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19 sept 2016

Las siedlungen berlinesas y la vivienda social en la Alemania de entreguerras. _______________________ (Autores: Carlos F. Lahoz Palacio y José Antonio Blasco Abad)

La siedlung de la herradura, en Britz es una de las colonias de vivienda social más emblemáticas del Berlín de la segunda mitad de la década de 1920.
El periodo de la República de Weimar (1918-1933) supuso para Alemania la llegada de la socialdemocracia, que tendría una gran incidencia en el campo de la vivienda social. Especialmente en la segunda mitad de la década de 1920, cuando a partir de nuevas fórmulas legislativas, financieras y técnicas, comenzaron a construirse muestras que serían ejemplares para el resto del mundo.
El derecho a una vivienda digna y el compromiso del Estado para procurar su oferta a las clases sociales más desfavorecidas puso en marcha un programa de vivienda pública revolucionario. Las experiencias del Nuevo Frankfurt o de las grandes siedlungen (colonias de viviendas) berlinesas alumbrarían un innovador modelo que haría frente al gravísimo déficit de alojamientos y a las lamentables infraviviendas colectivas (Mietskasernen) de la época imperial.
En este artículo se apuntan varios casos construidos en Berlín, una ciudad que en 1920 se había ampliado extraordinariamente. En la capital alemana se levantarían conjuntos tan emblemáticos como la Hufeisensiedlung de Britz, la Onkel-Toms-Hütte, la Weiße Stadt, o la Siemensstadt, en las que trabajaron arquitectos pioneros como Martin Wagner, Bruno Taut, Hans Scharoun o Walter Gropius.


14 feb 2015

De la Weissenhof (1927) a la Interbau (1957): los extremos temporales del urbanismo funcional canónico (en Europa). (Autores: Carlos F. Lahoz Palacio y José Antonio Blasco Abad)

Arriba, imagen de la Weissenhof de Stuttgart de 1927. Debajo, imagen de la Interbau 1957 celebrada en Berlín.
Las vanguardias arquitectónicas que alumbrarían el Movimiento Moderno fueron consolidándose en la década de 1920. El funcionalismo sería su gran credo y se mantendría vigente, dentro del marco canónico, hasta finales de los años cincuenta. Durante esos treinta años, los arquitectos racionalistas se fueron reuniendo periódicamente en los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna (los CIAM), en los que se iría definiendo una buena parte de su doctrina y, en particular, las bases de la Ciudad Funcional, el modelo de ciudad más característico del siglo XX.
Aunque hubo propuestas teóricas sobre la Ciudad Funcional (como la Ville Radieuse de Le Corbusier) y se lograron construir ejemplos completos en países del Tercer Mundo, como Chandigarh, Brasilia o Islamabad, en Europa se levantaron dos “muestras” singulares. Fue en el principio y en el final del Movimiento y se convirtieron en “manifiestos construidos”. Fueron dos exposiciones internacionales de arquitectura que reunieron arquitectos afines y ofrecieron una colección de obras representativas. En 1927 se construyó en Stuttgart la Weissenhof Siedlungen, expresando los valores de la vanguardia de ese momento, mientras que tres décadas después se levantó en el barrio Hansaviertel de Berlín la Interbau 1957 que supondría el canto del cisne del Funcionalismo que, a partir de entonces, evolucionaría hacia otros horizontes menos dogmáticos.


30 ago 2014

Genealogía del espacio residencial del siglo XXI

Los dos modelos originales que caracterizaron el espacio residencial del siglo XX: Arriba la vivienda unifamiliar urbana de la Ciudad Jardín (Welwyn Garden City). Debajo, los Bloques lineales de Toulouse-Le Mirail.
La vivienda fue el gran tema de la arquitectura y el urbanismo del siglo XX. La imperiosa necesidad de alojamiento en las ciudades (producida por una ingente emigración desde los entornos rurales), la evolución de la sociedad en general y de las familias en particular, la inadecuación de los espacios heredados y los grandes avances técnicos, impulsaron una prolífica investigación arquitectónica y urbana, que iría alumbrando las nuevas tipologías residenciales que caracterizan la ciudad actual.
En cambio, en este comienzo del siglo XXI la situación es bien distinta. Durante sus primeros años, de gran expansión, la vivienda padeció el desinterés de un mercado inmobiliario poco propicio a la innovación (dado que cualquier cosa se vendía) y, en estos últimos tiempos, la grave crisis que atenaza nuestra economía y que ha derrumbado al sector inmobiliario ha hecho, aparentemente, innecesaria la investigación, que se ha visto relegada a unas escasas excepciones sobre la tónica general. Pero la sociedad sigue evolucionando con gran rapidez y acabará por requerir viviendas que se adapten a la nueva ciudadanía.
Es importante conocer de dónde venimos para poder fijar correctamente el rumbo que pretendemos seguir. Por eso, es fundamental indagar y profundizar en la “genealogía” de los espacios residenciales que identifican nuestras ciudades. Este es el objeto de los siguientes apuntes universitarios, correspondientes a sesiones impartidas a los alumnos de la asignatura “Introducción al Urbanismo”.

11 ago 2014

La ciudad como metáfora: Berlín de Lou Reed

Junto a las ciudades materiales, de piedra, acero, ladrillo u hormigón, emergen inseparables otras inmateriales que se conforman con historias, sueños, tópicos, recuerdos y otras cuestiones etéreas. En ocasiones, estas ciudades intangibles pueden adquirir más fuerza en el inconsciente colectivo que las reales, proyectando una poderosa imagen simbólica que transforma a la ciudad en una metáfora.
Berlín, es uno de esos casos. Durante una época fue una ciudad símbolo. Dividida en dos partes enfrentadas, la ciudad doble era la herida desgarrada a la que recurrieron muchos artistas como metáfora de la desesperanza, de la decadencia, del desengaño, de la falta de futuro. Pero además contaba con un sector occidental muy atractivo para una juventud que buscaba una vida bohemia y alternativa, alimentando nuevas metáforas.
Por todo ello, Lou Reed situó en Berlín su obra más oscura, trágica y dura, donde transcurrían dos vidas condenadas, perdidas en una decadencia insoportable. En 1973, publicó su tercer álbum en solitario: “Berlin”, un disco angustioso, cuyo inicial fracaso comercial no impidió que se convirtiera en una obra de culto. Lou Reed nunca lo interpretó completo en directo, hasta treinta y tres años después, en 2006, cuando Julian Schnabel dirigió un film-concierto sobre la obra, que originaría una película y un nuevo disco.

31 ago 2013

El Berlín de Wim Wenders (Berlín en la década de 1950, la ciudad-doble)

Imagen de la espectacular primera escena de “In weiter Ferne, so nah!”, un travelling aéreo alrededor de la Columna de la Victoria (Siegessäule) que preside el Tiergarten de Berlín.
La construcción de la identidad inmaterial de las ciudades debe mucho al cine. La creación de imágenes alimenta mitos urbanos que pueblan nuestra mente forjando nuestra concepción sobre ellas. En algunos casos afortunados se produce una magia especial entre el contenido y la ciudad elegida. Berlín es uno de estos casos.
Wim Wenders dirigió en 1987 una historia doble, sobre dos mundos, el de los ángeles y el de los  mortales (Himmel über Berlin, El Cielo sobre Berlín). Berlín era el escenario perfecto para representarla dada su condición de Ciudad Doble, dividida por el Muro de la vergüenza. En este juego de duplicidades, Wenders rodó una segunda parte en 1993 (In weiter Ferne, so nah!, ¡Tan lejos, tan cerca!), con la ciudad iniciando su esforzada reunificación, y la metáfora urbana volvió a encajar para encarnar la reunión de los dos universos.
Las películas son un complejo ejercicio de gran belleza, en las que la ciudad se convierte en el vehículo simbólico ideal para trasladar sus mensajes.
Aprovecharemos la referencia para acercarnos a la construcción de la Ciudad Doble en el Berlín de la década de 1950.

24 feb 2012

Berlín, el laboratorio urbano y arquitectónico del siglo XX. La experiencia de la IBA 87.

Plano de la IBA 87 con las zonas Tiergarten-Süd y Südliche Friedrichstadt
Berlín es una ciudad joven. En 1987 cumplió sus primeros 750 años.
Pero su juventud no le ha evitado ser escenario de experiencias urbanas intensas y, en ocasiones, crueles. Particularmente durante el siglo XX, periodo en el que Berlín sufrió las consecuencias devastadoras de la Segunda Guerra Mundial o la división de la ciudad en dos partes, con la construcción de un Muro que separaba dos concepciones políticas y socio-económicas antagónicas (el capitalismo occidental y el comunismo soviético).
Afortunadamente, entre las experiencias también figuran realidades urbanas positivas, como  las innovadoras siedlungen (colonias de viviendas) de la década de 1920 o la Interbau de 1957. Éstas y otras propuestas, convirtieron a Berlín en un laboratorio urbano y arquitectónico del siglo XX.
Quizá por eso, en la década de 1980, las ideas emergentes sobre la construcción de la ciudad encontraron en el Berlín occidental una plataforma para su expresión.  Con la excusa del “cumpleaños” se organizó una exposición internacional de arquitectura que, de paso, permitiría recualificar algunas zonas degradas por la presencia del muro. Esta exposición se denominó Internationale BauAusstellung Berlin (IBA).
Las propuestas de la IBA 87 tuvieron una gran repercusión e influencia durante esos años, pero fueron perdiendo vigencia desde que, en 1989, cayó el telón de acero. Este hecho, que cambió el mundo, también provocó una revolución urbanística en la ciudad. Berlín recuperó al año siguiente la capitalidad de la Alemania reunificada y recobró el impulso perdido que animó las espectaculares realizaciones de los años siguientes. Con ello se cubrieron con un velo anacrónico los esfuerzos disciplinarios de la IBA 87.