8 jul. 2011

Chicago. Historias del Millenium Park (I). La gestación

Millenium Park se inauguró en 2004 y, desde el principio, se convirtió en uno de los iconos de Chicago. Pero además, Millenium Park se ha erigido en una referencia para muchos de los nuevos parques urbanos del siglo XXI.  Esta posición de privilegio se fundamenta en sus planteamientos novedosos, tanto de programa o diseño como de gestión o financiación. Millenium Park es original y sorprendente en todos sus aspectos. Por ejemplo, cuando hablando de financiación, se propone que uno de sus objetivos básicos sea crear espacios públicos artísticos de primer nivel, que serán aportados como un “regalo” para todos los ciudadanos de Chicago, por parte de los patronos-benefactores que hicieron su fortuna en la ciudad.
En diferentes post profundizaremos en las múltiples facetas de Millenium Park.
Comenzaremos por el principio. Millenium Park es, realmente, una pequeña parte de un parque mucho mayor, el Grant Park. Sus planteamientos están muy ligados a la problemática del lugar que ocupa que, por ejemplo, hace de él, la mayor cubierta ajardinada del mundo.

La base de partida: Grant Park y el Ferrocarril
Actualmente Grant Park es un parque urbano de grandes dimensiones situado entre el Loop y el Lago Michigan. Sus límites son Randolph Street por el norte, Roosevelt Road por el sur, Michigan Avenue por el oeste y la autopista Lake Shore Drive por el este. Estas vías definen un espacio rectangular, orientado según los puntos cardinales, cuyos lados norte-sur miden aproximadamente 2.000 metros mientras que los lados este-oeste miden 600 m. Este recinto tiene una superficie de 319 acres o 129 has.
En este gran espacio de 1,3 millones de m2 se enclava el Millennium Park, ocupando aproximadamente cien mil metros cuadrados en la esquina noroeste (un rectángulo de unos 370 m. en dirección norte-sur y 270 m. en la este-oeste).
Una estrecha franja libre en la orilla del lago
En la desembocadura del Chicago River, el ejército construyó en 1803, Fort Dearborn con la misión de asegurar el comercio  de los colonos y de controlar a las tribus nativas. Como en tantas otras ocasiones en la historia, la presencia militar, y su habitual reserva de suelo de su entorno como zona de seguridad, permitió la ausencia de edificaciones, ya que fue excluida de la parcelación en los primeros trazados de Chicago.
Cuando la zona perdió su carácter militar, los propietarios de las parcelas de la avenida Michigan pensaron que la parcelación de esos terrenos, perjudicaría el valor de sus solares, que se encontraban en “primera línea” en la orilla del lago Michigan. Sus presiones dieron fruto y se alcanzó un acuerdo que quedó reflejado por los Comisionados del Illinois and Michigan Canal en el plano de 1836. El plano recoge el mandato para la reserva de ese tramo de orilla del lago con el fin de dedicarla a "Terreno Público. Espacio común que debe permanecer para siempre abierto, limpio y libre de cualquier edificación o de cualquier otras obstrucciones”.
En 1844, la ciudad de Chicago atribuirá oficialmente a esos terrenos, entonces una estrecha franja de terreno en la orilla pegada a Michigan Avenue, el carácter de parque público, pasando la zona a denominarse “Lake Front Park”.
Chicago. Avenida Michigan y Grant Park, en torno a 1890.
La llegada del ferrocarril
El explosivo crecimiento económico de Chicago atrajo la llegada del ferrocarril, infraestructura, que a su vez potenciaría de forma extraordinaria a la ciudad. En 1852 se trazará la línea que unirá Chicago con el Mississippi llevando a Nueva Orleans y a la Costa del Golfo (Illinois Central Railroad). Esta trascendental línea, de difícil ubicación por estar el centro muy consolidado, recibiría el permiso para discurrir por la zona libre, de forma paralela a la orilla. Incluso, en parte de su trazado, adentrándose en el propio lago. La línea finalizaba en la estación que se ubicó en la desembocadura del Chicago River.
En 1901 el parque cambió su nombre por el de “Grant Park” en honor a Ulysses S. Grant, general de la Unión durante la Guerra de Secesión y 18º Presidente de los Estados Unidos (entre 1869-1877).
El Plan Burnham, la definición del parque
En 1909 fue presentado el Plan urbanístico de Chicago redactado por Daniel Burham y Edward H. Bennett (y que suele ser conocido como el “Plan Burnham”).
Bajo el lema “The Lakefront by right belongs to the people” (El frente del lago pertenece por derecho al pueblo), una de las estrategias principales del Plan fue recuperar las orillas del Lago Michigan para el uso de los ciudadanos de Chicago. Actualmente, de los aproximadamente 47 kilómetros de encuentro entre la ciudad y el lago, solamente seis no son un parque público.
El plan Burnham define el futuro del Grant Park. El diseño paisajístico fue realizado por Edward Bennett.
Grant Park, con el Millenium en su esquina Noroeste
Grant Park, que inicialmente era una estrecha franja de tierra, fue ampliada por sucesivas ganancias de terreno al lago. Las primeras áreas que fueron construidas fueron las tiras estrechas entre Michigan Avenue y las vías del ferrocarril que se extendían desde Randolph Street hasta la calle 11. Posteriormente, la superficie del parque fue ampliada ganando terreno al lago con la aportación de las tierras procedentes de la excavación del Chicago Tunnel Company. Nuevos rellenos proporcionaron la dimensión final del parque y la creación de solares para el Adler Planetarium, el Field Museum of Natural History, y Shedd Aquarium, (el denominado Museum Campus que cierra el parque por el sur).
No obstante, y a pesar de la fuerte apuesta del Plan Burnham por el parque “verde”, la importancia del transporte por tren era de tal magnitud para la ciudad, que se mantuvo la presencia de las instalaciones ferroviarias dentro del parque. Por otra parte, el Plan Burnham también proponía la edificación de un gran equipamiento que incorporara una biblioteca y dos museos en el parque. Tras un periodo de disputas judiciales con quienes querían mantener el parque libre de edificaciones, al final se aceptó un único edificio, el Art Institute of Chicago (AIC), el museo de referencia de la ciudad que se construyó en 1892.
Grant Park se convirtió finalmente en un gran espacio público, con múltiples atractivos para los ciudadanos.
Pero en un punto estratégico del mismo, en su esquina noroeste, sin duda la localización principal por su relación con la trama urbana, Grant Park tenía un tumor. Y su tratamiento era inexcusable.
El planteamiento del Millenium Park
La esquina noroeste del Grant Park, con las vías del intercambiador ferroviario, líneas de autobuses y aparcamientos en superficie, llevaba décadas degradada. Su posición, de una centralidad privilegiada hacía difícil entender su estado. Esa esquina era una barrera infranqueable que impedía la conexión del Loop con Grant Park entre el Art Institute y Randolph Street.

Chicago. Estado previo a Millenium Park. Fotografía SOM & Peter Barreras

El ayuntamiento llevaba años intentando una recualificación de esos espacios pero siempre topaba con la problemática de la Illinois Central Railroad (ICR) que disfrutaba de derechos de uso sobre esos espacios, aunque no eran de su propiedad.
Finalmente, las negociaciones concluyen en 1997 y la ICR cede a la ciudad los derechos sobre los solares que ocupa en esa esquina del Grant Park. Este acuerdo permite al alcalde Richard M. Daley anunciar la construcción de un nuevo parque en esa zona, que compatibilizaría los usos de transporte con un lugar de gran calidad paisajística preparado para la celebración de eventos (proporcionando, por ejemplo, una ubicación permanente para el clásico veraniego Grant Park Music Festival)
Estamos en 1998 y entonces se preveía una inversión de 130 millones de dólares, 30 de los cuales procederían del sector privado. Su inauguración se planteaba para el año 2000 y el resultado sería conocido como el Parque del Milenio.
La firma Skidmore, Owing & Merril comenzó a trabajar en el diseño general del nuevo parque, que en realidad, era una gran obra de ingeniería que cubriría las vías del ferrocarril y proporcionaría un importante número de plazas de aparcamiento subterráneo. El Millenium Park iba a ser, la mayor cubierta ajardinada del mundo.
Pero el Máster Plan inicial se va transformando, haciéndose cada vez más ambicioso. Aparecen nuevas piezas arquitectónicas, se incorporan intervenciones artísticas singulares y se replantean relaciones urbanas con el entorno. El presupuesto comienza a incrementarse y los plazos se alargan. Las nuevas cifras van sucediéndose, 270  millones de dólares en 2000, 370 en 2001, 410 en 2002 hasta llegar al coste final anunciado en la inauguración celebrada en julio de 2004: 490 millones de dólares.
Millenium Park evolucionó desde las intenciones iniciales hasta una magnifica y extraordinaria realidad final. Pero esto significó multiplicar el esfuerzo necesario, tanto técnico como de gestión o financiero obligando a adoptar fórmulas imaginativas para llevarlo a cabo.
Pero, éstas son historias para próximos post.

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