31 may. 2014

Les Halles de París, crónica de un desconcierto urbano que parece haber llegado a su fin.

Les Halles de París. Infografía sobre su nueva configuración.
Las transformaciones de Les Halles de París siempre han estado envueltas en polémica, desde que la construcción del Mercado Central de la ciudad, durante el Segundo Imperio francés, obligara a arrasar una gran extensión de su casco medieval.
Pero la mayor discusión, surgió a finales de la década de 1970, con el traslado del mercado y el derribo de los históricos pabellones Baltard. Las disputas sobre la misión y formalización de ese lugar tan emblemático del centro de París, abrieron una caja de Pandora que enfrentaría a políticos, arquitectos y ciudadanos en una sucesión de despropósitos que llevaría a Les Halles a convertirse en el paradigma del desencuentro urbano, generando una controversia que alcanzaría dimensiones planetarias.
Entonces, desoyendo a todo el mundo, la autoridad municipal impuso una solución que acabaría resultando un fracaso. Por eso, con la llegada del siglo XXI se abrió un nuevo proceso de concertación a través del cual, los nuevos responsables políticos querían acordar, con ciudadanos y expertos profesionales, el futuro rumbo de Les Halles. Tras numerosos informes técnicos, diversas consultas ciudadanas y concursos de arquitectura, en 2010 comenzaron las obras de las nuevas Halles de París, que se espera puedan concluir en 2016.
El proyecto actual no está exento de crítica, pero parte de un consenso que nunca antes Les Halles habían obtenido. Quizá por fin, el vientre de París, como lo definió Émile Zola, pueda convertirse en el deseado corazón urbano.

10 may. 2014

Las ciudades de Edward Rutherfurd: Londres, Nueva York y París (Formas de mirar la ciudad)

La memoria de lo urbano es responsable, en gran medida, de nuestra idea sobre las ciudades. Aparece tanto en la experiencia de lo real como en las múltiples aportaciones inmateriales que recibimos. Es el caso, por ejemplo, de las historias que atesora la ciudad y que ayudan a explicar su realidad actual. Sean grandes acontecimientos o sucesos cotidianos, sus espacios las recuerdan y las reflejan, logrando expresar un cierto carácter colectivo.
La literatura es uno de los instrumentos principales para la captación de esos mensajes. Su demostrada capacidad para “excitar” nuestra mente le permite crear imágenes poderosas, que pueden llegar a ser tan intensas como las propiamente sensoriales. Así pues, también la literatura “mira” a la ciudad.
Estas nociones son las que han llevado a Edward Rutherfurd a escribir varios libros en los que se sumerge en el pasado de ciudades y territorios, como método para comprender algo de su presente y de su futuro. Son narraciones de ficción histórica, multigeneracionales, que tratan sobre las pasiones humanas. No obstante, su discurso se encuentra tan inseparablemente unido a un escenario concreto que, éste, acaba convirtiéndose en el verdadero protagonista del relato. Son destacables sus exitosas novelas dedicada a Londres, Nueva York y París, ciudades caracterizadas a partir de los avatares seculares de diferentes sagas familiares.

La literatura “urbana” nos permite aproximarnos de forma amena a la realidad presente, acercándonos a las aspiraciones y a los esfuerzos que generaciones anteriores hicieron para conformar el espacio que hemos heredado. Una buena forma de “mirar” la ciudad con los ojos de la mente.