27 jun. 2011

Chicago-Nueva York Connection: El Canal del Erie

El Erie Canal, el Canal del Erie, fue una infraestructura hidráulica extraordinaria que transformó el noreste de los Estados Unidos, desde Chicago hasta Nueva York. La colonización de los territorios del Noroeste y su gran producción agrícola y ganadera planteaba el reto de la comunicación entre esta parte del país y la Costa Oeste, que, además, abría la puerta a mercados internacionales. La comunicación terrestre era complicada y, aunque los Grandes Lagos ofrecían una vía navegable sencilla, tenían un gran hándicap: carecían de salida hacia el exterior ya que la vía con el río San Lorenzo, su desagüe natural, estaba interrumpida por las cataratas del Niágara.

Existía una referencia de gran éxito: el Bridgewater Canal, que se abrió en Inglaterra en 1761 y permitía una vía navegable interior por el noroeste del país. Este canal que inicialmente conectaba Worsley con Manchester, fue posteriormente extendido desde Manchester hasta Runcorn, y desde Worsley hasta Leigh. Pronto surgió la idea de abrir, siguiendo el modelo del Bridgewater Canal, una vía navegable que permitiera conectar la costa estadounidense con los nuevos territorios de noroeste. Las primeras intenciones apuntaban a conectar el rio Hudson con el lago Ontario, pero la opción del Erie, que abría las conexiones con el Medio Oeste fue ganando terreno. Entre otras cuestiones también pesó la revalorización de los territorios ribereños al encontrar una salida mejor a sus productos. La opción de unir el lago Erie con el Ontario ofreciendo la salida por el río San Lorenzo (que además se adentraba en territorio canadiense) no fue inicialmente estimada.
Esto tuvo consecuencias fundamentales para dos ciudades. Primero, para Chicago, que encontró una salida rápida para sus productos agrícolas y ganaderos. Chicago, que entonces era poco más que una aldea en un entorno colonial, aprovechó el Canal para convertirse en el gran centro neurálgico de las comunicaciones del centro del país, comenzando un crecimiento vertiginoso. Pero también para Nueva York, que así se convirtió en el gran puerto norteamericano de conexión con Europa y que servía, no solo al entorno próximo, sino a todo el Medio Oeste del país. Unos años después de su construcción, el Canal del Erie incrementó su importancia (favoreciendo nuevamente a las dos ciudades) cuando se construyó el Illinois & Michigan Canal posibilitando la conexión navegable entre los Grandes Lagos y el valle del Mississippi, auténtica puerta fluvial tanto al interior del país como hacia el Golfo de México.
El Erie Canal discurre desde el Lago Erie, en Buffalo, hasta el rio Hudson, en Albany, sirviéndose de la vía natural que ofrece el rio Mohawk, afluente del Hudson, que discurre, de este a oeste por el norte del estado de Nueva York, a través de una grieta glacial de los Apalaches que separa Catskills al sur del Adirondacks al norte.
El problema eran los 180 metros de desnivel entre el lago Erie y el rio Hudson. Dado que la tecnología del momento podía manejar esclusas de unos 12 pies (3,7 m.) serían necesarias unas 50 para compensar la diferencia de cota a lo largo de las aproximadamente 360 millas (580 kilómetros) que separaban ambos puntos. A pesar de la mucha oposición que encontró, por las dificultades de su construcción y la elevada inversión que requería, en 1798, se fundó la Niagara Canal Company para acometer las obras. Pero la construcción no comenzó hasta 1817, cuando se dispuso de la financiación inicial. La obra fue muy problemática, acometiéndose por fases, que se iban inaugurando conforme se remataban, hasta que en 1825 se pudo abrir el trazado completo de 363 millas (584 kilómetros).
El Canal del Erie fue el primero de una serie de canales que completaron la navegación de la zona. Además de éste, que conecta el Río Hudson con el Lago Erie; el Cayuga-Seneca Canal conectó los lagos Seneca y Cayuga con el Canal del Erie; el Oswego Canal comunicó el Canal del Erie con el Lago Ontario; y el Champlain Canal que unió el río Hudson con el Lago Champlain.
En 1903 el estado de Nueva York aprobó la construcción del New York State Barge Canal, que planteado como “mejora de los canales Erie, Oswego, Champlain y Cayuga-Séneca" finalizó sus obras en 1918, llegando a formar un sistema de 525 millas (845 km.). Desde 1970, el conjunto fue perdiendo su importancia como transporte convirtiéndose más en una propuesta recreativa. En 1992, el “Barge Canal” pierde esa denominación recuperando cada canal su antiguo nombre individual y agrupándose bajo la marca New York State Canal System.
Finalmente, la conexión fluvial entre el lago Erie y el Ontario, impedida por las cataratas del Niágara, se solucionó. Hasta entonces, la conexión se realizaba a través de un “portage road”, es decir un camino que permitía transportar las embarcaciones por tierra para salvar el obstáculo de las cataratas. Con la construcción del canal Welland se conectaron los dos lagos por vía fluvial. Su construcción fue compleja y sus posibilidades iniciales limitadas. A partir de un primer canal abierto en 1833, pero con poca operatividad, se fueron mejorando sus opciones hasta llegar al actual, que se denomina Saint Lawrence Seaway ofreciendo una salida alternativa por el rio San Lorenzo. Pero esto no restó importancia a la comunicación estratégica que se produjo a través del Canal del Erie.

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