Se adjunta un enlace al dossier con las primeras conclusiones.
Madrid esconde un tesoro.
Es conocida la anécdota acerca del comentario que realizó en
2001 el actor Danny DeVito en una visita a Madrid ante la proliferación de
obras en las calles. “Les deseo que encuentren pronto el tesoro”, comentó con humor
al despedirse del alcalde.
Al margen de la ironía respecto a la multitud de
excavaciones de aquellos años, es cierto que en Madrid, en su almendra central,
alberga un tesoro que espera su oportunidad para ofrecer su valor.
Existe una gran cantidad de activos inmobiliarios que se
encuentran actualmente estancados, sin opciones de desarrollo debido a la
coyuntura del momento. Pero esta circunstancia no implica que carezcan de valor,
un valor que tiene una triple
consideración.
En primer lugar, es indudable su valor económico, dado que los numerosos solares disponibles,
edificios en ruinas, inmuebles vacíos, etc. componen una colección de activos
“ociosos” con un importante potencial.
En segundo lugar por su valor
urbanístico. Estos solares y edificios suponen una reserva muy importante
para los futuros crecimientos de la ciudad, más aún teniendo en cuenta que tras
la planificación urbana de 1997, el municipio agotó su suelo urbanizable. Es
cierto que todavía queda mucho de este suelo por desarrollar pero, en paralelo,
rehabilitar y completar la ciudad existente se alza como una de las opciones
más razonables e inteligentes que Madrid tiene a su alcance de cara al futuro
próximo.
Finalmente, en
tercer lugar, por su valor estratégico.
Los vacios de oportunidad de Madrid son depósitos instantáneos de la capacidad
de adaptación de la ciudad a las nuevas necesidades de sus ciudadanos. En un
mundo en transformación como el que nos está tocando vivir, estos activos
pueden aportar flexibilidad a los desarrollos urbanísticos. Pueden servir para
alojar nuevas tipologías, que resuelvan problemas puntuales de la ciudad,
pueden ayudar a reactivar la economía de los barrios y pueden apoyar la
introducción de mecanismos de reequilibrio, que como intervenciones de
acupuntura urbana puedan extender sus efectos más allá de donde fueron
aplicadas, convirtiéndose en detonantes de la revitalización de espacios en
declive.
La
intervención sobre estos activos ociosos puede también servir para alterar
positivamente el perfil socioeconómico de su entorno mediante la introducción
de nuevos usos, nuevas actividades o nuevos usuarios. Incluso pueden alojar
usos temporales que respondan a necesidades puramente coyunturales mientras se
perfila su destino definitivo.
El Estudio sobre el “Valor del Vacío”.
La investigación
académica ha puesto su foco en la “almendra” central de Madrid (el interior de
la circunvalación M-30, hoy
denominada Calle 30). Se ha trabajado
en ese ámbito para detectar esos espacios pendientes de reconsideración.
El análisis ha sido realizado por la Universidad San Pablo
CEU a través de su Escuela Politécnica Superior y más concretamente por los
alumnos del último curso de Arquitectura dentro de la asignatura de Ordenación
Territorial y Metropolitana, bajo la dirección académica de los profesores Belén Hermida, Carlos Lahoz y Carlos Martinez-Arrarás. Ha colaborado en la elaboración de las
conclusiones la empresa URBAN NETWORKS bajo la dirección de José Antonio Blasco. El estudio sobre EL VALOR DEL VACÍO en la Ciudad de Madrid (Central), arroja unas
conclusiones que obligan a la reflexión.
Se han localizado numerosos edificios vacíos. Algunos que
estuvieron activos y ahora han quedado abandonados y otros, nuevos, que no han
sido todavía habitados, o incluso que no han sido acabados y se encuentran
pendientes de finalización por razones de coyuntura económica fundamentalmente.
En la misma línea se han situado los solares vacíos del
Madrid central. Un solar es un terreno libre que cuenta con todos los servicios
necesarios para convertirse en un espacio activo y capaz de albergar
edificaciones inmediatamente.
Para la confección del estudio se ha realizado una intensa
labor de campo y se ha dispuesto de las nuevas tecnologías en materia de geolocalización.
Al margen de los datos obtenidos, se ha podido mapificar la ubicación de cada
uno de los inmuebles y solares detectados. La información permite agregar los
datos o presentarlos por zonas, por usos o por tamaños.
La investigación no cuestiona la validez del modelo urbano
vigente y se limita a aplicar los parámetros actuales a ese conjunto de
espacios detectados que esperan su oportunidad.
El Estudio, que
conjuga la objetividad de los datos con la expresión visual de los mismos,
ofrece conclusiones que podrían orientar estrategias futuras sobre la ciudad.
Las conclusiones enlazan con el debate permanente sobre las
necesidades de suelo que tiene una ciudad. Las ciudades crecen e incrementan su
suelo urbano a costa de los terrenos libres de su entorno. Esta operación,
aparentemente lógica y neutra, se encuentra en la base de muchos de los
problemas que caracterizan a nuestro sector inmobiliario. La rehabilitación y el
hecho de completar la ciudad consolidada emergen como unas de las estrategias
urbanísticas más coherentes con el difícil contexto actual. La sostenibilidad consiste también,
en aprovechar los recursos de la forma más eficiente posible.Se adjunta un enlace al dossier con las primeras conclusiones.
Ver dossier.
Enhorabuena por esta iniciativa, de la que me gustará conocer más. La sociedad en general, y la ciudad de Madrid en particular necesita estudios como el que habéis desarrollado.
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