11 jul. 2015

La Plaza Mayor (regular) española en diez ejemplos.

En su origen, la denominación “plaza mayor” indicaba solamente una posición en el escalafón jerárquico de los espacios de la ciudad. Pero, a finales de la Edad Media española, estos lugares principales fueron consolidando una forma urbana muy característica, vinculada a la regularidad de su planta (cuadrada o rectangular mayoritariamente), a la uniformidad de su arquitectura y, casi siempre, a la presencia de pórticos que facilitaban un uso más intenso. Esta innovadora morfología urbana tendría mucha influencia posterior (en las ciudades iberoamericanas o en la Europa barroca y neoclásica, por ejemplo). Lo regular y lo uniforme asentaron las bases conceptuales de estas plazas, pero la diversidad fue grande. Para abordarla, proponemos un guión metodológico de análisis de espacios urbanos.
En España hay numerosos ejemplos, aunque en esta entrega se han seleccionado diez plazas mayores regulares de diez ciudades: Barcelona, Bilbao, A Coruña, Huesca, Madrid, Palencia, Salamanca, San Sebastián, Valladolid y Vitoria. Los ejemplos muestran la variabilidad del tipo, tanto por su escala, proporciones y claves formales, como por la diversidad estilística que hay entre la más antigua y la más reciente, separadas por tres siglos.

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Lo regular y lo uniforme en los espacios urbanos (el ejemplo de las “plazas mayores” españolas).
Lo regular es lo que se hace con “regla”. Esta afirmación expresa un doble significado: en primer lugar, porque responde a una ley, normativa u ordenanza que “regula” la construcción; y en segundo lugar, porque se hace con líneas rectas y apoyándose en sistemas de medidas o proporciones.
Además, lo regular puede incorporar uniformidad. Habitualmente, la uniformidad (de las fachadas arquitectónicas básicamente) surge de la repetición de un módulo concreto y rítmico que fundamenta la composición. No obstante, la uniformidad puede no ser entendida de una manera estricta y aparecer como manifestación de una vocación de unidad que se refleja en un criterio de diseño general que condiciona materiales, colores, composiciones, sin que la repetición sea la única forma de lograrlo.
Lo regular y lo uniforme suelen fascinar al ser humano porque refuerzan su sensación de dominio sobre la naturaleza. La racionalidad y la reiteración de lo artificial otorgan un halo místico a los espacios frente a la heterogénea organicidad de lo natural.

Las plazas mayores españolas recibieron ese nombre, inicialmente, para indicar una posición en el “escalafón” jerárquico de los espacios urbanos. Pero hacia finales de le Edad Media, esos lugares principales irían adoptando plantas geométricas regulares (cuadrados y rectángulos principalmente) y las fachadas arquitectónicas se presentarían como un “continuo”, que solía expresarse con la repetición rítmica de un módulo y con la unidad de la cornisa de todos los alzados. Estas decisiones de proyecto, que incluso condicionaban la apariencia de los edificios públicos que se incluían en ellas, buscaban magnificar el espacio interior creado, tanto funcionalmente como simbólicamente. También era habitual la ubicación de soportales en las plantas bajas de los edificios, cuestión que facilitaba el intenso y variado uso de esos espacios.
Las plazas mayores se convirtieron en el lugar preeminente de la ciudad y solían acoger alguno de los edificios institucionales principales de la ciudad (generalmente civiles y, muy recurrentemente, casas consistoriales) dejando el resto para una arquitectura residencial fácilmente adaptable a la modulación exigida. Además, en estos lugares se celebraban actividades muy diversas, desde mercados hasta los eventos ciudadanos más destacados (y sus balconadas solían servir de palcos para asistir a los espectáculos).
La potencia expresiva de las plazas mayores regulares no suele nacer de la singularidad de la arquitectura, sino que reside en su conjunto. Las edificaciones que las conforman renuncian a su individualidad para ensalzar el espacio de su interior, que aparece como el protagonista indiscutible. Estos lugares nacieron como espacios libres para facilitar las diversas actividades previstas, aunque con la pérdida de los usos tradicionales, unos cuantos, se reconvirtieron en plazas ajardinadas en la ciudad del siglo XIX. No obstante, las últimas rehabilitaciones han ido recuperando ese espíritu de espacio vacío disponible, tan simbólico y atractivo para los ciudadanos.
Esta innovación espacial sería trasladada a las ciudades coloniales iberoamericanas e inspirarían también otras maravillosas realizaciones de la Europa barroca y neoclásica (como son las plazas reales francesas) que, no obstante, contarían con sus particularidades.
Las diez plazas seleccionadas a la misma escala.
En cualquier caso, los rasgos típicos esbozados son tratados por los diseñadores con bastante libertad, originado una casuística muy diversa. La variedad formal de las plazas mayores es considerable. Para constatar esta casuística, hemos seleccionado diez ejemplos muy diferentes que abarcan un periodo de tres siglos entre la plaza más antigua y la más reciente. En ellos se pueden observar las diferencias de escala (las hay muy grandes pero también pequeñas), la diversidad de relaciones con la red de comunicaciones, el tratamiento del edificio público (en caso de existir) o de sus planos horizontales, sus orientaciones dispares o la heterogeneidad estilística derivada de los diferentes momentos de concepción.
Profundizar en estos espacios (en realidad, en cualquier espacio de la ciudad) requiere un acercamiento paulatino, siguiendo un esquema metodológico que analice sus aspectos fundamentales.

Categorías de análisis de espacios urbanos.
Analizar un espacio urbano supone procesar una serie de categorías que recogen las principales claves formales del lugar. No obstante, estas “señas de identidad” material no deben olvidar otras cuestiones, históricas, funcionales o vivenciales que tienen una gran incidencia en la significación del lugar. A modo de guión de análisis, y sin ánimo de ser exhaustivo, las principales categorías de examen y sus contenidos son:
Contexto de creación y evolución
  • Intenciones conceptuales y funcionales
  • Claves históricas
  • Contextualización urbanística/relación con las tramas históricas
  • Evolución/cambios sustantivos

Estudio de Escala.
  • Superficies comparadas

Estudio comparativo de las dimensiones de las diez plazas en relación a las medidas típicas de un campo de fútbol.
Inserción (actual) en la trama urbana
  • Relación y conexiones con la red de tráfico rodado de la ciudad
  • Distribución y tipologías de tráficos interiores (peatonales y otros)
  • Flujos/estancias en el espacio. Tensiones
  • Usos complementarios (aparcamiento subterráneo, por ejemplo)

Volumetría y Proporciones (en planta, alzado y secciones)
  • Volumetría y relación con el entorno
  • Dimensiones y Proporción del plano horizontal
  • Dimensiones y Proporciones de los planos verticales
  • Dimensiones y Proporción de secciones

Planos del espacio (Carácter del plano horizontal)
  • Pavimento “duro”/pavimento “blando”/agua
  • Catálogo de materiales (calidades y distribución porcentual de tipos)
  • Diseño/despiece de pavimentos
  • Pendientes, Desniveles y accesibilidad
  • Penetrabilidad de planta baja

Planos del espacio (Carácter de los planos verticales)
  • Fachadas: Composición geométrica (proporciones, tipos, módulos, ritmos)
  • Fachadas: Composición geométrica huecos (proporciones, tipos, módulos, ritmos)
  • Fachadas: Composición física (materiales, colores)
  • Presencia de Soportales (proporción, carácter y continuidades, ritmos, techos/bóvedas)
  • Sistemas constructivos de fachada (arcos/dinteles, columnas/pilastras)
  • Arquitecturas singulares (edificaciones públicas o destacadas)
  • Cierres laterales continuos/Aperturas/conexiones con calles
  • Encuentro “con el cielo” (cornisas)
  • Elementos singulares (despieces, ménsulas, ornatos, etc.)

Elementos en el espacio
  • Mobiliario urbano general
  • Mobiliario urbano singular
  • Mobiliarios temporales (terrazas, mercadillos, kioscos)
  • Elementos singulares (esculturas, etc.)
  • Arbolado y elementos vegetales singulares
  • Tratamiento de infraestructuras (recogida de aguas, iluminación, etc.)

Orientación de las diez plazas seleccionadas.
Vivencia del espacio (paisaje urbano/ambiente)
  • Orientación (soleamiento, evoluciones del sol y de la sombra)
  • Perspectivas, vistas (efectos shakkei, paisaje prestado), puntos focales
  • Día/Noche, diferencias estacionales
  • Transiciones público/privado
  • Usos habituales y funcionalidad
  • Actividades puntuales y recurrentes
  • Claves identitarias
  • Significaciones


Diez plazas mayores (regulares) españolas.
En España hay muchos ejemplos de Plazas Mayores regulares, aunque en esta entrega nos aproximamos a diez casos de diez ciudades: Barcelona (Plaza Real), Bilbao (Plaza Nueva), A Coruña (Plaza María Pita), Huesca (Plaza López Allué), Madrid (Plaza Mayor), Palencia (Plaza Mayor), Salamanca (Plaza Mayor), San Sebastián (Plaza de la Constitución), Valladolid (Plaza Mayor) y  Vitoria (Plaza de España). Dejamos para otra ocasión plazas tan singulares y espectaculares como la Plaza Mayor de Ocaña, la Plaza Mayor de León o la Plaza de la Corredera de Córdoba, entre otras.
(las ortofotos de todas las plazas están a la misma escala)
Timeline y dimensiones de las diez plazas seleccionadas.

Barcelona (Plaza Real)
Creada en 1848 según diseño de  Francesc Daniel Molina i Casamajó, la Plaza Real (Plaça Reial) de Barcelona es una maravillosa excepción en el compendio de espacios urbanos de la ciudad. Se construyó en el solar del desaparecido convento que los monjes capuchinos tenían junto a la Rambla.
Barcelona (Plaza Real)
Barcelona (Plaza Real)
Bilbao (Plaza Nueva)
La Plaza Nueva (Plaza Barria) de Bilbao fue creada en 1821 según el proyecto de Silvestre Pérez. Su gestación fue muy lenta y compleja (sesenta y cinco años, desde las primeras intenciones en 1786 hasta su inauguración en 1851). El arquitecto Silvestre Pérez murió en 1825, hecho que sumado a la larga duración del proceso, supuso la intervención de otros profesionales en su desarrollo: Antonio de Echevarria y Avelino de Goicoechea, sucesivamente, quienes modificaron en parte el diseño original.

Bilbao (Plaza Nueva)
Bilbao (Plaza Nueva)
A Coruña (Plaza María Pita)
La Plaza María Pita de A Coruña se construyó en 1860 siguiendo el diseño de Faustino Dominguez.
A Coruña (Plaza María Pita)
A Coruña (Plaza María Pita)

Huesca (Plaza López Allué)
En 1856, Hilarión Rubio proyectó la Plaza Lopez Allúe (también llamada popularmente Plaza del Mercado) de Huesca.

Huesca (Plaza López Allué)

Huesca (Plaza López Allué)

Madrid (Plaza Mayor)
La Plaza Mayor de Madrid tiene una historia densa, desde su nacimiento como espacio de mercado extramuros con una conformación irregular, pasando por la “regularización” de su trazado, realizado por Juan Gómez de Mora en 1619, hasta la configuración actual que fue realizada por Juan de Villanueva en 1790, tras el incendio de la anterior. La Plaza Mayor de Madrid fue analizada en otro artículo de este blog atendiendo al tipo de sociabilidad que genera.
Madrid (Plaza Mayor)
Madrid (Plaza Mayor)  
Palencia (Plaza Mayor)
La Plaza Mayor de Palencia se conformó en el siglo XVII aunque no se tienen datos precisos sobre su autoría.

Palencia (Plaza Mayor)
Palencia (Plaza Mayor)
Salamanca (Plaza Mayor)
La Plaza Mayor de Salamanca es una de las joyas de este tipo de espacios. Fue concebida por Alberto Churriguera en 1729.

Salamanca (Plaza Mayor)
Salamanca (Plaza Mayor)
San Sebastián (Plaza de la Constitución)
La Plaza de la Constitución de San Sebastián no es el único espacio de este tipo que tiene la ciudad (por ejemplo, la peculiar plaza-parque de Gipuzkoa responde en parte al modelo). La Plaza de la Constitución, se conformó en el casco antiguo en 1817 según el proyecto de Pedro Manuel de Ugartemendía.
San Sebastián (Plaza de la Constitución)

San Sebastián (Plaza de la Constitución)
Valladolid (Plaza Mayor)
Una de las más antiguas plazas mayores de España es la Plaza Mayor de Valladolid, creada en 1561 por Francisco de Salamanca.
Valladolid (Plaza Mayor)

Valladolid (Plaza Mayor)
Vitoria (Plaza de España)

La Plaza de España (también conocida como Plaza Nueva) de Vitoria se construyó en 1791 según el proyecto de Justo Antonio de Olaguíbel.

Vitoria-Gasteiz (Plaza de España)
Vitoria-Gasteiz (Plaza de España)

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