años después, en 1811, el denominado Plan de los commissioners fijaba el trazado de la ampliación de Nueva York. En esas dos décadas se pasó desde una de las muestras más acabadas del urbanismo clasicista, pletórico de gestualidad y simbolismo, hasta una de las primeras manifestaciones del urbanismo moderno, donde la eficacia y la seriación se convirtieron en criterios fundamentales. Paradójicamente, la recién nacida Washington se refugió en el pasado revistiéndose de clasicismo, mientras que Nueva York, una de las ciudades más antiguas de Norteamérica, apostó por el futuro, promoviendo la modernidad. Pero estas no son sus únicas contradicciones internas, ni agotan tampoco las diferencias entre ellas.

22 sept. 2018

La identidad como fusión de los contrarios (arquitectura y ciudad en el Imperio mogol indio) [y 3]


La ciudad de Fatehpur Sikri representa, en muchos aspectos, la quintaesencia de la arquitectura mogola y su original fusión de elementos islámicos e hindúes. En la imagen, el gran espacio central con el Anup Talao (un tanque de agua) en primer término y el Diwam-i-Khas (sala de audiencias privadas) al fondo. La arenisca roja de Sikri se encuentra omnipresente. (Fotografía de Francesc Morera).
Finalizamos nuestra aproximación a la arquitectura y al urbanismo del Imperio Mogol, como ejemplo de identidad espacial forjada a partir de la fusión de culturas contrarias. Durante los siglos XVI y XVII, en la parte septentrional del subcontinente indio, se construyeron edificios y ciudades que supondrían una nueva imagen para aquellos territorios que basculaban en el delicado equilibrio entre lo islámico y lo hinduista.
Lo hemos hecho en tres partes. En la primera parte abordamos las cuestiones generales, mientras que en la segunda visitamos cinco mausoleos, cuatro mezquitas y tres palacios. En esta tercera parte y última analizaremos dos jardines (en Srinagar, Cachemira, y en Lahore) y una ciudad, la espléndida y fugaz capital de los mogoles, Fatehpur Sikri.


15 sept. 2018

La identidad como fusión de los contrarios (arquitectura y ciudad en el Imperio mogol indio) [2]


La combinación de la piedra arenisca roja como base, con incrustaciones de mármol blanco, es característica de la arquitectura mogola (hasta que el mármol blanco, con piedras semipreciosas engastadas asumió el protagonismo, como en el Taj Mahal). En la imagen, uno de los pabellones-puerta de acceso al jardín del Mausoleo de Itimad-ed-Daula en Agra, visto desde el interior.
Estamos aproximándonos a la arquitectura y al urbanismo del Imperio Mogol, como ejemplo de identidad espacial forjada a partir de la fusión de culturas contradictorias. Durante los siglos XVI y XVII, en la parte septentrional del subcontinente indio, se construyeron edificios y ciudades que supondrían una nueva imagen para aquellos territorios que mantenían un delicado equilibrio entre lo islámico y lo hinduista.
Lo hacemos en tres partes. En la primera parte abordamos las cuestiones generales. En esta segunda visitaremos cinco mausoleos (destacando el Taj Mahal), cuatro mezquitas (sobresaliendo las principales de Delhi y Lahore) y tres palacios-fortaleza (los Fuertes Rojos de Agra, de Delhi y el de Lahore). Dejaremos para el tercer artículo el análisis de dos jardines y una ciudad.

8 sept. 2018

La identidad como fusión de los contrarios (arquitectura y ciudad en el Imperio mogol indio) [1]


El Taj Mahal es el icono del arte mogol que se ha convertido en un símbolo para toda la India y en un reclamo turístico de máximo nivel.
La identidad colectiva es una noción compleja y su formación lo es todavía más. Uno de sus componentes puede ser territorial y, entonces, el paisaje y la arquitectura resultan trascendentales. Un ejercicio interesante es investigar la constitución de esas “identidades espaciales”, particularmente de las arquitectónicas. Frente a una pretendida (e improbable) pureza estilística, surgen casos fascinantes que parten de la fusión de culturas contradictorias.
Algo así sucedió en la India, durante el Imperio Mogol, cuando se unió la tradición islámica y la hinduista. El esfuerzo sincrético intentó ensamblajes políticos y religiosos, pero donde se produjo una fusión efectiva sería en la creación de formas y escenarios que supondrían una nueva identidad para ese territorio. Nos acercaremos a sus planteamientos y a sus iconos más representativos, organizados en categorías tipológicas que muestran 5, 4, 3, 2 y 1 ejemplos de cada una de ellas: cinco mausoleos, cuatro mezquitas, tres palacios, dos jardines y una ciudad.
Lo haremos en tres partes. En esta primera abordaremos las cuestiones generales de la particular relación indo-islámica; en el segundo artículo visitaremos mausoleos, mezquitas y palacios; y terminaremos en la tercera parte con dos jardines y una ciudad planificada por los mogoles.

15 ago. 2018

Aproximación al espacio religioso musulmán (mezquitas y külliyes otomanos en Bursa, Edirne y Estambul) [y 2]


La mezquita imperial de Selim en Edirne está considerada la obra maestra de Sinán.
Nos estamos aproximando al espacio religioso musulmán, en su versión otomana, en dos artículos. En la primera parte, nos referimos a cuestiones generales, así como a las primeras mezquitas y külliyes de Bursa y Edirne, capitales históricas del imperio.
En esta segunda, nos acercamos a Estambul, una ciudad que se transformó de cristiana en musulmana, asistiendo a la creación del modelo clásico de mezquita imperial otomana (y de los conjuntos asistenciales y culturales que la acompañaban), sobre todo con la obra de Mimar Sinán, uno de los grandes arquitectos de la historia.
Coetáneo de Miguel Ángel o de Palladio, Sinán miró a la fascinante Hagia Sophia (Santa Sofía) como inspiración y sublimó la cúpula como aspiración. El resultado fue la construcción de espacios asombrosos como la mezquita de Sehzade o la de Suleimán, ambas en Estambul, la mezquita de Selim en Edirne, y también la Mezquita Azul, obra de uno de sus discípulos, considerada la última gran mezquita del periodo clásico otomano.

9 ago. 2018

Aproximación al espacio religioso musulmán (mezquitas y külliyes otomanos en Bursa, Edirne y Estambul) [1]


El complejo religioso y asistencial promovido por el sultán Bayaceto II (Sultan II Bayezid Külliyesi) en Edirne es una espléndida muestra de las külliyes otomanas.
De los “cinco pilares del islam”, oración y caridad son los preceptos básicos que requieren una configuración espacial de apoyo y, en consecuencia, generan expresiones arquitectónicas y urbanas.
En las primeras construcciones religiosas se buscó compatibilizar ambas exigencias y las primeras mezquitas sumaron a su función de culto otros usos asistenciales. Pero la complejidad creciente de la sociedad hizo necesaria la creación de espacios específicos para cada función y surgieron grandes complejos de edificios (külliye) que, contando con la mezquita como núcleo, incorporaron instituciones de beneficencia, comedores, albergues, clínicas o también escuelas coránicas, estableciendo unos “centros sociales” fundamentales en la ciudad islámica.
En sus más de 600 años de existencia (1299-1922), el Imperio Otomano alcanzó un gran poder y ascendencia sobre el resto del mundo musulmán. Su influencia en la evolución del espacio religioso fue trascendente. Nos aproximaremos a ello visitando sus tres capitales principales: Bursa, Edirne y, sobre todo, Estambul, donde Mimar Sinán establecería el modelo clásico de mezquita imperial a partir de su admirada Hagia Sophia.
Lo haremos en dos partes, en esta primera nos referiremos a cuestiones generales y a las obras de Bursa y Edirne. Dejaremos Estambul para el segundo artículo.

1 ago. 2018

Ciudades de fábula: Samarcanda e Isfahán, entre la realidad y el mito.


Isfahán y Samarcanda son ciudades reales, pero mantienen buena parte del halo legendario que las hizo célebres. En la imagen, la gran plaza Meidan Emam de Isfahán.
La mera evocación de los nombres de ciertas ciudades excita la imaginación. Más aún si durante siglos, esas ciudades constituyeron escenarios lejanos y desconocidos, propicios para la creación de leyendas. Desde la antigüedad hasta nuestra era contemporánea, esas ciudades han fascinado a partir de relatos, dibujos u objetos exóticos.
Samarcanda e Isfahán son dos de esos casos de ciudades que si bien, son reales y no se pueden separar de su cotidianeidad, disfrutan, sobre todo para los visitantes, de una aureola mítica, gestada por la antigua Ruta de la Seda, nutrida por narraciones como las de las Mil y Una Noches, o magnificada por obras como las características cúpulas azules bulbosas, los esplendidos jardines o los impresionantes espacios urbanos que albergan.
Son dos ciudades diferentes y, en cierto modo iguales; dos ciudades identificadas con culturas distintas (lo mongol, lo túrquico, lo persa) y paisajes contrapuestos, pero que serían reunidas por la religión (el islam). El credo musulmán actuaría como manto unificador en la construcción de estas dos ciudades, separadas por poco más de 2.000 kilómetros, que fueron capitales de imperios y que hoy son urbes modernas pujantes, aunque celosas guardianas de sus historias de fábula.

14 jul. 2018

Ciudades-capitales muertas poco después de nacer: sueños urbanos frustrados en Akhetatón, Medina Azahara y Fatehpur Sikri.


Medina Azahara es una de esas ciudades que nacieron para ser capital de un estado y no lograron alcanzar su “mayoría de edad”.
Las ciudades nacen con voluntad de permanencia, pero no todas no logran superar circunstancias traumáticas y, tras sufrir cataclismos, destrucciones bélicas, o quiebras diversas, son abandonadas. Sin su “contenido”, es decir, sin los seres humanos que les dan la vida, las ciudades mueren.
Entre las ciudades muertas, hay un grupo muy particular porque desaparecieron poco después de nacer. Son ciudades que no llegaron a la “mayoría de edad” y, entre estas, son especialmente interesantes las nacidas para ser capital de un estado y que no lograron sobrevivir tras perder prematuramente ese rango distintivo.
Vamos a aproximarnos a tres de estas ciudades que significaron el desvanecimiento del sueño urbano de sus fundadores. Son, Akhetatón (o Amarna) la breve y circunstancial capital del Imperio Nuevo de Egipto erigida por el faraón Akhenatón; Medina Azahara, la efímera capital del Califato de Córdoba fundada por Abderramán III, el primer califa; y Fatehpur Sikri, la fugaz capital del Imperio Mogol de la India, que fue la ilusión frustrada del emperador Akbar.

7 jul. 2018

Bombay (Mumbai) y Calcuta (Kolkata): similitudes y diferencias entre dos ciudades excesivas.


Bombay y Calcuta comparten el pasado imperial británico y la dramática situación de los slums actuales. (arriba a la izquierda la Gateway of India de Bombay; arriba a la derecha, el Victoria Memorial de Calcuta; y debajo, slums en Bombay)
Bombay y Calcuta son dos ciudades excesivas desde muchos puntos de vista. Situadas en cabeza de las más pobladas de la India, se encuentran sobrepasadas por las circunstancias, siendo emblemas de la desigualdad social y de la pobreza extrema, de la congestión urbana y la falta de vivienda, con infraestructuras que no funcionan o problemas de contaminación y salubridad. Pero, pese a todo, siguen siendo el destino esperanzado de millones de personas y continúan ejerciendo una atracción magnética en los visitantes que se ven seducidos por su singular exotismo.
Las dos han cambiado de nombre oficial: Bombay es ahora Mumbai y Calcuta, Kolkata, y son capitales de sus respectivos estados (Maharashtra y Bengala Occidental). Además, comparten otras muchas cuestiones, más allá de su problemática realidad, como haber sido gestadas durante del imperialismo británico, su vocación portuaria, o su particular forma de crecimiento contra el agua. Pero también presentan notables diferencias derivadas de sus circunstancias históricas y de la distancia que las separa (algo más de 2.000 kilómetros), que las ubica en entornos paisajísticos, culturales o lingüísticos muy distintos. Su comparación permite acercarnos a la complejidad del subcontinente indio.

23 jun. 2018

Haciendo el indio con la ciudad: los mandalas como base para la planificación urbana (el ejemplo de Jaipur)

Jaipur es uno de los mejores ejemplos de la planificación urbana india. En la imagen, vista de la calle Hawa Mahal desde el propio Palacio de los Vientos
La India es un territorio gigantesco, superpoblado, diverso, multicultural y de gran complejidad como expresan sus paisajes, sus gentes y también sus ciudades. En este blog nos hemos acercado a las ciudades indias en varias ocasiones. Lo hemos hecho con alguna de las más “occidentalizadas”, trazadas tanto en la época colonial británica (Nueva Delhi) como en tiempos de la modernidad racionalista (Chandigarh). También nos hemos aproximado a la vitalista espontaneidad de una ciudad laberíntica y sagrada como Benarés (Varanasi) y, en este artículo, lo haremos a la planificación propiamente india, estudiando el caso de Jaipur (la capital del estado de Rajastán), una ciudad construida a partir de un mandala.
Un mandala es la representación gráfica y simbólica de la cosmovisión del hinduismo que incita a la meditación y que, en algunos casos, como son los Vastu Purusha Mandala, también contienen directrices muy precisas para la arquitectura o las ciudades. Pero, en Jaipur, no todo resulta tan estricto como pudiera parecer…

9 jun. 2018

Inserción urbana de edificios públicos: el curioso caso de los conventos de monjas en la Ciudad de México.


Los templos de los conventos femeninos de la Ciudad de México son referentes urbanos del centro histórico. En la imagen, fachada del templo del Convento Real de Nuestra Señora de la Concepción, con las puertas gemelas entre contrafuertes y la torre campanario.
En todo planteamiento urbano se debe conseguir una adecuada relación entre la estructura del trazado y el programa que acoge, destacando dentro de ello la inserción de los edificios públicos.
Un caso interesante es el que presentan los templos de los conventos de monjas de la época virreinal en la Ciudad de México. Su peculiar disposición, con una nave única paralela a la calle, y sus llamativas puertas gemelas laterales situaron a estos edificios como referentes urbanos fundamentales dentro de la “Traza” histórica de la capital de Nueva España.
Las congregaciones de religiosas fueron instituciones muy importantes para la sociedad novohispana y sus templos se convirtieron en la pieza de articulación entre la intimidad del convento y la vida pública de la ciudad. Nos aproximaremos a estos particulares edificios de la capital mexicana (aunque hay ejemplos en otras ciudades). Allí se conservan 16 de los 21 templos iniciales, algunos manteniendo el culto y otros destinados a usos diferentes, pudiendo comprobar que además de su valor artístico y de su importante papel urbano, son un ejemplo de la diversidad que aloja el concepto de “tipo”, en una nueva muestra de la metodología proyectual de “tema con variaciones”.

26 may. 2018

México Virreinal (o Novohispano): del “reciclado” urbano a la hibridación de culturas.


El Zócalo, la gran Plaza Mayor creada en la época virreinal, sigue siendo el principal icono urbano de la Ciudad de México.
Tras habernos aproximado al México prehispánico, abordamos en este artículo la siguiente etapa urbana de la capital mexicana: la ciudad virreinal española.
Los imperios solían encontrarse con un dilema al conquistar nuevos territorios: mantener la primacía de determinadas ciudades o descabezar los territorios para fundar nuevas urbes de referencia. Era muy habitual apostar por lo segundo para manifestar nítidamente el comienzo de una nueva época, pero la decisión de Hernán Cortés, el conquistador del territorio mexicano, fue la contraria. Cortés decidió reutilizar las estructuras preexistentes, empezando por la ciudad capital, Tenochtitlán, aunque había quedado muy dañada en la batalla.
Este ejercicio de “reciclaje urbano”, que propició la continuidad histórica, fue posible, en buena parte, por la congruencia de los modelos azteca y español. A partir de esa sintonía elemental, fundamentada en la trama ortogonal, se produciría una hibridación (mestizaje) de culturas que daría origen al México Virreinal (o México Novohispano), una ciudad que acabaría fascinando a propios y extraños.


19 may. 2018

Las 51 iglesias de Wren: Variaciones sobre un tema en el Londres Barroco (Segunda parte)


Esquemas acerca de las variaciones sobre un tema exploradas en las iglesias que proyecto Wren para la City londinense.
Entre los monumentales edificios y los rascacielos de la City londinense aparecen unas pequeñas joyas de la arquitectura religiosa que fueron diseñadas a lo largo de 25 años por Christopher Wren, uno de los grandes arquitectos del barroco inglés. Fueron consecuencia del pavoroso incendio que sufrió el antiguo Londres en 1666 y que obligó a proponer nuevos templos que sustituyeran a los desaparecidos.
Estas nuevas iglesias parroquiales (inicialmente 51, aunque solo sobreviven 30) tuvieron una génesis muy particular, que las convierte en un caso excepcional. Desde luego por la catástrofe que las puso en marcha; pero también por el tema, que buscaba un espacio innovador para la liturgia protestante; por el singular método de trabajo (variaciones sobre un tema básico); y, sobre todo, por su concentración en un espacio limitado.
El artículo tiene dos partes. En la primera parte de este artículo nos acercamos al concepto de variación y al contexto del barroco arquitectónico inglés. En esta segunda entrega profundizaremos en los edificios y propondremos una ruta para recorrerlos, que se inicia y finaliza en St. Paul, la obra maestra de Wren que se nutrió de la experimentación de los pequeños templos.


7 may. 2018

Las 51 iglesias de Wren: Variaciones sobre un tema en el Londres Barroco (Primera parte)


Grabado que presenta algunas de las torres-campanario de las iglesias de Wren. Tras ellas, la impresionante silueta de la catedral de St. Paul.
El arte puede alcanzar mayor expresividad en la intensidad de los matices que en los gestos grandilocuentes. En estas ocasiones, produce más emoción descubrir las leves modificaciones que presenciar cambios radicales. Desde las Variaciones Goldberg de Bach a la serie sobre la catedral de Rouen de Claude Monet, muchos artistas han explorado el mundo de las “variaciones sobre un tema”. La arquitectura, sobre todo desde los conceptos de tipología y estilo, también crea esas fascinantes y ligeras mutaciones.
Una de las muestras más sorprendentes de variaciones arquitectónicas son las 51 iglesias parroquiales que sir Christopher Wren proyectó en la City londinense entre 1670 y 1695. Las circunstancias, el tema, el método y su concentración en un espacio limitado las convierten en un caso excepcional. Únicamente sobreviven 30 de ellas, algunas conservan solo la torre-campanario y otras presentan remodelaciones importantes, pero 13 siguen manteniendo la forma original.
El artículo tiene dos partes. En esta primera nos acercaremos al concepto de variación y al contexto del barroco arquitectónico inglés. En la segunda entrega profundizaremos en los edificios y propondremos una ruta para recorrerlos.

22 abr. 2018

Pendientes de las calles: inclinaciones y respuestas ante la adversidad (topográfica).

La Valeta (Malta). Republic Street, mostrando la complicada adaptación de la retícula a una topografía con fuertes pendientes.
Las calles se trazan sobre un suelo concreto que las condiciona por muchas razones. En este artículo vamos a analizar uno de esos temas determinantes que nos remite a la tercera dimensión de las propias vías. Es decir, a las rasantes topográficas que adopta su superficie generando inclinación en las calles.
En la actualidad, las pendientes de la calle se encuentran muy reglamentadas, pero la ciudad histórica, que carecía de ese tipo de límites normativos (aunque tenía otras restricciones), se enfrentó a la adversidad topográfica de los terrenos para conectar lugares, salvando desniveles con respuestas a veces sorprendentes.
Nos acercaremos a calles diversas de diferentes lugares, enfocándolas desde ese punto de vista, para observar muestras de pendiente creciente hasta descubrir casos extremos, que se solucionaron con planteamientos, en ocasiones, paradójicos y que afectaban a la funcionalidad de la calle (como las calles-escalera o el uso de elementos mecánicos).

14 abr. 2018

Comprar en la calle: propuestas comerciales en Londres (segunda parte)


Las calles cubiertas se convirtieron a finales del siglo XIX en la representación de la sofisticación comercial. En la imagen, Leadenhall Market, en la City londinense. 
Estamos acercándonos a las calles de la ciudad en su vertiente comercial, visitando tres modelos un tanto particulares. El primero es de la calle abierta que acoge mercadillos temporales; el segundo, las calles comerciales cubiertas; mientras que, en el tercero, analizamos casos que relacionan arquitectura y espacio público gracias a los grandes mercados urbanos.
Para ello hemos iniciado un recorrido por Londres, una ciudad con una fuerte impronta comercial, visitando dos ejemplos de cada caso. Para profundizar en los mercados callejeros nos acercamos, en la primera parte de este artículo, a Portobello Road en Notting Hill y a Camden Market. En esta segunda y última entrega acometeremos las calles comerciales cubiertas, con la pionera muestra de Burlington Arcade y el espectacular Leadenhall Market en la City; y, finalmente, dos mercados urbanos: el clásico Covent Garden Market y el renovado y contemporáneo Old Spitalfields Market.


8 abr. 2018

Comprar en la calle: propuestas comerciales en Londres (primera parte)


La idiosincrasia de Camden Market lo convierte en uno de los mercados más atractivos y visitados de Londres.
La actividad comercial ha tenido, y tiene, múltiples manifestaciones en la ciudad. Desde las antiguas plazas de mercado hasta los modernos centros comerciales, el acto de comprar y vender se realiza de muchas maneras diferentes. También las calles aportan su granito de arena alojando tiendas permanentes o puestos provisionales en distintos formatos.
Vamos a aproximarnos a tres propuestas comerciales muy particulares vinculadas con las calles. La primera utiliza la calle como escenario para acoger mercadillos temporales; la segunda, nos acercará a las calles comerciales cubiertas; mientras que, en la tercera, analizaremos mercados urbanos que interactúan intensamente con el espacio público contiguo.
Para ello recalaremos en Londres, una ciudad con una fuerte impronta comercial. En la capital británica visitaremos dos ejemplos de cada caso. Para profundizar en los mercados callejeros nos acercaremos a Portobello Road en Notting Hill y a Camden Market. Las calles comerciales cubiertas cuentan con la pionera muestra de Burlington Arcade y el espectacular Leadenhall Market en la City. Y finalmente dos mercados urbanos: el clásico Covent Garden Market y el renovado y contemporáneo Old Spitalfields Market.
(El artículo consta de dos entregas: en esta primera acometeremos los mercados callejeros, dejando para la segunda parte, las calles comerciales cubiertas y los mercados urbanos)

26 mar. 2018

Cómo potenciar un río menor: de la “playa” del Manzanares a Madrid-Río.


Madrid-Rio ha permitido a la capital reconciliarse con su río proporcionándole, además, un inusitado protagonismo (en la imagen el Puente Monumental de Arganzuela, diseñado por Dominique Perrault).
Muchas de las grandes ciudades nacieron vinculadas a un rio importante que, históricamente, facilitó el transporte generando prosperidad. Pero Madrid es diferente. No tuvo una vocación inicial de capital, como pone de manifiesto su origen militar, y por eso no importó fundarla junto a un rio menor. De hecho, la ciudad se desarrollaría a espadas del pequeño Manzanares, que quedaría arrinconado y menospreciado, sufriendo un olvido secular.
Pero la admiración que suscitaban los imponentes cursos de agua de las principales capitales europeas llevaría a que, en un momento dado, la capital de España se planteara disimular las carencias de ese “aprendiz de río”, como lo llamó Quevedo. Aprovechando canalizaciones y embalsamientos, el Manzanares aparentó llevar un caudal mayor y se convirtió en escenario para el ocio y el deporte al aire libre de los madrileños (con una ¡playa de Madrid! o un complejo de piscinas situadas en una “isla”). No obstante, esto sería un espejismo y el rio volvería a ser despreciado al verse constreñido por una autopista trazada por sus dos orillas (la M-30). Todo cambiaría a comienzos del siglo XXI, con el soterramiento parcial de esa vía de circunvalación y la creación de Madrid-Río, el gran parque urbano que ha permitido a Madrid redescubrir su río e integrarlo definitivamente en la vida ciudadana.

10 mar. 2018

Oxford Street y Regent Street, dos calles de Londres que representan lo espontáneo y lo planificado en los trazados urbanos.

La monumentalidad y uniformidad de estilo de la arquitectura de a planificada Regent Street (arriba, imagen de The Quadrant) contrasta con la espontánea diversidad de Oxford Street (debajo).
Las calles de la ciudad suelen tener dos orígenes principales (aunque no son los únicos). En el primero de ellos, las calles surgen como consolidación espontánea de caminos preexistentes, mientras que en el segundo son el resultado de un trazado que sigue un proyecto predeterminado. En este artículo, vamos a explorar lo espontáneo y lo planificado en la urbanización de la ciudad, recurriendo al ejemplo de las calles, acercándonos a las circunstancias de cada tipo y a sus implicaciones.
Aunque todas las ciudades cuentan con muestras de ambos modelos, nos dirigimos a Londres, concretamente a Oxford Street y Regent Street, dos calles muy singulares del centro de la capital británica por diversas razones. Una de ellas es, precisamente, morfológica, porque la primera supone la consolidación espontánea de un antiguo e importante camino romano, mientras que la segunda procede de uno de los proyectos pioneros en la planificación londinense.

3 mar. 2018

Cuatro libros sobre la historia de la ciudad moderna y contemporánea (tres clásicos y uno reciente).


Cuatro libros sobre la historia de la ciudad moderna y contemporánea (tres clásicos y uno reciente).
Los grandes libros de historia del urbanismo suelen aparecer en periodos de desconcierto. Los autores, huérfanos de una posición incontestable, rastrean en el pasado hechos y teorías que pudieran aportar algo de luz a sus respectivos momentos.
Vamos a profundizar en cuatro libros que reflexionan sobre la ciudad moderna y contemporánea, publicados en tiempos de crisis, y que resultan imprescindibles para acercarse a la ciudad actual.
Tres de ellos son ya clásicos en la historiografía urbana, mientras que el cuarto es reciente. Todos pretenden establecer unas guías conceptuales que ordenen y justifiquen las transformaciones de la ciudad desde la Revolución Industrial hasta nuestros días. Han sido publicados en un plazo casi exacto de 50 años: el primero, el de Françoise Choay en 1965 (El Urbanismo, Utopías y Realidades); unos 25 años después lo hicieron el de Peter Hall (1988, Ciudades del mañana. Historia del Urbanismo en el siglo XX) y el de Benedetto Gravagnuolo (1991, Historia del Urbanismo en Europa 1750-1960); para finalizar la serie con la aparición en 2016 del libro de Carlos García Vázquez (Teorías e historia de la Ciudad Contemporánea).

24 feb. 2018

Inaugurado el Centro Deportivo municipal GO fit Peñagrande en Madrid, diseñado por Taller de Ideas.

Acceso principal al nuevo Centro Deportivo municipal GO fit Peñagrande.
Acaba de inaugurarse el nuevo Centro Deportivo municipal GO fit Peñagrande, que el Grupo Ingesport ha promovido en el Barrio del Pilar de Madrid (en la Avenida Monforte de Lemos, 184).
El Grupo Ingesport, a través de sus centros deportivos GO fit, fomenta entre los ciudadanos unos hábitos saludables asociados a la actividad física para mejorar su calidad de vida. Con este propósito se ha puesto en marcha la nueva dotación deportiva, una muestra de colaboración público-privada entre el Ayuntamiento de Madrid e Ingesport, adjudicataria de la convocatoria realizada para la concesión administrativa.
El proyecto del nuevo Centro Deportivo ha sido realizado por Taller de Ideas Arquitectos Asociados (en colaboración con Naos 04 Arquitectos y Valladares Ingeniería).

17 feb. 2018

Poniendo nombres: acrónimos de Nueva York (SoHo, NoHo, TriBeCa, NoLIta, DUMBO, …)

El SoHo neoyorquino es uno de los primeros barrios que utilizaron acrónimos como expresión de su singularidad, principalmente arquitectónica, aunque también social y urbana. En la imagen, fachadas de Broadway entre el cruce de Broome y Canal St. (al fondo se eleva el edificio de Broadway 401)
Poner nombre a las cosas es una forma de “apropiación”. Con ese acto dejan de ser entes indiferenciados y entran a formar parte, en cierto modo, de nosotros mismos. Así, cuando se bautiza una montaña, un rio, un bosque, una ciudad, un barrio, una calle o a cualquier otro elemento físico de nuestro entorno, estamos singularizándolo, incorporándolo a nuestra vida. De hecho, la personificación de los lugares que nos acompañan es una de las dimensiones principales del acto de “habitar”.
En las ciudades, las diferentes necesidades organizativas, administrativas o de orientación, exigen la asignación de identificadores (sean números o palabras). Estos distintivos son conocidos y compartidos por los ciudadanos, consolidando la relación íntima entre la ciudad y sus residentes. Ahora bien, más allá de los nombres oficiales, surgen calificativos, a veces espontáneos y populares y otras premeditados dentro de un “laboratorio”, que buscan otro tipo de objetivos. Por ejemplo, respondiendo a cuestiones relacionadas con el sentimiento de pertenencia o también a intereses menos emocionales como las estrategias inmobiliarias que pretenden implantar una imagen de marca.
Los neoyorquinos son especialistas en poner nombres propios a sus barrios más singulares, independientemente de cómo se llamen oficialmente. Algunas de esas denominaciones han alcanzado un gran reconocimiento internacional. Entre ellas destacan el caso especial de los acrónimos, como SoHo, NoHo, TriBeCa, NoLIta, DUMBO, NoMad, etc.


28 ene. 2018

Minsk, la ciudad que perdió la memoria (y asumió el modelo urbano soviético)

Minsk perdió su memoria en la Segunda Guerra Mundial. Las huellas de su pasado fueron borradas y en su solar emergió una ciudad nueva que seguía el modelo urbano soviético. Arriba, imagen antigua del lugar ocupado por la ciudadela de Minsk; debajo, ese mismo sitio en la actualidad, en el que ha desaparecido incluso el promontorio original. 
Bielorrusia es un país noreuropeo con algunas dificultades de identificación histórica, aunque no de personalidad (caracterizada, entre otras cuestiones, por una lengua y costumbres propias). Su territorio contaba con ventajas estratégicas que acabaron siendo un problema para el pueblo ruteno, los eslavos que lo habitaban, dado que ese enclave fue codiciado por sus poderosos vecinos, que irían apropiándoselo sucesivamente. Por eso, la historia lo mantuvo oculto dentro de otros estados (el Rus de Kiev, el Gran Ducado de Lituania, Polonia, o la URSS). Pero, tras la Primera Guerra Mundial, en 1919, Bielorrusia adoptaría ese nombre y emergería como nación, aunque tendría que esperar hasta 1991 para alcanzar su plena independencia.
En un cierto paralelismo con esa indeterminación histórica, su capital Minsk, vería borrada su memoria. La ciudad sería arrasada durante la Segunda Guerra Mundial y, tras la contienda, volvió a levantarse, pero haciendo tabula rasa con lo preexistente. La nueva Minsk perdería sus recuerdos urbanos y, en lo que puede considerarse una auténtica refundación, se convirtió en paradigma de la planificación urbana soviética.

14 ene. 2018

Ciudades que existen y no existen a la vez: Alejandría, entre el mito y la realidad (segunda parte)

Alejandría existe y no existe, porque la bulliciosa ciudad actual parece olvidar el mito que pervive en la memoria y que es testimoniado por las escasas ruinas del antiguo esplendor (como las del Serapeum)
Alejandría fue una de las principales ciudades de la antigüedad. Una gran parte de su éxito es atribuible a su extraordinaria localización, determinada por la formación del Delta del Nilo. Aquella ciudad fundada por Alejandro Magno se encumbraría como un centro principal del mundo clásico, tanto en la política o la economía como en la cultura o la religión.
Planificada racionalmente como una retícula ortogonal que seguía los criterios hipodámicos, dotada de edificios monumentales (como la Gran Biblioteca o su impresionante Faro, que fue una de las siete maravillas de la antigüedad), la ciudad sería escenario de pasiones descontroladas que casi acabaron con ella. Hoy, la mayor parte de aquella Alejandría ha desaparecido físicamente, pero sigue presente, porque se encuentra bien implantada en nuestro imaginario colectivo. Por eso la gran urbe actual intenta conjugar el mito y la realidad.
Nos estamos acercando a Alejandría en dos artículos. En un primer artículo, acotamos las claves del mito alejandrino, mientras que en este segundo describimos aquella fascinante urbe y la relacionamos con la actual.