24 feb. 2018

Inaugurado el Centro Deportivo municipal GO fit Peñagrande en Madrid, diseñado por Taller de Ideas.

Acceso principal al nuevo Centro Deportivo municipal GO fit Peñagrande.
Acaba de inaugurarse el nuevo Centro Deportivo municipal GO fit Peñagrande, que el Grupo Ingesport ha promovido en el Barrio del Pilar de Madrid (en la Avenida Monforte de Lemos, 184).
El Grupo Ingesport, a través de sus centros deportivos GO fit, fomenta entre los ciudadanos unos hábitos saludables asociados a la actividad física para mejorar su calidad de vida. Con este propósito se ha puesto en marcha la nueva dotación deportiva, una muestra de colaboración público-privada entre el Ayuntamiento de Madrid e Ingesport, adjudicataria de la convocatoria realizada para la concesión administrativa.
El proyecto del nuevo Centro Deportivo ha sido realizado por Taller de Ideas Arquitectos Asociados (en colaboración con Naos 04 Arquitectos y Valladares Ingeniería).

17 feb. 2018

Poniendo nombres: acrónimos de Nueva York (SoHo, NoHo, TriBeCa, NoLIta, DUMBO, …)

El SoHo neoyorquino es uno de los primeros barrios que utilizaron acrónimos como expresión de su singularidad, principalmente arquitectónica, aunque también social y urbana. En la imagen, fachadas de Broadway entre el cruce de Broome y Canal St. (al fondo se eleva el edificio de Broadway 401)
Poner nombre a las cosas es una forma de “apropiación”. Con ese acto dejan de ser entes indiferenciados y entran a formar parte, en cierto modo, de nosotros mismos. Así, cuando se bautiza una montaña, un rio, un bosque, una ciudad, un barrio, una calle o a cualquier otro elemento físico de nuestro entorno, estamos singularizándolo, incorporándolo a nuestra vida. De hecho, la personificación de los lugares que nos acompañan es una de las dimensiones principales del acto de “habitar”.
En las ciudades, las diferentes necesidades organizativas, administrativas o de orientación, exigen la asignación de identificadores (sean números o palabras). Estos distintivos son conocidos y compartidos por los ciudadanos, consolidando la relación íntima entre la ciudad y sus residentes. Ahora bien, más allá de los nombres oficiales, surgen calificativos, a veces espontáneos y populares y otras premeditados dentro de un “laboratorio”, que buscan otro tipo de objetivos. Por ejemplo, respondiendo a cuestiones relacionadas con el sentimiento de pertenencia o también a intereses menos emocionales como las estrategias inmobiliarias que pretenden implantar una imagen de marca.
Los neoyorquinos son especialistas en poner nombres propios a sus barrios más singulares, independientemente de cómo se llamen oficialmente. Algunas de esas denominaciones han alcanzado un gran reconocimiento internacional. Entre ellas destacan el caso especial de los acrónimos, como SoHo, NoHo, TriBeCa, NoLIta, DUMBO, NoMad, etc.