25 may. 2012

Nueva Delhi, el injerto urbano de Lutyens para la nueva capital de lndia.


Plano original del trazado de Nueva Delhi

En las intervenciones urbanas, se suelen utilizar analogías para explicar los mecanismos de actuación adoptados, esperando que la potencia expresiva del término, ayude a comprenderlos. Esto sucede, por ejemplo, al hablar de “injertos” urbanos.
Un injerto es una operación que implanta, en un cuerpo determinado, un tejido ajeno, con la intención de que interactúen generando un organismo mejorado. Este tipo de actuaciones son habituales en la medicina y, en mayor medida, en la agricultura y jardinería, cuando se persiguen beneficios productivos  o estéticos en una planta.
Es también una operación habitual en las ciudades. Una experiencia paradigmática en la inserción de un nuevo tejido urbano en una ciudad consolidada fue la implantación de Nueva Delhi en la preexistente Delhi.
En 1911, los británicos decidieron trasladar la capital de su colonia en el Indostán, desde Calcuta hasta Delhi. Delhi era una buena base para asumir esa responsabilidad, contaba con un ascendente simbólico (había sido capital en periodos anteriores), estaba bien ubicada y, además, era una ciudad vital, aunque era bastante caótica y no podía suplir las necesidades administrativas que requería su nuevo papel. Por eso, decidieron injertar un nuevo tejido, ordenado, representativo y eficaz en la matriz existente.  Así nació Nueva Delhi, entonces denominada Imperial Delhi, una propuesta urbana occidental (salida de la mano de sir Edwin Lutyens en línea con el movimiento de la City Beautiful)  que requería una base sobre la que prosperar.

Analogías urbanas: Injertos en la ciudad.
En el campo de la medicina se denomina injerto (insertus, introducido) a un tejido vivo que se implanta en una parte del cuerpo, para reparar una lesión o con fines estéticos.
De una forma similar, es muy habitual en el mundo de la agricultura y la jardinería, realizar injertos con el objetivo de perfeccionar la utilidad de las plantas. En unas ocasiones se busca mejorar la productividad, pero en otras, el fin puede ser exclusivamente estético (como en las rosas de competición).
Esta actuación, se hace conveniente cuando se dispone de una planta perfectamente adaptada a las condiciones del lugar (clima, agua, etc.) pero que carece de las posibilidades productivas de otras variedades, las cuales no podrían prosperar en ese entorno, ya que las condiciones les resultan desfavorables.
El injerto pretende unir las virtudes de ambas, la adaptabilidad de la planta asentada (que se denomina patrón, pie o portainjerto) con las posibilidades productivas y comerciales de la que se incorpora (con una porción de la misma, que se denomina injerto ó variedad). La unión de ambas funcionará como un único organismo, aprovechando las fortalezas de cada una ellas.
La ciudad, en muchas ocasiones, se encuentra con la inadecuación de una determinada zona y busca regenerarla. También, hasta cierto punto, los crecimientos realizados con modelos distintos al existente, pueden ser considerados injertos que se apoyarán en la matriz para prosperar.
Lo que se injerta no es autosuficiente, depende de la matriz en la que se implante.
El caso de Delhi es un típico injerto urbano, dado que la ciudad no tenía capacidad para acoger la responsabilidad que se le asignaba.
Nueva Delhi actual
Nueva Delhi, injertar la ciudad bella
En 1911, se tomó la decisión de trasladar la capital del Raj Británico (la administración colonial británica en la región del Indostán). Calcuta, que cumplía ese papel hasta entonces, era una ciudad demasiado grande, congestionada y conflictiva. Pero no se deseaba la creación de una nueva ciudad, sino aprovechar  alguna de las ya existentes. Se escogió Delhi, entre otras razones, por su contenido simbólico (había sido capital en periodos anteriores) y su mejor ubicación estratégica.
Delhi era entonces una ciudad densamente poblada, con un trazado espontáneo, con una enorme vitalidad, pero sin capacidad para acoger el amplio programa gubernamental británico. Por eso, se decidió la creación de un barrio que albergara adecuadamente todo lo necesario para el papel de capital de la India. Así podría diseñarse algo acorde con la magnificencia de los colonizadores, que fuera eficaz, que exhibiera la representatividad necesaria (“pompa y circunstancia”) y, de paso, que mostrara la superioridad británica frente a las formas hindúes.
Se escogió una ubicación al sur de la ciudad existente, apoyándose en una colina ligeramente elevada sobre la que se decidió construir el palacio del Virrey. Desde este punto álgido, se desplegarían un conjunto de avenidas geométricas que manifestarían el orden, la monumentalidad y el simbolismo occidental. La arquitectura, no obstante, mostraría guiños hacia la tradición hindú. Sería en palabras de los autores, una nueva Roma anglo-india.
El responsable del nuevo diseño fue sir Edwin Lutyens (1869-1944) quien colaboró con Herbert Baker (1862-1946). Baker, que llevaba años trabajando en las diferentes colonias británicas, destacando sus obras en Sudáfrica, fue elegido inicialmente por el Virrey. Pero la fama de Lutyens hizo que, desde Londres, se impusiera a éste. No obstante acabaron colaborando, aunque en un proceso bastante convulso lleno de conflictos entre ambos.
Lutyens dirigió el máster plan, siguiendo los dictados de la “ciudad bella” occidental, geométrica y ordenada, injertándolo en el cuerpo urbano de la vieja Delhi. Baker colaboró en ello aunque centraría sus esfuerzos en la arquitectura.
Los trabajos en Nueva Delhi se prolongaron desde 1912 hasta 1930. En 1931, fue inaugurada la nueva capital de la India británica.
Estructura esencial de Nueva Delhi
Estructura esencial de Nueva Delhi
La estructura esencial de Nueva Delhi se organiza a partir de dos grandes avenidas, que se cruzan perpendicularmente, y tres extensos nodos, ubicados en los extremos de las anteriores (excepto en el sur) y unidos entre sí conformando un “triángulo”. Sobre esta ordenación básica se dispuso una tupida red de ejes que se iban cortando en un ejercicio geométrico de gran espectacularidad.
El primer nodo, el situado al oeste, es el punto principal de la actuación, el núcleo gubernamental. En él se edificaron los impresionantes “centros de mando”. Destaca el Viceroy’s House, (actual Rashtrapati Bhavan, palacio presidencial, diseñado por Lutyens),  que con su monumental cúpula es la referencia para todo el barrio. En su parte posterior, se encuentran los Mughal Gardens, jardines que permitieron extender la experiencia paisajística de Lutyens a través de su interpretación de la jardinería oriental (india, persa y mogola).
Viceroy's House
Mughal Gardens, tras la Viceroy's House
También son reseñables los edificios de los Secretariados, próximos al palacio presidencial, y que flanquean, a modo de puerta, el acceso a la zona (Secretariat Buildings, edificios norte y sur que acogen los principales ministerios). También forma parte del conjunto el singular Parlamento, de planta circular. Todos estos fueron diseñados por Herbert Baker.
Secretariat Building
El segundo nodo, el situado en el norte, es la Connaught Place, que es un gran espacio circular del que parten las avenidas radiales que caracterizan el trazado del barrio. Su situación, al norte, la convierte en una especie de rótula entre la ciudad antigua y la nueva, que actúa, en cierto modo, como “entrada” al barrio administrativo. Se diseñó para acoger un gran centro de negocios (CBD, Central Business District) y sigue en la actualidad con ese uso de forma muy activa. Su planteamiento se inspiró en los tradicionales crescents británicos (como el de Bath) y su arquitectura en el estilo georgiano.
El tercer nodo es un gran espacio-parque hexagonal, ubicado en el este, y que ejerce como contrapunto al núcleo de gobierno. Sus dimensiones son enormes con sus aproximadamente 700 metros de diámetro. Allí se encuentra una de las más importantes referencias arquitectónicas y emocionales de Nueva Delhi, la India Gate, proyectada por Lutyens e influida por el Arco de Triunfo de París. Fue concebida como monumento a los caídos en las guerras y ejerce de contrapeso perspectivo respecto al edificio presidencial. El mismo espacio también acoge otro hito simbólico, el Canopy, el templete de inspiración hindú, también diseñado por Lutyens, que acogió en su momento a la estatua del rey Jorge V (hoy se encuentra vacío).
India Gate, con el Canopy al fondo
Al este del parque de la India Gate, se fueron ubicando, posteriormente, otros equipamientos al margen de lo planificado. Es el caso del National Stadium, un estadio de hockey construido en 1933 sobre terrenos que Lutyens dejó libres para realzar la histórica ciudadela contigua (Purana Qila, el fuerte antiguo). Al sur de esta fortaleza, se encuentra hoy el Parque Zoológico Nacional. Años después, en 1982, se levantaron en ese entorno, los pabellones de la Feria de Muestras y Exposiciones de Delhi (Pragati Maidan, terrenos del progreso).
Las grandes avenidas principales son la Rajpath (Camino de los reyes) y la Janpath (Camino del pueblo). La primera es el eje oeste-este, que parte de la Viceroy’s House para llegar a la India Gate (y al National Stadium). Es un bulevar, de más de tres kilómetros, con algunos tramos de anchura superior a los 400 metros, profusamente arbolado y preparado para grandes ceremoniales. La segunda  avenida (que inicialmente se denominó Queen’s Way, Camino de la reina) es el eje norte-sur, que enlaza con la Delhi preexistente a través de la Connaught Place.
El Rajpath, la gran avenida central en sus primeros años. A la izquierda el Parlamento, seguido de los Secretariat Buildings. En el centro la Viceroy's House y los Mughal Gardens. Al fondo la India Gate.
La gran cruz y las radiales son la base de la trama, que queda envuelta por el oeste por un trazado circular de amplísimo recorrido, el Willingdon Crescent, hoy denominado Mother Teresa Crescent.
En los puntos singulares de la trama se encuentran algunos de los equipamientos complementarios, como la Corte Suprema, el principal templo sij de la ciudad o la Biblioteca. Y en el interior de las áreas definidas por los ejes, se disponen las residencias de los altos funcionarios, formando un conjunto de villas y palacios con grandes zonas ajardinadas privativas. Este conjunto es conocido como “Lutyens Bungalows”, aunque el arquitecto realizó solamente unas pocas villas.
El Rajpath fue causa de desavenencias entre los proyectistas. Es una anécdota, pero tiene su repercusión urbana. En ausencia de Lutyens, Baker modificó la rasante del eje a su paso por los edificios gubernamentales, elevando la cota y ocultando así buena parte del edificio del Virrey proyectado por Lutyens. Los edificios laterales, proyectados por Baker, salieron reforzados con ese gesto. Lutyens montó en cólera cuando conoció el hecho, a pesar de que se trató de convencerle exponiéndole los aspectos positivos que tendría el efecto sorpresa al descubrir paulatinamente la gran edificación que anunciaba la cúpula. Lutyens no compartió esa justificación, pero no pudo hacer nada. Cuando hablaba del caso, el arquitecto se refería al asunto como su “bakerloo”.
La elevación de la rasante del Rajpath, el "bakerloo" de Lutyens.

Nueva Delhi nació con una fuerte segregación entre colonizadores y colonizados, y siempre se mantuvo como un barrio elitista, habitado por los funcionarios británicos, sin demasiada integración con el resto de la ciudad. Además en su interior se encontraba muy estratificado socialmente. El paso del tiempo y la independencia del país en 1947, no mejoraron estas circunstancias, ya que los nuevos gobernantes indios mantuvieron el carácter selecto y distante que provoca la zona.
Delhi, indiferente, siguió creciendo hasta envolver al barrio gubernamental, que quedó como un cuerpo extraño en su interior.
En la actualidad, se está desarrollando el Plan Delhi 2021, en el que se reflexiona sobre el futuro de Nueva Delhi. Una de las propuestas más controvertidas es la remodelación del barrio de las grandes villas residenciales. Hay mucha presión para transformarlas en equipamientos públicos, abiertos a los ciudadanos, cuestión que implicaría, además, el realojo de los altos funcionarios, para lo cual se propone levantar allí edificaciones colectivas en altura. En este debate, se escuchan, tanto las voces que alertan del riesgo de desaparición de los históricos “Lutyens Bungalows” bajo la especulación inmobiliaria, como las que comentan que India es una república democrática y que debe evitar los símbolos coloniales que distancian a los gobernantes del sentir de los ciudadanos.
Nota sobre el City Beautiful Movement
El movimiento City Beautiful arrancó en Estados Unidos con el impulso de arquitectos como Daniel Burnham y Frederick Law Olmsted y su “ciudad blanca” en la Exposición Universal celebrada en Chicago en 1893. El movimiento, que hundía sus raíces en las realizaciones barrocas europeas, se nutrió de los logros urbanos alcanzados en la segunda mitad del XIX por algunas capitales como Londres, París o Viena.
El Plan L’Enfant para Washington o los discursos teóricos de Camilo Sitte también formaron parte de los referentes que inspiraron un movimiento que ofreció muestras que van, desde el  McMillan Plan de 1901 para Washington o el Plan de Chicago de 1909, hasta casos tan emblemáticos como Nueva Delhi (1911-1931) ó el clímax alcanzado con la creación de la nueva capital australiana, Canberra, iniciada en 1913.
Los partidarios de la ciudad bella tenían una confianza total en las posibilidades regenerativas de la arquitectura y de la planificación. Con las grandes geometrías y su orden perspectivo, los valores artísticos de las composiciones, la estructuración y sistematización del funcionamiento de las piezas de la ciudad, y con una arquitectura pública enraizada en la tradición cultural beaux arts, monumental y didáctica, se lograría encauzar adecuadamente el progreso de una sociedad industrial desorientada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

urban.networks.blog@gmail.com